La adopción de asistentes de IA locales ha crecido de forma exponencial. Herramientas como OpenClaw permiten automatizar tareas, gestionar correos y conectar con servicios en la nube directamente desde el ordenador del usuario.
Pero, esta comodidad tiene un coste que los cibercriminales han empezado a explotar: la seguridad de tus datos personales.
Por primera vez, se ha confirmado un caso real en el que un malware infostealer ha robado archivos de configuración de OpenClaw.
El informe de Hudson Rock marca un punto de inflexión: los atacantes ya no solo buscan contraseñas de navegadores, ahora van a por la “identidad operativa” de tus agentes de IA.
El primer caso detectado de esta naturaleza
Según Hudson Rock, la infección ocurrió el 13 de febrero de 2026. Una variante del conocido infostealer Vidar logró infiltrarse en el sistema de una víctima y exfiltrar su entorno de configuración de OpenClaw.
Lo relevante de este hallazgo es que el malware no estaba programado específicamente para cazar OpenClaw. Funciona escaneando el sistema en busca de archivos con palabras clave como "token", "private key" o "auth".
Los archivos de configuración de OpenClaw, coinciden con estos patrones, lo que los convierte en blanco fácil para rutinas de robo genéricas.
“Esto marcaría un hito en la evolución de los infostealers: la transición de robar credenciales del navegador a cosechar las ‘almas’ e identidades de agentes de IA personales”, Hudson Rock
¿Qué se llevaron y por qué es importante esto de cara al futuro?
Los archivos comprometidos no son cualquier cosa, incluían:
openclaw.json: contenía un token de autenticación de gateway de alta entropía. En manos equivocadas, podría permitir conexiones remotas no autorizadas o suplantación de identidad en solicitudes autenticadas.device.json: almacenaba claves privadas para firmar mensajes. Un atacante podría usarlas para actuar como el dispositivo legítimo del usuario y eludir verificaciones de seguridad.soul.mdy archivos de memoria: que definen el comportamiento del agente y guardan contexto persistente: logs de actividad, mensajes privados, eventos de calendario.
La conclusión de Hudson Rock es clara: esta combinación de datos es suficiente para comprometer totalmente la identidad digital de la víctima.
Una tendencia que preocupa al sector
Este incidente no es aislado. Paralelamente, Tenable descubrió una vulnerabilidad de máxima severidad en nanobot, un asistente de IA inspirado en OpenClaw.
El fallo (CVE-2026-2577) podría haber permitido secuestrar sesiones de WhatsApp mediante instancias expuestas.
Aunque nanobot lanzó parches rápidamente, la lección es consistente: la innovación en IA personal avanza más rápido que las medidas de seguridad estándar. Y los desarrolladores de malware lo saben.
Hudson Rock anticipa que futuras variantes de infostealers incluirán mecanismos específicos para detectar y extraer configuraciones de agentes de IA.
¿Cómo proteger tu entorno de IA local? (sin volverte loco)
Ante este panorama, ¿deberíamos abandonar estas herramientas? No necesariamente, pero sí conviene ajustar nuestra higiene de seguridad.
Aquí tienes algunas posibles medidas prácticas que pueden llegar la diferencia entre ejecutar OpenClaw de manera insegura u de manera segura:
1. Protege tu directorio de configuración
La carpeta .openclaw debería tener permisos restringidos (solo lectura/escritura para tu usuario) y, si es posible, cifrado mediante herramientas nativas del sistema.
2. Rota tus tokens con frecuencia
Al igual que cambias contraseñas importantes, regenera periódicamente las claves de API que tu agente usa para conectarse a servicios externos.
3. Mantén el software actualizado
Los desarrolladores publican parches de seguridad con regularidad. Ejecutar versiones desactualizadas te expone a vulnerabilidades conocidas.
4. Usa autenticación en dos pasos
A día de hoy, la autenticación doble es una premisa de seguridad en todos los ámbitos, y no debería de ser menos dentro de todos los servicios conectados a tu agente IA. Eso genera una capa extra que puede detener intentos de suplantación.
5. Monitoriza accesos inusuales
Revisa periódicamente los logs de actividad de tu agente para detectar comportamientos sospechosos.
El equilibrio entre innovación y privacidad
La detección de este infostealer es una llamada de atención necesaria. Nos recuerda que cada nueva capa de conveniencia tecnológica añade una superficie de ataque potencial.
Los agentes de IA locales son herramientas poderosas, pero llevan consigo la llave de nuestra vida digital.
La responsabilidad es compartida entre devs y usuarios: los desarrolladores deben integrar seguridad por diseño, cifrando secretos y minimizando permisos por defecto. Pero como usuarios, debemos ser conscientes de que estamos invitando a un asistente muy capaz a vivir en nuestro ordenador. Y como cualquier invitado, necesita reglas claras y puertas bien cerradas.
La IA local no es insegura por defecto, pero sin buenas prácticas, puede convertirse en la puerta trasera perfecta que todos los atacantes están buscando.
