Jay Graber deja la dirección de Bluesky

La red social descentralizada Bluesky afronta un cambio importante en su liderazgo. Jay Graber, quien ha dirigido la plataforma desde su nacimiento como empresa independiente, ha anunciado que dejará el puesto de directora ejecutiva.

En su lugar, el inversor tecnológico Toni Schneider asumirá como CEO interino mientras el consejo de administración busca un sustituto permanente para liderar la siguiente fase de crecimiento de la compañía.

El movimiento llega en un momento clave para Bluesky, que ha experimentado un fuerte aumento de usuarios en los últimos años y aspira a consolidarse como una alternativa relevante frente a otras redes sociales.

Jay Graber deja el cargo de CEO de Bluesky

Jay Graber confirmó que abandona la dirección ejecutiva de Bluesky tras varios años al frente del proyecto.

En un comunicado, explicó que el cambio responde a la evolución natural de la empresa:”A medida que Bluesky madura, la compañía necesita un operador experimentado centrado en escalar el negocio y ejecutar su crecimiento”.

Graber seguirá vinculada al proyecto, pero centrada en su verdadera especialidad: el desarrollo tecnológico. Según explicó, quiere volver a trabajar en la creación de nuevas herramientas y en la evolución del ecosistema que sustenta la plataforma.

Toni Schneider será el CEO interino

El consejo de Bluesky ha designado a Toni Schneider como director ejecutivo interino mientras se inicia la búsqueda de un nuevo líder permanente.

Schneider es socio de la firma de capital riesgo True Ventures y cuenta con una amplia experiencia en empresas tecnológicas. Fue director ejecutivo de Automattic, la compañía matriz de WordPress, entre 2006 y 2014, y volvió a asumir el cargo temporalmente en 2024.

Durante ese periodo conoció a Graber y comenzó a colaborar como asesor de Bluesky. Ahora su objetivo será impulsar la siguiente etapa de expansión de la plataforma.

En un mensaje sobre su nuevo rol, Schneider señaló que su prioridad será ayudar a la red social a crecer: “Mi trabajo es preparar a Bluesky para su próxima fase de crecimiento”.

Graber seguirá en la empresa como directora de innovación

Aunque deja la dirección ejecutiva, Jay Graber no abandona Bluesky. Pasará a ocupar el nuevo cargo de Chief Innovation Officer (directora de innovación).

Este puesto se centrará en el desarrollo tecnológico de la plataforma, especialmente en su infraestructura descentralizada y en las herramientas que permiten crear redes sociales abiertas.

La posición ha sido creada específicamente para ella, lo que refleja la importancia que tiene su perfil técnico dentro del proyecto. Antes de liderar Bluesky, Graber trabajó como ingeniera de software.

De proyecto dentro de Twitter a red social independiente

La historia de Bluesky comenzó en 2019 como un proyecto de investigación dentro de Twitter. El objetivo era crear un marco descentralizado para el futuro de las redes sociales.

Dos años después, en 2021, la iniciativa se convirtió en una empresa independiente y Graber fue nombrada su primera CEO.

Desde entonces, la plataforma ha evolucionado desde una curiosidad tecnológica hasta convertirse en una alternativa emergente dentro del ecosistema de redes sociales.

El crecimiento de Bluesky frente a otras plataformas

El crecimiento reciente de Bluesky ha estado impulsado en parte por los cambios en la red social X. Muchos usuarios buscaron nuevas plataformas tras la evolución ideológica del servicio dirigido por Elon Musk.

Según el informe anual de transparencia de la empresa, Bluesky pasó de 25 millones de usuarios a más de 40 millones en 2025.

Sin embargo, todavía está lejos de competir en tamaño con otros actores del sector. Por ejemplo, la aplicación Threads, propiedad de Meta, cuenta con unos 400 millones de usuarios activos, aproximadamente diez veces más que Bluesky.

El reto de convertirse en una red social global

Pese a su crecimiento, Bluesky sigue siendo una plataforma relativamente de nicho dentro del mercado de redes sociales.

La empresa busca posicionarse como un espacio social abierto y descentralizado, donde los usuarios tengan mayor control sobre sus datos y sus comunidades digitales.

Para lograrlo, el nuevo liderazgo tendrá que atraer a más usuarios, instituciones y desarrolladores que adopten su tecnología.