¿Cómo recuperar tu cuerpo de antes de fumar y no morir en el intento?

Aunque los pulmones se recuperan bastante después de dejar de fumar, algunos daños pueden quedar de forma crónica o permanente, sobre todo tras 15 u 20 años de consumo o más.

Esta es la lista de problemas graves, que un cuerpo le cuesta mucho más recuperar una vez que dejas de fumar. Aunque no todo son malas noticias, también existe una parte (sobre todo si no eres fumador crónico) que el cuerpo es capaz de restaurar, si no completamente, casi por completo.

El dejar de fumar es una de las mejores decisiones que una persona puede tomar por su salud, aunque la recuperación de los pulmones lleva tiempo y depende de varios factores (años fumando, cantidad diaria, edad, genética, alimentación, ejercicio, entre otros).

Este es el tiempo que un cuerpo fumador tarda en recuperarse

Aquí te explico los plazos promedio (que los estudios muestran), con los que un cuerpo se comienza a olvidar del humo y comienza a producirse el “auto saneamiento”.


A corto plazo (entre días y semanas)


A las 20 minutos

Se comienza a mejorar la circulación y bajar la presión arterial.

A las 48 horas

Comienzan a regenerarse las terminaciones nerviosas dañadas, y se comienza a mejora en la recuperación del sentido del gusto y el olfato.

A las 2 / 3 semanas

Comienza aumentar la capacidad pulmonar y la función respiratoria.

A mediano plazo (de 1 a 12 meses)

Entre 1 y 9 meses

Los cilios pulmonares (pequeños “pelitos” que limpian los pulmones) vuelven a crecer y funcionan mejor.

Además, disminuye la tos, la congestión y la falta de aire, y las infecciones respiratorias se vuelven menos frecuentes.


Entre 1 y 15 años


1 año sin fumar

El riesgo de enfermedad coronaria se reduce a la mitad.

5 Años sin fumar

El riesgo de accidente cerebrovascular se iguala al de una persona no fumadora.

10 Años sin fumar

El riesgo de cáncer de pulmón baja aproximadamente a la mitad comparado con alguien que sigue fumando.

15 Años

El riesgo de enfermedad cardíaca y respiratoria es similar al de una persona que nunca fumó, siempre y cuando no existan lesiones graves producidas (claro).


Debes tener en cuenta

Aunque los pulmones se regeneran parcialmente, algunos daños (como enfisema o cicatrices del tejido pulmonar) pueden ser irreversibles. De esto, se pueden llegar a terminar derivando infinidad de cánceres.

Aun así, el dejar de fumar detiene la progresión del daño y mejora la calidad de vida y la esperanza de vida significativamente.


Problemas crónicos tras fumar durante años

Estos son los problemas más serios que un fumador crónico puede llegar a sufrir.

1. Enfermedad pulmonares crónicas (EPOC)

Esto incluye el enfisema y bronquitis crónica. Este es el daño a largo plazo más común, y es el más difícil de revertir.

El EPOC provoca:

  • Dificultad para respirar (disnea).
  • Tos crónica con flema.
  • Fatiga por falta de oxígeno.

Aunque no tiene cura, se puede estabilizar si se deja de fumar y se trata correctamente.

2. Daño irreversible en los alvéolos

Los alvéolos (pequeños sacos donde ocurre el intercambio de oxígeno) pueden romperse o deformarse. Esto reduce la capacidad de oxigenar la sangre.

Los alvéolos, jamás se regeneran completamente.

3. Riesgo cardiovascular persistente

Aun años después de dejar de fumar, puede quedar cierto deterioro en arterias y vasos sanguíneos. Concretamente, existe un mayor riesgo de poder sufrir:

Hipertensión, aterosclerosis o un infarto u derrame cerebral (aunque el riesgo baja mucho con el tiempo).

4. Alteraciones genéticas y riesgo de cáncer

Fumar deja mutaciones en el ADN de las células pulmonares. Estas no siempre se reparan, por lo que el riesgo de cáncer de pulmón, laringe o vejiga sigue siendo mayor que el de alguien que nunca fumó, aunque se reduce con los años.

5. Pérdida parcial de capacidad pulmonar ‍

Incluso con buena recuperación, el volumen pulmonar total rara vez vuelve al 100%. Puede sentirse una ligera falta de aire al hacer ejercicio intenso o en altitudes altas.

6. Efectos en el sistema nervioso y cerebro

Daño microvascular puede dejar secuelas leves:

  • Memoria o concentración reducidas.
  • Mayor riesgo de deterioro cognitivo en la vejez.

7. Inflamación crónica de las vías respiratorias

Aunque desaparece gran parte al dejar de fumar, cierto grado de inflamación o sensibilidad puede persistir.

Se puede generar:

  • Tos esporádica.
  • Sensación de pecho apretado.
  • Mayor reacción a contaminantes o aire frío.

8. Daños bucales y dentales crónicos

Encías retraídas, manchas en dientes, y riesgo elevado de cáncer oral o de garganta.

9. Envejecimiento acelerado de piel y tejidos

La nicotina y el monóxido de carbono dañan el colágeno. Aunque se mejora con los años, la elasticidad y tono de la piel no siempre se recuperan totalmente.


Esto es lo mejor de dejar de fumar

Aunque algunos daños sean permanentes, el cuerpo, es capaz de compensar de forma impresionante. Al menos, una gran parte de todo lo que ha podido estar sufriendo durante el tiempo en el que el ser humano ha decidido maltratarlo.

Al decidir dejar de fumar se fortalecen otras áreas del pulmón y el sistema inmune mejora rápidamente.

Además, se frena por completo la progresión de la EPOC si el ser humano es capaz de mantenerse sin fumar.

La calidad de vida de una persona que logra dejar el tabaco, mejorará muchísimo en pocos meses.


Cómo dejar de fumar

Sin caer en demagogias más profundas, estos son los 7 libros más importantes con los que las personas, confiesan han podido llegar a dejar de fumar por completo.

Recuerda que, por encima de absolutamente todo, siempre debe de estar tu deseo de alcanzar lo que quieres.

Hay varios libros que, sin caer en discursos demagógicos, presentan metodologías sólidas y prácticas para abandonar el tabaco mediante cambios de hábitos sostenibles y trabajo psicológico.

Estos textos se basan en enfoques conductuales, terapias motivacionales o mindfulness, y han demostrado eficacia a corto y medio plazo.

1. Es fácil que las mujeres dejen de fumar

La mayoría de las personas que llegan a los centros EASYWAY son mujeres y Allen Carr, comprendió que ellas enfrentan preocupaciones especiales al intentar dejar de fumar.

Aunque su método funciona para cualquier fumador, este libro ofrece estrategias claras y efectivas pensadas para librarse del cigarrillo de manera definitiva.

[content-egg module=Amazon products=”es-8467052961″ template=list]

2. Es fácil dejar de fumar si sabes cómo de Allen Carr

Un clásico mundial que combina educación cognitiva con reestructuración de creencias. Su éxito radica en desactivar la percepción de placer asociada al tabaco mediante razonamiento progresivo e inductivo.

Un libro que ha vendido más de 30 millones de copias y suele producir resultados, al actuar sobre el pensamiento y la automatización del deseo.

[content-egg module=Amazon products=”es-8467070595″ template=list]

3. Método Rowshan para dejar de fumar de Arthur Rowshan

Basado en hipnosis clínica y psicología conductual, este libro aborda la adicción con un enfoque introspectivo, ayudando al lector a analizar las asociaciones mentales que sostienen el hábito.

Su método se centra en desvincular el placer de la nicotina de las rutinas diarias, con prácticas breves diarias que buscan resultados en uno o dos meses.

DESCATALOGADO. Aunque puedes encontrarlo en muchas BIBLIOTECAS PÚBLICAS (León)

4. Método Coaching para dejar el tabaco

Todo comenzó en el año 2000, cuando Editorial Autores publicó la primera versión titulada “¿Cómo dejar de fumar y no morir en el intento?”, que ayudó con gran eficacia a miles de fumadores a liberarse de ese hábito.

Desde entonces, el libro ha evolucionado con nuevas ediciones y en 2024 llega esta versión completamente revisada y ampliada, incorporando herramientas de coaching y otros apoyos científicos.

[content-egg module=Amazon products=”es-B0CWV2FFH3″ template=list]

5. Fumar o no fumar: la decisión es tuya de Dr. Lair Ribeiro

Mezcla técnicas psicológicas, ejercicios mentales y neurolingüística. Su objetivo es reprogramar los patrones automáticos del fumador.

El enfoque, más racional y empírico que moralista, ayuda a visualizar los beneficios concretos y progresar sin ansiedad excesiva.

[content-egg module=Amazon products=”es-8479534818″ template=list]


Cómo cambiar de hábitos y transformar tu vida

Estos son algunos de los libros más “light” y ligeros con los que las personas suelen ayudarse a la hora de ejecutar un cambio de hábitos.

Lecturas accesibles, sin tecnicismos, y con estilo coloquial. Estos libros están pensados para personas que no leen habitualmente, pero quieren mejorar sus rutinas.

1. Hábitos Minúsculos de BJ Fogg

Libro amable y optimista que enseña a crear nuevos hábitos a partir de gestos tan pequeños que parecen insignificantes. Está escrito con tono conversacional y ejemplos reales del propio autor y sus alumnos.

Las recomendaciones se basan en celebrar pequeños éxitos para que el cerebro los asocie con placer y sostenibilidad. Ideal para quien necesita empezar sin presión ni culpa.

[content-egg module=Amazon products=”es-841769434X” template=list]

2. Microexperimentos de Anne-Laure Le Cunff

Invita a probar cambios breves, tipo “experimentos de una semana”, sin compromiso. El objetivo es descubrir qué funciona para uno mismo a partir de curiosidad, no disciplina.

Cada capítulo termina con una acción práctica de tres minutos o menos. Es muy ligero, de estilo narrativo y visual.

[content-egg module=Amazon products=”es-B0FF2XFYZJ” template=list]

3. Limpieza, orden y felicidad de Bego “La Ordenatriz”

Combina organización cotidiana con bienestar emocional: cómo ordenar el entorno para sentirse mejor sin volverse perfeccionista. Se lee como una conversación divertida, con humor y consejos domésticos.

Resulta útil si se quiere empezar por pequeños gestos externos (orden, rutinas de casa) que acaben influyendo en los hábitos internos.

[content-egg module=Amazon products=”es-8408282875″ template=list]