El bloqueo Masivo de Internet en España, una Batalla Judicial injusta de La Liga y Tebas contra los Derechos Fundamentales de los Españoles

Desde comienzos de 2025, España vive una situación insólita en el panorama digital: cada fin de semana, coincidiendo con los partidos de fútbol de LaLiga, millones de páginas web (incluidas algunas de las más populares del país y del mundo) sufren interrupciones y bloqueos derivados de una orden judicial que autoriza a LaLiga y a los operadores de telecomunicaciones a restringir el acceso a direcciones IP vinculadas con la piratería deportiva.

Aunque la medida, pensada para proteger los derechos de propiedad intelectual, está generando un efecto colateral devastador sobre la libertad de información, la libertad de empresa y la propia estabilidad de internet en España.

LaLiga vs. la Piratería Digital

LaLiga, la patronal que organiza la liga de fútbol profesional española liderada por su presidente (más conocido por actitudes mafiosas Tebas), lleva años luchando contra la piratería de sus retransmisiones.

Con el objetivo de frenar las emisiones ilegales, LaLiga ha conseguido que un juzgado mercantil de Barcelona le otorgue la potestad de solicitar a los operadores de telecomunicaciones el bloqueo de direcciones IP que según sus investigaciones, están siendo utilizadas para la distribución no autorizada de partidos.

La medida, que inicialmente afectaba a un puñado de webs, se ha convertido en una práctica recurrente y cada vez más amplia, especialmente desde febrero de 2025, cuando la liga comenzó a tomar acciones más contundentes contra los sitios que utilizan servicios de intermediación como Cloudflare.

Aunque esto es así, el dictamen también incluye una frase en la que se da por hecho de que estas prácticas NO afectarían a terceros.

El efecto dominó: cómo una IP bloqueada arrastra a miles de webs legítimas

El problema técnico fundamental reside en la arquitectura de internet moderna. Cloudflare, una empresa estadounidense líder en la distribución de contenidos y protección contra ciberataques, utiliza un número limitado de direcciones IP para dar servicio a millones de sitios web.

Cuando una sola IP es bloqueada por contener un sitio que emite fútbol pirata, cientos o miles de webs completamente legítimas quedan también inaccesibles.

Según explica el ingeniero de sistemas Jaume Pons, “Cloudflare tiene un millón y medio de direcciones IP, pero da servicio a muchos millones de webs. Al bloquear una IP, muchas sufren las consecuencias”.

Las estimaciones apuntan a que solo en el último fin de semana, más de 2,5 millones de sitios —nacionales e internacionales— se vieron afectados por los bloqueos de LaLiga.

El impacto no se limita a Cloudflare. Empresas que utilizan servicios similares, como Google Cloud o Amazon Web Services, también han sufrido bloqueos, aunque en menor medida debido a que disponen de un mayor número de direcciones IP para distribuir entre sus clientes.

Aunque la afectación es real: negocios digitales reportan pérdidas de entre el 20% y el 40% de su tráfico durante los días de bloqueo, lo que se traduce en una caída significativa de ingresos por publicidad.

La reacción de los afectados: denuncias, recursos y movilización

La situación ha despertado la alarma entre asociaciones de ciberseguridad, medios de comunicación, empresas tecnológicas y ciudadanos.

RootedCon, organizadora de uno de los principales congresos de ciberseguridad del país, junto a otros afectados, presentó el <a href=”https://rootedcon.com/la-liga-gate/” “data-wpel-link=”exclude” rel=”follow”>pasado viernes un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.

El objetivo es paralizar el auto dictado a finales de 2024 que permite a LaLiga solicitar estos bloqueos.

La asociación argumenta que la medida vulnera derechos fundamentales como la tutela judicial efectiva, la libertad de expresión y la libertad de información, amparados por la Constitución.

Además, denuncian que la decisión judicial ignora los argumentos técnicos y jurídicos presentados y que la falta de transparencia y proporcionalidad en los bloqueos representa un precedente peligroso para los derechos digitales en España.

La voz de los perjudicados: medios, empresas y ciudadanos

Los afectados por los bloqueos son de lo más variado: desde medios de comunicación regionales como Cantabria Diario, que ha visto cómo su compromiso con la información local se veía interrumpido durante horas, hasta plataformas de análisis deportivo como Padelio que lamenta la mala imagen que da a sus usuarios el aviso de “página intervenida por orden judicial”.

Incluso servicios globales como la red social X, la pasarela de pago Redsys o la plataforma de videojuegos Steam han sufrido cortes y problemas de acceso.

David Laguillo, director de Cantabria Diario, resume la situación: “Durante los bloqueos no podemos atender a nuestros lectores con el compromiso diario con la información de Cantabria, sean muchos o pocos”.

Marcos Sabarís, creador de la app Padelio, añade: “Dependiendo del operador, algunos hacen que mi página web no cargue, lo que da al potencial cliente una imagen poco seria”.

Algunos medios, como El Orden Mundial, han recibido incluso un burofax de LaLiga exigiendo que pidan a su proveedor de servicios que no permita que su página comparta IP con sitios ilícitos, bajo amenaza de ser considerados cómplices de la vulneración de propiedad intelectual.

La postura de LaLiga: cumplimiento de la ley y falta de colaboración de Cloudflare

LaLiga defiende que sus acciones están siempre ajustadas a derecho y que no realiza bloqueos indiscriminados. Según fuentes de la patronal, cada vez que se solicita el bloqueo de una IP es porque existe evidencia de que está siendo utilizada para retransmitir la competición de forma ilegal.

LaLiga culpa a Cloudflare de la situación, ya que esta empresa no colabora en la lucha contra la piratería a diferencia de otras compañías tecnológicas con las que sí han conseguido acuerdos, como Twitch, CDN77, Akamai, Scaleway o Gcore.

LaLiga también ha intentado llegar a acuerdos puntuales, como el reciente con la empresa Vercel que se comprometió a destinar un equipo y un buzón dedicado a las quejas de LaLiga durante 24 horas.

Aunque este fin de semana LaLiga bloqueó una de sus IP sin avisar, lo que provocó la queja pública del CEO de Vercel (Guillermo Rauch) quien aseguró que “una organización de fútbol no debería tener la capacidad de bloquear de forma generalizada el acceso a la infraestructura de internet para millones de usuarios en España a través de los principales proveedores de servicios de internet”.

LaLiga atribuyó el incidente a un error de comunicación y aseguró que no volverá a ocurrir.

El papel del Gobierno y la justicia: inacción y respeto a las decisiones judiciales

El Gobierno español, a través del Ministerio para la Transformación Digital, ha optado por no intervenir, argumentando que respeta las decisiones judiciales.

Fuentes del ministerio aseguran que LaLiga está amparada por una sentencia y que, por tanto, no corresponde al Ejecutivo tomar cartas en el asunto.

Esta postura ha sido criticada por expertos y afectados, que consideran que el Gobierno está abandonando sus funciones al dejar la regulación de internet en manos privadas y judiciales sin control democrático suficiente.

La abogada Ofelia Tejerina, presidenta de la Asociación de Internautas, compara la situación con “pintar una fachada a cañonazos”: “La idea puede ser buena porque una parte de la legislación permite el bloqueo de webs.

El problema es el cómo: “Vale, ponemos andamios, seguridad para los obreros, pinceles, brochas. Y yo respondo: No, no, nos han dicho que pintemos. Vamos a pintar a cañonazos. Y me da igual que quede todo pintado”.

El recurso ante el Tribunal Constitucional: una última esperanza para los derechos digitales

Ante la negativa del juez mercantil de Barcelona a valorar los daños a terceros y la falta de alternativas, RootedCon y otros afectados han decidido llevar el caso ante el Tribunal Constitucional.

Solicitan medidas cautelares para frenar el “constante acoso” que sufren tanto empresas como usuarios y exigen al Congreso de los Diputados un debate público y técnico sobre los límites del control en la red, siguiendo la iniciativa propuesta recientemente por el diputado Néstor Rego.

La asociación denuncia que la resolución judicial ignora los argumentos planteados en sus recursos, en los que se hacía referencia directa a los derechos fundamentales a la tutela judicial efectiva y las libertades de expresión e información.

La negativa del juez a valorar estos derechos elementales deja en evidencia, según RootedCon, una preocupante deriva autoritaria en el uso de medidas judiciales para censurar y criminalizar el acceso a internet bajo pretextos difusos y generalistas.


Conclusión

El bloqueo masivo de páginas web en España, justificado en la lucha contra la piratería deportiva, se ha convertido en un conflicto complejo que enfrenta los derechos de propiedad intelectual con los derechos fundamentales de los ciudadanos y empresas.

La falta de colaboración de grandes proveedores de servicios como Cloudflare, la inacción del Gobierno y la limitada comprensión técnica de la justicia han agravado la situación, generando un daño colateral que afecta a millones de usuarios y pone en riesgo la estabilidad y la libertad de internet en España.

La solución al conflicto pasa, según los expertos, por un debate público y técnico sobre los límites del control en la red, la implicación activa del Gobierno y la búsqueda de alternativas técnicas que permitan combatir la piratería sin vulnerar los derechos fundamentales de la ciudadanía.

Mientras tanto, cada fin de semana, cuando el fútbol vuelve a las pantallas, medio internet en España sigue pagando el precio de una batalla que, lejos de resolverse, se intensifica.

Vistas: 11