Google prueba una cabina de videoconferencia inmersiva

Google sigue desarrollando la idea de una cabina de videoconferencias mediante el Project Starline que se presentó por primera vez en Google I/O 2021.

Si no has oído hablar de ella, no es de extrañar, puesto que el anuncio quedó eclipsado por la presentación de las nuevas versiones de Android y Wear OS.

Pero Google no se da por vencido y ya ha comenzado a realizar pruebas, mientras trabaja para que dichos equipos sean más accesibles.

Esencialmente, Project Starline es una gigantesca máquina de las llamadas arcade.

La cabina de 213 cm x 213 cm está equipada con 14 cámaras y 16 proyectores de infrarrojos que crean un avatar de usuario 3D realista en tiempo real.

Cuatro micrófonos y dos altavoces hacen más que solo producir el habla, proporciona audio espacial para hacer que el habla suene como si viniera de la boca del avatar.

El uso de avatares 3D hace que la comunicación sea más natural. En los chats de vídeo habituales con cámara web encima no se consigue el contacto visual porque hay que mirar a la pantalla para ver al interlocutor.

Los avatares ajustan la línea de los ojos para que ambos usuarios puedan mirarse a los ojos mientras hablan.

Para procesar todo esto se utilizan cuatro tarjetas de video: Dos Quadro RTX 6000 y dos Titan RTX.

La pantalla es un panel biconvexo de 65 pulgadas 8K 60Hz que permite ver una imagen de avatar 3D de tamaño real sin visores.

Frente a la pantalla hay iluminación infrarroja y un banco fijo en su lugar que proporciona una lectura óptima de la posición del usuario en el espacio y la visualización del avatar de otra persona.

Google, incluso construyó una pequeña barrera entre el banco y la pantalla para ocultar la parte inferior de la pantalla y mejorar la presencia.

Las personas que ya han probado Starline hablan de él de forma bastante halagadora. Pero debes tener en cuenta que Google envía las invitaciones personalmente y hasta el momento, no muchas personas la han recibido.

Es poco probable que se adopten ampliamente cientos de miles de dólares en pequeñas cabinas de video del tamaño de un baño, pero Google continúa desarrollando y mejorando el dispositivo.

Aún no se sabe cuándo saldrá a la venta abierta, ni tampoco cuánto costará exactamente.