El fundador de Telegram, Pavel Durov, reveló que tiene “alrededor de 30 ingenieros” en su equipo. Este dato ha generado dudas sobre la capacidad de garantizar la seguridad de los usuarios.
Este dato ha generado dudas sobre la capacidad de la plataforma para garantizar la seguridad y privacidad de sus usuarios. A diferencia de Signal o WhatsApp, Telegram no ofrece cifrado de extremo a extremo por defecto.
Los usuarios deben activar manualmente los “Chats secretos” para lograr un cifrado completo, que puede no ser conocido por todos los usuarios.
Además, Telegram utiliza un algoritmo de cifrado patentado, lo que ha planteado dudas sobre su solidez en comparación con soluciones ya probadas y ampliamente aceptadas por la comunidad de seguridad.
La aplicación también almacena una gran cantidad de datos del usuario , incluido el contenido de todas las comunicaciones que no están cifradas de extremo a extremo.
La declaración de Durov sobre la reducción de la fuerza laboral generó preocupación entre los expertos en ciberseguridad. Gestionar la seguridad de una plataforma tan grande y sensible con sólo 30 ingenieros parece insuficiente.
La popularidad de Telegram entre hackers y fake news
Además, la falta de un oficial de seguridad dedicado y un equipo de gestión de seguridad adecuado plantea más dudas sobre la capacidad de Telegram para proteger los datos de los usuarios y resistir los ataques cibernéticos . Los expertos temen que Telegram pueda ser vulnerable no sólo a los ataques de piratas informáticos, sino también a las solicitudes de datos de los gobiernos.
La popularidad de Telegram entre delincuentes, piratas informáticos, extremistas y vendedores de desinformación lo convierte en un objetivo atractivo para los ciberataques.
Las herramientas de criptomonedas y la gran cantidad de dinero que viaja en la plataforma aumentan el riesgo de robo digital. Las revelaciones de Durov sobre una fuerza laboral de seguridad deficiente se suman a las preocupaciones existentes sobre la plataforma.
Las declaraciones de Durov han llevado a muchos expertos a aconsejar a los usuarios que reconsideren el uso de Telegram para comunicaciones sensibles y evalúen alternativas más seguras.
La falta de atención de Telegram a la seguridad, combinada con su gran base de usuarios y los datos confidenciales que maneja, plantea un riesgo significativo para la privacidad y seguridad del usuario.