La Fiscalía de París ha registrado las oficinas de X (antes Twitter) en Francia en el marco de una investigación por presunta manipulación del algoritmo de la plataforma para favorecer injerencias extranjeras y contenidos tóxicos, y ha citado a Elon Musk a declarar el próximo 20 de abril de 2026 en una audiencia libre como responsable de la empresa.
El Registro de las Oficinas de X en Francia
La unidad de ciberdelincuencia de la Fiscalía de París, junto con la policía francesa especializada en delitos informáticos y Europol, llevó a cabo un registro en las oficinas de X en Francia como parte de una investigación abierta en enero de 2025.
El registro busca recabar pruebas técnicas y documentales sobre el funcionamiento del algoritmo de recomendación de X, así como del motor de inteligencia artificial Grok integrado en la plataforma.
¿Por qué se investiga a X? El algoritmo, injerencias y Grok
La investigación se abrió tras denuncias que advertían de posibles cambios en el algoritmo de X que favorecerían determinados contenidos políticos, con el riesgo de facilitar injerencias extranjeras en el debate público francés.
Posteriormente, la investigación se amplió para incluir el funcionamiento de Grok, el motor de inteligencia artificial de X, después de denuncias que lo vinculaban con la difusión de contenido negacionista y deepfakes de carácter sexual, incluso potencialmente implicando a menores.
¿Han llamado a Elon Musk a declarar?
Sí. La Fiscalía de París ha citado formalmente a Elon Musk a declarar en el marco de esta investigación.
Musk estaría convocado para una “audiencia libre” el 20 de abril de 2026 en París, lo que significa que no está obligado a comparecer físicamente, pero sí a responder a las preguntas de las autoridades como administrador de X en el momento de los hechos investigados.
También ha sido llamada a declarar Linda Yaccarino (ex consejera delegada de X) que dirigió la compañía durante parte del periodo en cuestión; y además, se ha citado a varios empleados de X en Francia para que testifiquen como testigos entre el 20 y el 24 de abril.
Origen y Profundidad del Caso
La primera alerta llegó de manos del diputado del partido “Renacimiento”, Éric Bothorel, que trasladó a la Fiscalía sus sospechas sobre cambios en el algoritmo de X que podrían estar favoreciendo contenidos concretos y reflejando injerencias en la gestión de la red desde que Elon Musk la adquirió en 2022.
Los hechos investigados se encuadran en posibles delitos de obstaculización y extracción fraudulenta de datos de un sistema de procesamiento automatizado, además de la posible manipulación deliberada del algoritmo para influir en el debate político.
¿Qué se buscaba con el registro en las oficinas de X?
El registro tendría como objetivo acceder a:
- Logs y documentación técnica sobre el algoritmo de recomendación de contenidos
- Información interna sobre cambios introducidos en el algoritmo desde 2022
- Datos sobre el despliegue y funcionamiento de Grok, especialmente en lo relativo a generación y amplificación de contenidos negacionistas o deepfakes sexuales
- Comunicaciones internas que puedan mostrar instrucciones u órdenes sobre priorización de determinados contenidos políticos o ideológicos
Con esto, la Fiscalía quiere determinar si hubo una estrategia consciente para favorecer la propaganda o la desinformación vinculada a actores extranjeros, o si los sesgos son resultado de decisiones de diseño sin intención directa de injerencia.
Relevancia del Caso ante la Regulación de las Redes Sociales
El caso de X en Francia se inscribe en un contexto de endurecimiento regulatorio en Europa frente a las grandes plataformas digitales, especialmente en materia de desinformación, integridad electoral y seguridad de los algoritmos.
La investigación francesa se suma a otras presiones que X afronta en la UE al amparo del Reglamento de Servicios Digitales (DSA) que exige transparencia algorítmica, lucha activa contra la desinformación y evaluación de riesgos sistémicos (similar a lo que Pedro Sánchez desea implementar en España).
Un eventual hallazgo de manipulación deliberada para favorecer injerencias extranjeras podría servir de precedente para sanciones más duras y mayor control sobre los algoritmos de X en toda la Unión Europea.
