Apple ha comenzado a enviar el primer lote de servidores de inteligencia artificial (IA) desde su nueva planta de fabricación en Houston hacia sus centros de datos en Estados Unidos.
Estos servidores están diseñados para procesar tareas de Apple Intelligence en la nube, manteniendo los estrictos estándares de privacidad de Apple a través de su marco Private Cloud Compute.
Aspectos clave
- Instalaciones en Houston: La producción alcanzó los objetivos más rápido de lo previsto, demostrando la capacidad de Apple para escalar la fabricación avanzada de hardware en EE. UU.
- Contexto de inversión: La planta forma parte de la inversión de 600.000 millones de dólares en EE. UU. bajo el American Manufacturing Program.
- Privacidad y seguridad: Los servidores extienden los estándares de seguridad usados en iPhones y Macs a las operaciones de IA en la nube.
- Eficiencia energética: Diseñados para manejar cargas de trabajo de IA y apoyar el objetivo de Apple de neutralidad de carbono para 2030.
- Estrategia de relocalización: La planta de Houston complementa otras iniciativas estadounidenses, incluyendo una inversión de 2.500 millones de dólares en la producción de vidrio para iPhone y Apple Watch.
- Infraestructura de IA: Estos servidores respaldarán las funciones de Apple Intelligence en iPhones, iPads y Macs, trasladando tareas complejas de los dispositivos a la nube.
Planes futuros
Apple planea expandir la producción en la planta de Houston el próximo año para satisfacer la creciente demanda de procesamiento de IA en su ecosistema de dispositivos.
Con esta medida da un paso importante en la manufactura nacional, posicionándose para escalar servicios de IA de forma segura mientras mantiene parte de su producción dentro de Estados Unidos.
