En enero de 2025, Marineland Antibes (el mayor parque marino de toda Europa) cerró sus puertas definitivamente. La razón principal: la futura prohibición de espectáculos con cetáceos y el notable descenso de visitantes.
En sus instalaciones, viven 2 espectaculares orcas y 12 delfines, que a día de hoy se han quedado sin espectáculos al público, que no solamente eran parte de un “circo” como los activistas se empeñan en repetir.. También, era el medio que permitía ofrecer una vida completa y en su mayor bienestar posible para los propios animales.
A día de hoy, los 14 cetáceos se encuentran en una situación altamente critica, puesto que no se conoce absolutamente nada de quién se hará cargo de ellos y la situación de Marineland, comienza a ser completamente insostenible con más de 50 personas trabajando gratuitamente., exclusivamente por amor a los animales junto a los que llevan años y años.
A la espera de una solución definitiva para su destino desde Enero de este 2025 y con las puertas cerradas a otros parques acuáticos, también cerrada su puerta de entrada a España. La única solución “dicen es” falsamente, el llevarlos a “santuarios de animales” que ni tan siquiera existen y en los que históricamente cetáceos de estas dimensiones.. Siempre han terminado en malas condiciones u la muerte.
Algunos medios y activistas, lleva meses intentando echar mierda sobre el personal del parque y al propio parque de Marineland en sí, alertando falsamente de “abandono completo”, y desatención absoluto de los animales, difundiendo el bulo de que los animales se encuentran en mal estado y hablando de que los tanques muestran signos de deterioro y proliferación de algas, cuando eso es completamente normal en ciertos meses del año.
Todo apunta, a que los activistas exclusivamente quieren extraer los cetáceos hacía una supuesta reinserción en el mar libre desde falsos santuarios que se han inventado pero que no existen pruebas de que existan, cuando esto terminara por matar a todos los animales, tarde o temprano y sin ningún tipo de discusión posible.

De hecho, existen drásticos casos en la historia, como por el ejemplo el de la famosa orca de la película “liberar a Willy” que terminó siendo “liberada” de su parque acuático para terminar siendo liberado en alta mar, donde termino muriendo por el desabandono absoluto y con menos de la mitad del peso que una orca de ese tamaño debería tener.
Cetáceos abandonados o en abandono por culpa de una ley sin sentido
Las imágenes que circulan en medios y redes, con los tanques llenos de algas, han avivado declaraciones alarmistas sobre el posible mal estado de los cetáceos. Sobre todo por parte de los activistas que pretenden raptar a esos animales que siempre han sido bien tratados a un mal destino final.

El ejecutar una publicidad maligna y de odio sobre en el centro que estos animales siempre han vivido, desde su nacimiento, parece ser la estrategia común para intentar terminar abandonándolos en el medio del mar. Cuando cualquier experto dentro de la materia te dirá, que si esto llega a ocurrir.. En pocos meses, todos ellos terminaran muertos.
Mientras tanto, el equipo de Marineland sigue trabajando sin cobrar, exclusivamente por el amor a los animales, y sufriendo ataques de todos tipos a nivel social por la mala imagen difundida sobre ellos desde trodos los movimientos pro animalistas que exclusivamente buscan el asesinato de los cetáceos, bajo el preámbulo de NO a los parques acuáticos.
La reciente ley que ha obligado el cierre del parque, prohíbe el sacrificio y exige reubicación en condiciones dignas, aunque los traslados a otros parques o santuarios siempre han sido denegados por los activistas y las instituciones francesas, bajo la premisa de que no desean que los animales estén parques acuáticos, cuando ese ha sido su hábitat natural a lo largo de toda su vida.
La trampa de los activistas por vender una imagen pública irreal del estado de los animales
¿Por qué tantos titulares hablan de “abandonados”, “atrapados” o de animales “dejados a su suerte”?

La respuesta implica analizar intereses diversos: las organizaciones animalistas y los medios que buscan concienciar suelen usar términos fuertes para visibilizar el problema de la cautividad y presionar por soluciones urgentes, lo que puede desvirtuar parcialmente el verdadero proceso administrativo y científico que existe detrás.
Al mismo tiempo, la industria de los parques acuáticos enfrenta la presión de ser representada como cruel y el gobierno, tampoco quiere verse responsabilizado por una tragedia mediática si los animales fallecen por euna situación de mal estado de sus cuidados; aunque por otro lado, tampoco quieren hacerse cargo del dinero que cuesta el mantenimiento mensual adecuado de un lugar así.
Quién gana y pierde con toda esta narrativa
La exageración mediática favorece la presión pública y política para acelerar la creación de soluciones estructurales, como santuarios y ante ello responsabilizar a empresas y administraciones.

En el trasfondo, los animales se quedan en medio de una situación de la que poco pueden comprender, entender o participar; pero que si puede estar llevándoles a un corto plazo a un gran perjuicio real. Puesto que es completamente imposible que vayan a encontrar un mejor lugar que en el que se encuentran actualmente.
Dónde está la clave de la cuestión
El caso Marineland Antibes y la ley francesa ilustran la complejidad de la transición cultural hacia modelos que respeten los derechos y necesidades de animales en cautiverio, pero también nos enfrentan a la trampa de los relatos altamente populistas e inventados.
La verdadera pregunta es si realmente estamos preparados para dar soluciones reales y sostenibles al problema de la cautividad animal, y la respuesta corta y sencilla es, NO.
La historia no ha terminado aún y excepto que España, el único país capaz de acoger a semejante gran cantidad de animales de este tipo los acepte. El destino de los cetáceos en Francia se encuentra completamente en el aire, y parece que absolutamente nadie sabe que será realmente de ellos en un futuro a corto plazo.
