Los procesadores AMD Ryzen 7000 están equipados con un escudo térmico muy grueso (3,6 mm). Esto se hizo para garantizar la compatibilidad de los nuevos chips con los antiguos sistemas de refrigeración diseñados para Socket AM4.
Al mismo tiempo, los procesadores se calientan más debido a la cubierta gruesa, ya que es más difícil transferir el calor del cristal al sistema de refrigeración.
Los entusiastas están buscando diferentes formas de resolver este problema y ahora se ha sugerido una forma relativamente segura.
Uno de los métodos extremos para lidiar con la alta temperatura de funcionamiento de los procesadores Ryzen 7000 es el scalping. Como han demostrado los experimentos, este método permite reducir la temperatura del mismo Ryzen 9 7900X de 90 a 70 grados centígrados, es decir, hasta 20 grados.
Sin embargo, esta operación es muy arriesgada, ya que la CPU puede dañarse fácilmente tanto al quitar la cubierta. Además, tales manipulaciones de los procesadores anularán la garantía del usuario.
El popular bloguero de tecnología JayzTwoCents encontró una solución diferente. La especulación no se usa aquí, pero el uso de este método también anula automáticamente la garantía del propietario del chip. El bloguero tecnológico ha reducido el grosor de la cubierta de su procesador Ryzen 9 7950X en 0,8 mm con una amoladora.
Como resultado, la temperatura de funcionamiento del chip se redujo de 94 a 95 grados centígrados a alrededor de 85 a 88 grados, con todos los núcleos funcionando a 5,10 GHz.
El overclocking del procesador en todos los núcleos a una frecuencia de 5,40 GHz hizo que la temperatura subiera a 90,65 grados centígrados. Todos los indicadores de temperatura se obtuvieron usando LSS.
Para “modificar” la cubierta del procesador Ryzen 9 7950X, el blogger tecnológico usó un marco especial en el que se coloca el procesador antes de la intervención. Así que la posibilidad de dañar la CPU se ha reducido.
El marco fue diseñado por el renombrado entusiasta Roman “Der8auer” Hartung. Tiene una cierta altura por debajo de la cual es necesario rectificar la cubierta de virutas.
Además del procesador, el entusiasta también tuvo que modificar los tornillos del sistema de refrigeración para poder fijarlo a la altura deseada.
Este proceso requiere mucha paciencia, una mano fuerte, la presencia de una rectificadora y una comprensión de lo que está haciendo. Sin embargo, como resultado, podemos esperar una disminución en la temperatura de funcionamiento del procesador de 7 a 10 grados centígrados.
Nuevamente, repetimos, ambos métodos privan al propietario de la garantía del procesador. Además, están pensados sólo para entusiastas.
Para los usuarios habituales de PC, la mejor opción para hacer frente a las altas temperaturas de la CPU es elegir una carcasa de ordenador más grande con ventiladores adicionales y un sistema de refrigeración de la CPU más eficiente.