Detenidos varios hackers acusados de robar 30 millones de euros a un proveedor bancario

Las autoridades de Brasil y Alemania han desarticulado una operación de fraude bancario que habría provocado pérdidas de aproximadamente 30 millones de euros. La investigación ha terminado con cuatro ciberdelincuentes detenidos en Brasil y otros tres sospechosos identificados en Europa, donde serán procesados por las autoridades de España y Bulgaria.

El ataque, ocurrido durante cuatro días en noviembre de 2023, aprovechó una vulnerabilidad en el sistema de un proveedor de servicios utilizado por una entidad financiera alemana.

Un fallo introducido por una actualización

Según las autoridades alemanas, el origen del fraude estuvo en una vulnerabilidad de software introducida mediante una actualización defectuosa en el sistema encargado del procesamiento de pagos y transacciones.

Los atacantes descubrieron cómo aprovechar ese fallo para iniciar numerosas operaciones no autorizadas desde cuentas bancarias alemanas. La investigación apunta a que fueron capaces de realizar cargos directos fraudulentos contra las cuentas de diferentes clientes.

Aunque los clientes se vieron afectados por la actividad fraudulenta, posteriormente la entidad bancaria confirmó que los usuarios no sufrieron pérdidas económicas.

Commerzbank confirma el incidente

Las autoridades no identificaron inicialmente el banco afectado. Aunque medios brasileños señalaron a Commerzbank, una de las principales instituciones financieras de Alemania, como la entidad cuyos clientes estuvieron afectados.

El propio banco confirmó posteriormente el incidente y explicó que los movimientos no autorizados se produjeron debido a problemas técnicos en uno de sus proveedores de servicios. Commerzbank también aseguró que colaboró estrechamente con las autoridades durante la investigación y que ningún cliente sufrió pérdidas financieras.

El dinero terminó en Brasil

Después de conseguir realizar los movimientos fraudulentos, los delincuentes enviaron gran parte del dinero hacia Brasil. Los investigadores descubrieron una red destinada a ocultar el origen de los fondos y dificultar su seguimiento.

La mayor parte del dinero habría sido retirada en Brasil, mientras que cantidades menores fueron extraídas en otros cuatro países europeos. Para mover y ocultar los fondos se utilizaron diferentes mecanismos financieros.

Entre ellos se encontraban:

  • Cuentas utilizadas como intermediarias.
  • Empresas.
  • Instituciones de pago.
  • Plataformas de activos virtuales.
  • Tarjetas de pago emitidas sin autorización de sus beneficiarios.

Esta estructura permitió distribuir el dinero entre numerosos puntos antes de convertirlo o retirarlo.

Una operación internacional

El caso demuestra la dificultad de investigar este tipo de delitos cuando los atacantes distribuyen sus actividades entre varios países. La operación comenzó afectando a cuentas bancarias alemanas, pero el dinero terminó circulando principalmente por Brasil y otros países europeos.

Por este motivo, la investigación requirió la colaboración entre la Policía Federal de Brasil y la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania (BKA). La cooperación internacional permitió identificar a varios de los presuntos responsables y seguir el recorrido del dinero.

Operación Klonen

El 13 de agosto, la Policía Federal brasileña puso en marcha la denominada Operación Klonen. Los agentes ejecutaron 21 órdenes de registro y confiscación en siete ciudades brasileñas.

La operación terminó con la detención preventiva de cuatro sospechosos en diferentes localidades, entre ellas Río de Janeiro, Guarulhos, Goiânia y Carapicuíba. Durante las operaciones también se ordenó la incautación de bienes y activos vinculados presuntamente con el fraude.

Millones en bienes incautados

Un tribunal federal brasileño ordenó el embargo de activos, vehículos y propiedades por un valor de hasta aproximadamente 106 millones de reales, equivalentes a unos 22,4 millones de dólares. La medida pretende evitar que los sospechosos puedan disponer de los bienes obtenidos mediante las actividades investigadas.

Los investigadores también descubrieron que uno de los sospechosos había llegado a presentarse como candidato a un cargo público durante las elecciones de 2024. Según las autoridades brasileñas, parte del dinero obtenido ilegalmente habría sido utilizada para financiar su campaña política.

Otros tres sospechosos en Europa

La investigación también permitió identificar a otros tres presuntos implicados en Europa. Estos sospechosos serán procesados por las autoridades de España y Bulgaria, lo que amplía todavía más la dimensión internacional del caso.

La distribución geográfica de los implicados refleja una característica habitual de las grandes operaciones de fraude digital: los responsables pueden encontrarse en países diferentes a aquellos donde se produce el robo y utilizar sistemas financieros de terceros para ocultar el dinero.

Un ataque contra el proveedor, no contra el banco

Uno de los aspectos más interesantes del caso es el método utilizado. Los atacantes no necesitaron necesariamente comprometer directamente los sistemas principales del banco.

En su lugar, aprovecharon una vulnerabilidad existente en un proveedor tecnológico que participaba en el procesamiento de las transacciones. Esto demuestra el riesgo que representa la cadena de suministro tecnológica para las instituciones financieras.

Un banco puede contar con sistemas de seguridad avanzados y, aun así, quedar expuesto si uno de los servicios externos que utiliza presenta una vulnerabilidad crítica.

La cadena de suministro como objetivo

El incidente también sirve como recordatorio de que la seguridad de una organización depende en gran medida de la seguridad de sus proveedores. Los servicios financieros modernos utilizan numerosas plataformas externas para gestionar pagos, transacciones, identificación, comunicaciones y otros procesos.

Si uno de estos componentes falla, los atacantes pueden encontrar una vía indirecta para afectar a una organización que, aparentemente, no ha sido atacada de forma directa. Por eso, la evaluación de seguridad de proveedores y las actualizaciones de software son elementos fundamentales en infraestructuras críticas.

Una investigación que comenzó en 2023

Aunque el fraude tuvo lugar en noviembre de 2023, la investigación ha continuado durante años hasta conseguir identificar a los presuntos responsables y seguir el recorrido de los fondos. El caso demuestra que los delitos financieros digitales pueden tener una vida mucho más larga que el ataque inicial.

Una vez conseguido el dinero, los delincuentes deben moverlo, ocultarlo y convertirlo en activos utilizables. Esa fase puede generar numerosas pistas para los investigadores.

La lección para el sector financiero

El caso deja una conclusión clara para las entidades financieras: la seguridad no termina en los límites de la propia organización. Los proveedores tecnológicos, las plataformas de procesamiento y los sistemas de terceros forman parte de la superficie de ataque.

Una actualización defectuosa puede introducir una vulnerabilidad que, si es descubierta por ciberdelincuentes, termine teniendo consecuencias millonarias. La operación también demuestra la importancia de combinar ciberseguridad, monitorización financiera y cooperación internacional.

En este caso, un fallo de software terminó convirtiéndose en una operación de fraude de aproximadamente 30 millones de euros y obligó a investigadores de varios países a seguir durante años el rastro digital y financiero dejado por los atacantes.

Más allá de las detenciones, el incidente deja un mensaje importante para el sector bancario: un proveedor aparentemente secundario puede convertirse en uno de los puntos más críticos de toda una infraestructura financiera.

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