El Gobierno Asturiano ABANDONA a las Familias de los Niños Discapacitados del Colegio Latores

Las familias del Colegio Público de Educación Especial (CPEE) de Latores en Oviendo, han anunciado una nueva concentración para este miércoles 28 de mayo a las 12:00 horas frente a la Junta General del Principado de Asturias.

Esta movilización se enmarca dentro de una serie de protestas que vienen realizando desde hace meses para exigir la inclusión de una piscina terapéutica en el nuevo centro educativo proyectado en Montecerrao, así como la mejora urgente de las condiciones del colegio actual.

Última Hora 29 Mayo: “Educación rectifica y construirá una piscina como las familias solicitaban” (veremos si se cumple en el futuro)

Demandas principales: piscina terapéutica y mejoras en seguridad

En el comunicado oficial, las familias han destacado dos demandas fundamentales. En primer lugar, solicitan la adecuación y el mantenimiento del edificio actual, especialmente en aspectos relacionados con la seguridad y la protección contra incendios.

En segundo lugar, insisten en la construcción de una piscina terapéutica en el nuevo colegio, descartando la propuesta alternativa del tanque terapéutico de Hubbard planteada por la Consejería de Educación, que consideran insuficiente para cubrir las necesidades del alumnado con discapacidad.

Esta piscina terapéutica, respaldada por informes médicos, es clave para el desarrollo y bienestar de los estudiantes con necesidades educativas especiales, aseguran las familias.

Controversia con la Consejería de Educación

La polémica se intensificó tras la confirmación de la Consejería de Educación de que el nuevo centro NO contará con piscina terapéutica a pesar de los relevantes beneficios que esto ofrece a las personas discapacitadas.

La consejera Lydia Espina ha señalado que la construcción de piscinas no corresponde a su departamento, defendiendo que el nuevo colegio garantizará una educación de calidad.

Aunque la Asociación de Madres y Padres (AMPA) del colegio considera que esta decisión representa un retroceso en los servicios ofrecidos y vulnera los principios de educación inclusiva recogidos en la legislación nacional e internacional.

En respaldo a sus reivindicaciones, las familias han entregado más de 16.000 firmas y han denunciado el deterioro de las instalaciones actuales, además del retraso en la construcción del nuevo centro, que lleva años pendiente.

Objetivo de la movilización

Con esta nueva protesta, las familias buscan visibilizar las necesidades específicas del alumnado con discapacidad y exigir un compromiso real por parte de las autoridades para garantizar una educación inclusiva y de calidad.

Y por tanto, piden una mayor sensibilidad institucional para que “los niños y niñas con necesidades educativas especiales no queden en el olvido”.