El cofundador y director ejecutivo de Telegram, Pavel Durov, se enfrenta a múltiples cargos por parte de la policía francesa en relación con el uso de la plataforma para actividades ilegales.
Durov fue arrestado en el aeropuerto de Le Bourget y aunque ha sido liberado tras pagar una fianza de cinco millones de euros, tiene restricciones de movilidad y debe presentarse ante la policía dos veces por semana.
Los cargos presentados contra Durov están relacionados con el supuesto uso de Telegram para facilitar actividades como el tráfico de drogas, acoso cibernético, crimen organizado, distribución de material de abuso sexual infantil y la falta de cooperación con la policía en investigaciones.

La investigación se centra en determinar la responsabilidad de Durov tanto en la administración de la plataforma como en su obligación de garantizar que Telegram no se utilice para actividades ilegales.
Aunque, todo podría deberse a la negativa de Pavel Durov en compartir con las autoridades los secretos del sistema de encriptación y criptografía que aplica dentro de su aplicación.
Es conocido por todos, que muchas de las autoridades de inteligencia han estado requiriendo a las grandes multinacionales puertas traseras desde las que poder realizar diferentes actividades y muchas tecnológicas como Apple, Google o Facebook han dado el paso hacía delante de cumplir con esos requisitos.
Esto, choca contra la personalizar y repulsa de Pavel Durov, que parece haberse negado a ofrecer a las autoridades los secretos de sus sistemas y por lo que ahora, están yendo tras él.
El Pensamiento de las Redes frente a su Arresto
El arresto ha suscitado un debate sobre la libertad de expresión y muchos lo ven como un ataque a este derecho fundamental.
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha defendido la acción afirmando que Francia respeta la libertad de expresión dentro del marco de la legalidad y que la detención de Durov se debe a una investigación judicial en curso, no a una decisión política.
Macron enfatizó que es responsabilidad del poder judicial y no del gobierno, aplicar la ley de manera independiente.
Además, se ha informado que la policía francesa ha estado investigando desde febrero el uso de Telegram en delitos contra menores, pero ha enfrentado dificultades debido a la falta de cooperación por parte de la plataforma.
Babette Ngene, de la Electronic Frontier Foundation señaló que Telegram aparentemente no cumplió con las solicitudes de las autoridades, aunque la fundación también expresó su preocupación por posibles excesos en la aplicación de la ley.