Microsoft vivió un jueves turbulento en Wall Street tras publicar un informe de ganancias que decepcionó a parte del mercado, provocando la caída diaria más pronunciada de sus acciones desde marzo de 2020.
Como resultado, la capitalización bursátil de la compañía tecnológica se redujo en $357.000 millones, situándose en $3,22 billones al cierre de la jornada.
El impacto se extendió a los índices tecnológicos: el iShares Expanded Tech-Software Sector ETF cayó un 5%, mientras que el Nasdaq Composite, de fuerte componente tecnológico, finalizó con un descenso del 0,7%. Sin embargo, no todas las empresas del sector sufrieron: Meta registró un repunte del 10% tras sorprender a los analistas con resultados sólidos y una guía de ingresos optimista.
Las cifras que Decepcionan a los Inversores
Entre los aspectos que preocupaban a los inversores, el crecimiento de Azure y otros servicios en la nube alcanzó un 39%, ligeramente por debajo del consenso de 39,4% estimado por StreetAccount.
Además, la compañía proyectó ingresos de aproximadamente $12.600 millones para su segmento More Personal Computing (que incluye Windows) por debajo de los $13.700 millones esperados, mientras que el margen operativo implicado también quedó corto frente a las expectativas del mercado.
La directora financiera de Microsoft, Amy Hood, explicó que los resultados de la nube podrían haber sido mayores si la empresa hubiera priorizado más la asignación de infraestructura de centros de datos a clientes externos en lugar de sus necesidades internas.
Recomendaciones de los analistas y la visión de Wall Street
Los analistas de Wall Street mostraron opiniones divididas ante el informe:
Ben Reitzes, de Melius Research, con recomendación de compra sobre Microsoft, señaló que la compañía necesita acelerar la construcción de centros de datos.
“Existe un problema de ejecución con Azure, necesitan construir instalaciones más rápido”, declaró durante CNBC.
Por otro lado, los analistas de UBS, liderados por Karl Keirstead, cuestionaron la decisión de Microsoft de asegurar capacidad de computación para inteligencia artificial, especialmente para productos como Microsoft 365 Copilot, cuyo éxito aún no alcanza el nivel de ChatGPT de OpenAI.
“El crecimiento de ingresos de M365 no se está acelerando por Copilot, muchos indicadores no sugieren una adopción fuerte y el mercado de modelos parece saturado y costoso. Microsoft necesita demostrar que estas son buenas inversiones”, escribieron.
No obstante, la negatividad no fue unánime. Los analistas de Bernstein, liderados por Mark Moerdler, elogiaron la estrategia de la compañía:
“La gerencia tomó una decisión consciente de centrarse en lo que es mejor para la empresa a largo plazo, en lugar de impulsar el valor de las acciones a corto plazo. Esto será beneficioso cuando las limitaciones de capacidad disminuyan”, indicaron.
Inversión en IA y el desafío de Copilot
Uno de los focos estratégicos de Microsoft es su inversión en inteligencia artificial, especialmente en productos como Microsoft 365 Copilot, diseñado para mejorar la productividad empresarial.
Aunque la adopción inicial ha sido más lenta de lo esperado, lo que genera dudas sobre el retorno inmediato de estas inversiones.
A pesar de la presión del mercado, Microsoft mantiene que su enfoque está puesto en capacidades tecnológicas de largo plazo, priorizando recursos para la infraestructura que sustenta sus servicios de nube y aplicaciones de inteligencia artificial.
Implicaciones para el mercado tecnológico
La caída de Microsoft sirve como advertencia para el sector tecnológico.
Entre las lecciones clave:
- Incluso gigantes con una capitalización de billones de dólares pueden experimentar volatilidad significativa ante resultados decepcionantes.
- Las métricas de crecimiento en la nube y la adopción de IA son ahora fundamentales para evaluar la fortaleza de las empresas tecnológicas.
- La gestión de la capacidad y la inversión en infraestructura tienen impacto directo en la percepción del mercado y el valor bursátil.
Mientras tanto, otras compañías como Meta muestran que los resultados sólidos y la guía optimista pueden generar movimientos positivos en la bolsa, incluso en días de presión sobre el sector.
Futuro de Microsoft y perspectivas financieras
Microsoft anunció que los gastos de capital podrían disminuir ligeramente en el próximo trimestre, lo que refleja un enfoque en la eficiencia y la optimización de recursos.
La compañía busca equilibrar el crecimiento de la nube y la IA con la gestión prudente del capital, asegurando que las inversiones a largo plazo no comprometan la rentabilidad inmediata.
Con estos movimientos, la compañía busca asegurar su posición competitiva en la nube y la IA, mientras que los inversores deberán observar cómo la estrategia de largo plazo se traduce en resultados financieros y en valor para los accionistas.
