Bitcoin ha caído con fuerza en febrero de 2026. Cotizaba cerca de los 64.000 dólares el 24 de febrero, después de haber alcanzado niveles mucho más altos a finales de 2025.
Esta rápida caída ha cambiado el sentimiento del mercado y ha generado incertidumbre entre traders e inversores.
En solo unos días, se liquidaron alrededor de 2.560 millones de dólares en posiciones cripto. Esto suele ocurrir cuando los traders que operan con dinero prestado se ven obligados a vender debido a una caída significativa del precio.
Estas ventas forzadas añadieron más presión y profundizaron el descenso. Las grandes liquidaciones aumentan el miedo y la volatilidad a corto plazo.
Salidas de ETF están añadiendo presión
Otra razón importante detrás de la debilidad es la salida de dinero de los fondos cotizados en bolsa (ETF) de Bitcoin.
Los ETF spot de Bitcoin listados en EE. UU. registraron salidas de varios miles de millones de dólares a comienzos de 2026. Se estima que los retiros totales de los principales fondos ascienden a miles de millones en lo que va del año.
Las fuertes entradas de capital en estos ETF durante 2025 ayudaron a impulsar los precios. Cuando los inversores asignan fondos a los ETF, ese dinero suele utilizarse para comprar Bitcoin, lo que respalda el crecimiento del precio. Sin embargo, actualmente la presión vendedora está aumentando, ya que los inversores están saliendo del mercado cripto y los fondos se ven obligados a vender sus tenencias.
Este cambio muestra que los inversores institucionales se han vuelto más cautelosos. No siempre significa una tendencia bajista a largo plazo, pero sí elimina una fuente importante de demanda del mercado.
Preocupaciones económicas globales
La economía mundial también está añadiendo presión a Bitcoin. Nuevas tensiones comerciales vinculadas a Donald Trump han incrementado las preocupaciones sobre el crecimiento global. Cuando aumentan los problemas comerciales, los inversores suelen evitar activos de riesgo como las criptomonedas.
El dólar estadounidense se mantiene fuerte, y los recortes de tasas de interés han sido más lentos de lo esperado. Cuando las tasas permanecen altas, las inversiones más seguras resultan más atractivas que Bitcoin. Esto debilita la demanda a corto plazo de criptomonedas.
Estos problemas económicos no solo afectan al mercado cripto; los mercados bursátiles y otros activos de crecimiento también están sintiendo el impacto. Bitcoin suele reaccionar rápidamente a los cambios en el sentimiento global de riesgo.
Niveles de precio importantes
Muchos analistas están enfocados en el nivel de 60.000 dólares, considerado una zona clave de soporte, es decir, un precio donde podrían aparecer compradores.
Si Bitcoin se mantiene por encima de los 60.000 dólares, podría estabilizarse e intentar subir nuevamente. Si cae por debajo de ese nivel, el siguiente rango podría situarse entre 50.000 y 57.500 dólares, lo que implicaría una corrección mayor.
Al alza, un movimiento por encima de 72.000 a 75.000 dólares indicaría un retorno de la fortaleza. Actualmente, los precios se mueven con rapidez en ambas direcciones.
Fundamentos a largo plazo
La estructura principal de Bitcoin no ha cambiado. Su oferta es limitada: solo puede crearse una cantidad fija de monedas. Esta escasez ha ayudado a que el precio aumente durante ciclos anteriores.
Algunos expertos señalan que la caída reciente parece más controlada que un pánico generalizado. Gran parte del descenso provino de traders apalancados y de salidas de ETF, no de una pérdida total de confianza en Bitcoin.
El ecosistema cripto en general también ha mejorado con el tiempo. La regulación, la seguridad y el acceso institucional son más sólidos que antes. Estos factores podrían favorecer el largo plazo.
Los riesgos siguen presentes
A pesar de los factores positivos a largo plazo, invertir en criptomonedas implica riesgos. Las salidas de ETF muestran que los grandes inversores están actuando con cautela en el entorno actual. Las tensiones comerciales y los cambios lentos en la política monetaria podrían seguir afectando el sentimiento del mercado.
Bitcoin es conocido por sus fuertes movimientos de precio. Comprar en un mercado bajista puede generar pérdidas a corto plazo antes de que comience una recuperación. Predecir el punto mínimo exacto es extremadamente difícil.
La liquidez es otra preocupación. Cuando la actividad de negociación disminuye, los movimientos de precio pueden volverse más extremos, generando tanto subidas rápidas como caídas repentinas.
Conclusión
La corrección que llevó a Bitcoin cerca de los 64.000 dólares ha abierto el debate entre oportunidad y riesgo.
Los 2.560 millones de dólares en liquidaciones y las salidas multimillonarias de los ETF muestran que el mercado está bajo presión. Al mismo tiempo, la oferta limitada y el interés institucional continuo proporcionan soporte a largo plazo.
Que esta caída se convierta en una fuerte oportunidad de compra dependerá de cómo evolucionen las condiciones macroeconómicas y la confianza de los inversores en los próximos meses.
En esta fase volátil, la paciencia y la planificación cuidadosa pueden ser más importantes que las decisiones impulsivas.
