Hablar de los BBS (Bulletin Board Systems) es hacer un viaje nostálgico a los orígenes de la comunicación digital entre personas, mucho antes de que la web y las redes sociales dominaran nuestras vidas.
Los BBS fueron el primer gran experimento de comunidad online, una especie de “Internet artesanal” donde la pasión por la tecnología, la curiosidad y el sentido de comunidad eran el motor principal.
Si alguna vez escuchaste el chillido de un módem conectándose, probablemente sabes de lo que hablo o al menos, lo has llegado a vivir.
¿Qué era un BBS y cómo funcionaba?
Un BBS era, básicamente, un software instalado en un ordenador que permitía a otros usuarios conectarse a través de una línea telefónica.
Una vez conectado, el usuario podía leer y dejar mensajes, descargar archivos, participar en juegos en línea, leer noticias y lo más importante, interactuar con otros usuarios.
Era el equivalente digital de un tablón de anuncios físico, pero con el potencial de conectar a personas de distintas ciudades, países e incluso continentes.
Para entrar a un BBS necesitabas:
- Un ordenador (no necesariamente un PC, podía ser un Commodore, un Spectrum, un Apple II, etc.)
- Un módem (los primeros iban a 300 baudios, ¡una velocidad desesperante hoy en día!)
- Un programa emulador de terminal
- Y claro, una línea telefónica
La conexión era punto a punto: tu ordenador llamaba directamente al número del BBS y si tenías suerte y la línea no estaba ocupada, entrabas.
Pero ojo, la mayoría de los BBS solo tenía una línea, así que era común tener que esperar a que el usuario anterior terminara su sesión.
Por eso, muchos sistemas implementaron un sistema de créditos para limitar el tiempo de conexión de cada usuario.
Un poco de historia previa

El primer BBS del que se tiene registro fue el CBBS (Computerized Bulletin Board System) creado en 1978 por Ward Christensen y Randy Suess en Chicago.
La idea surgió durante una tormenta de nieve que los dejó aislados en casa.
En pocas semanas, desarrollaron un sistema que permitía a los usuarios dejar mensajes para que otros los leyeran después, como si fuera un tablón de anuncios digital.
A partir de ahí, la fiebre de los BBS se propagó rápidamente. Durante los años 80 y principios de los 90, miles de BBS florecieron en todo el mundo.
Algunos eran temáticos (videojuegos, programación, ciencia ficción) otros simplemente espacios para socializar o compartir archivos.

Los administradores, conocidos como sysops (system operators), solían ser entusiastas de la informática que mantenían el sistema por pura pasión, sin esperar nada a cambio.
Qué se podía hacer en un BBS
- Intercambiar mensajes: Los foros de discusión y el correo interno eran el corazón de los BBS. Aquí nacieron muchas de las dinámicas que hoy vemos en foros y redes sociales.
- Descargar y subir archivos: Desde utilidades hasta videojuegos, pasando por imágenes y documentos. Los BBS fueron pioneros en el intercambio de software, incluyendo el famoso “shareware”.
- Jugar en línea: Algunos BBS ofrecían juegos multijugador por turnos, conocidos como “door games”. Eran simples, pero adictivos.
- Participar en redes globales: Gracias a sistemas como FidoNet, los BBS podían intercambiar mensajes y archivos entre sí, creando una red mundial de comunicación mucho antes de la llegada del correo electrónico masivo.
Cultura y comunidad
Cada BBS era como una pequeña isla cultural, con su propio ambiente, reglas y personajes recurrentes.
El sysop era una especie de “alcalde digital”, encargado de mantener el orden y resolver disputas. Había rivalidades, alianzas, bromas internas y por supuesto, hackers y curiosos que intentaban romper las reglas.
Muchos usuarios se conocieron en persona gracias a los BBS, organizando reuniones y eventos. En muchos sentidos, estas comunidades sentaron las bases de lo que hoy llamamos “comunidad online”.
El declive y el legado
El auge de Internet y la web a mediados de los 90 marcó el principio del fin para los BBS. La posibilidad de acceder a información y comunicarse a nivel global, a una velocidad y costo mucho menor, hizo que la mayoría migrara a la nueva red.
Aunque el legado de los BBS es enorme:
- Fueron el laboratorio donde se gestaron los foros, las redes sociales, el correo electrónico y el intercambio de archivos.
- Fomentaron la cultura del software libre y el espíritu hacker.
- Crearon comunidades que, en algunos casos, siguen activas hasta hoy.
Existen los BBS hoy en día
Aunque la gran mayoría desapareció, algunos BBS siguen activos, ahora accesibles por Telnet en lugar de módem.
Son una especie de cápsula del tiempo digital, frecuentados por nostálgicos y curiosos que quieren experimentar cómo era la vida online antes de la web.
Conclusión
Hablar de los BBS es recordar una época en la que conectarse era toda una aventura, donde cada byte contaba y la comunidad era lo más importante.
Si alguna vez te conectaste a uno, probablemente guardas anécdotas imborrables. Y si no, tal vez sea hora de buscar uno y vivir la experiencia, aunque sea por pura nostalgia.
Porque en el fondo, los BBS fueron el primer gran experimento de fraternidad digital, mucho antes de que el mundo estuviera a un clic de distancia.
“Los BBS crearon las bases para el florecimiento de los correos electrónicos, de las redes sociales y foros, entre otros adelantos que hoy premian las comunicaciones y han impactado la vida global.”