Marte pudo haber ocultado enormes cámaras de magma similares a las de la Tierra, según nuevos datos sísmicos

Avances en Ciencia, Medicina, Naturaleza

Un nuevo análisis de los registros sísmicos de la misión InSight de la NASA sugiere que Marte desarrolló un sistema de cámaras magmáticas mucho más complejo de lo que se pensaba, pese a no contar con tectónica de placas. El hallazgo podría cambiar la forma en que los científicos entienden la evolución geológica de los planetas rocosos.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford ha encontrado nuevas evidencias de que Marte albergó gigantescos sistemas de cámaras de magma bajo su superficie, similares a los que existen en la Tierra.

El estudio publicado en la revista Physics, propone que la corteza marciana experimentó una evolución química mucho más compleja de lo que indicaban los modelos tradicionales.

La investigación se basa en los datos sísmicos recopilados por la sonda NASA InSight, cuya misión finalizó en 2022 y plantea, que una misteriosa capa situada a unos 24 kilómetros de profundidad corresponde a un cambio radical en la composición de las rocas que forman la corteza del planeta.

Los datos sísmicos revelan una corteza marciana diferenciada

Entre 2018 y 2022, el módulo InSight registró cientos de martemotos y el impacto de meteoritos sobre la superficie marciana. Estas vibraciones permitieron analizar cómo se propagan las ondas sísmicas a través del interior del planeta.

Sin embargo, los científicos encontraron una anomalía difícil de explicar: a unos 24 kilómetros bajo la superficie, las ondas sísmicas viajaban mucho más rápido de lo esperado.

Hasta ahora, se había atribuido este comportamiento a factores como la porosidad de las rocas, la presencia de fracturas o alteraciones provocadas por agua antigua, pero ninguna hipótesis lograba explicar completamente el fenómeno.

Simulaciones minerales ayudan a resolver el misterio

Para comprender el origen de esa capa, los investigadores desarrollaron un modelo basado en cientos de posibles composiciones minerales presentes en Marte.

Posteriormente calcularon qué minerales serían estables bajo las presiones y temperaturas existentes en el subsuelo marciano y utilizaron datos experimentales obtenidos en la Tierra para estimar la velocidad con la que las ondas sísmicas deberían propagarse a través de cada tipo de roca.

Al comparar esas simulaciones con las observaciones reales de InSight, el equipo encontró la explicación más consistente.

Dos capas con composiciones completamente distintas

Según el estudio, la corteza marciana estaría formada por dos grandes regiones geológicas.

La parte superior estaría compuesta principalmente por rocas basálticas (máficas), similares a los basaltos volcánicos que abundan en la Tierra y ricos en hierro y magnesio.

En cambio, por debajo de los 24 kilómetros aparecería una extensa capa de rocas ultramáficas, mucho más densas y con una concentración todavía mayor de magnesio y hierro.

Estas rocas solo pueden formarse cuando enormes cantidades de magma permanecen almacenadas durante largos periodos de tiempo, permitiendo que los minerales cristalicen y se separen progresivamente del material fundido.

Marte habría desarrollado enormes cámaras de magma sin tectónica de placas

Uno de los aspectos más sorprendentes del estudio es que este tipo de diferenciación geológica suele asociarse a la tectónica de placas terrestre.

En la Tierra, el movimiento continuo de las placas favorece la formación de grandes reservorios magmáticos que alimentan volcanes y reciclan materiales del interior del planeta.

Marte, sin embargo, nunca desarrolló un sistema de tectónica de placas como el terrestre.

Aun así, los investigadores consideran que enormes ascensos de material caliente desde el manto pudieron generar extensos sistemas de cámaras magmáticas, capaces de almacenar, reutilizar y transformar el magma durante millones de años.

En lugar de limitarse a alimentar erupciones volcánicas, estos reservorios habrían permitido una evolución química compleja de toda la corteza marciana.

Un planeta geológicamente más complejo de lo que se pensaba

El equipo también señala que existen indicios de que este proceso no ocurrió únicamente bajo la zona donde aterrizó InSight, sino en distintas regiones del planeta.

Esto sugiere que Marte pudo haber experimentado episodios de actividad magmática a gran escala durante su historia temprana.

Para los investigadores, el descubrimiento demuestra que la complejidad geológica no depende exclusivamente de la tectónica de placas y que otros planetas rocosos podrían desarrollar estructuras similares mediante mecanismos diferentes.

Implicaciones para la búsqueda de vida y futuras misiones

El estudio también tiene implicaciones para la astrobiología.

Durante décadas se ha considerado que la tectónica de placas desempeña un papel esencial para mantener condiciones favorables para la vida al reciclar calor, agua y elementos químicos esenciales.

Sin embargo, este trabajo sugiere que grandes sistemas magmáticos también pueden cumplir parte de esa función, transportando calor, fluidos y minerales a través de la corteza incluso en ausencia de placas tectónicas.

Además, estos procesos favorecen la concentración de metales y otros recursos minerales, por lo que Marte podría albergar importantes depósitos cercanos a la superficie que resultarían de gran interés para futuras misiones robóticas e incluso para una eventual exploración humana.

Un nuevo escenario para la evolución de los planetas rocosos

Aunque los autores reconocen que serán necesarias nuevas misiones sísmicas para confirmar completamente este modelo, el trabajo abre una nueva perspectiva sobre la historia geológica de Marte.

Si estas conclusiones se verifican, el planeta rojo habría desarrollado una arquitectura interna sorprendentemente sofisticada, demostrando que la evolución geológica compleja puede surgir incluso en mundos que nunca experimentaron tectónica de placas como la Tierra.

Vistas: 5
Scroll al inicio