Intel se enfrenta a serios retos que ponen en entredicho su futuro como líder en procesadores.
La competencia de empresas como AMD y Qualcomm, así como las inversiones masivas en el sector de semiconductores y los problemas con los procesadores de las series Core 13 y 14 han provocado un deterioro de sus resultados financieros.
[content-egg module=Amazon products=”es-B0CHBJXG7G” template=list]
En respuesta, han surgido rumores sobre una posible venta de parte del negocio de Intel, y Qualcomm está considerando la posibilidad de comprar algunos de los activos de la compañía. Sin embargo, Intel sigue buscando formas de reforzar su posición.
Uno de estos pasos fue la conclusión de un acuerdo con el Departamento de Defensa de Estados Unidos en el marco del programa secreto Secure Enclave.
[content-egg module=Amazon products=”es-B0BG6843GX” template=list]
Este programa tiene como objetivo producir chips avanzados para aplicaciones militares y de inteligencia, lo que permitirá a Intel recibir 3.500 millones de dólares en subvenciones gubernamentales.
La producción de chips se concentrará en fábricas en varios estados, incluida una instalación en Arizona.
[content-egg module=Amazon products=”es-B09GYJ5P98″ template=list]
Aunque no se han revelado los detalles del acuerdo, se especula que Intel desarrollará chips de inteligencia artificial para drones militares y sistemas informáticos que utilicen inteligencia artificial generativa en inteligencia.
A pesar de la participación en este proyecto, es poco probable que cambie significativamente el estado actual de la empresa en el mercado.
[content-egg module=Amazon products=”es-B09GYJJ1PT” template=list]
Los planes de Intel de congelar la construcción de una planta de 30.000 millones de dólares en Alemania y la posible venta de la división FPGA de Altera subrayan los graves desafíos que enfrenta la empresa.
[content-egg module=Amazon template=list]