El drástico cambio de logo de la marca estadounidense Cracker Barrelm luego de 47 años. Una reconocida gran cadena de restaurantes y tiendas de regalos.
Lo que buscaba ser una modernización, terminó provocando una ola de críticas y rechazo en redes sociales.
El nuevo logo de Cracker Barrel
Desde 1977, la marca utilizaba el clásico diseño dorado de un hombre sentado junto a un barril de roble, símbolo que se volvió inseparable de su identidad sureña y de “hospitalidad campestre”.
Logo antes

El nuevo logotipo, según la empresa, está “más enraizado en la forma icónica del barril”, pero con un estilo simplificado y minimalista.
Nuevo logo

El ex diseñador de la marca, dice, es un suicidio de marca
A pesar de las explicaciones, las críticas no tardaron en aparecer.
Entre ellas destaca la de Erik Russel, un diseñador de Carolina del Norte que trabajó con la compañía durante casi una década.
En su cuenta de X (antes Twitter), fue tajante: “Como diseñador de marca que trabajó en @CrackerBarrel durante casi 9 años, verlos cometer un suicidio de marca es. Algo..”
Sus palabras se viralizaron y alimentaron el debate sobre si la nueva identidad visual logrará conectar con los clientes habituales de la marca o será un fraude.
La estrategia de modernización
Cracker Barrel insiste en que el cambio no significa abandonar su esencia. Sarah Moore, directora de marketing, señaló en un comunicado:
“Creemos en la bondad de la hospitalidad campestre, un espíritu que siempre nos ha definido. Nuestra historia no ha cambiado, nuestros valores tampoco.”
No obstante, la ola de nostalgia y resistencia al cambio en redes refleja el riesgo de alterar símbolos que se han convertido en parte de la cultura popular estadounidense.
Conclusión
El caso del nuevo logo de Cracker Barrel ilustra el delicado equilibrio entre modernizar una marca y mantener la conexión emocional con sus consumidores.
Mientras la empresa defiende su visión de futuro, una parte de sus clientes percibe la transformación como una pérdida de identidad.