La posibilidad de ver a BYD dentro de la Fórmula 1 vuelve a cobrar fuerza. Aunque el fabricante chino de vehículos eléctricos no ha confirmado ningún proyecto oficial, una nueva ronda de reuniones con los máximos responsables del campeonato ha vuelto a colocar su nombre en el centro de las conversaciones del paddock.
Durante el pasado Gran Premio de Mónaco, Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, mantuvo encuentros con Stefano Domenicali, CEO de Formula One Group y con Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA.
Las imágenes de esas reuniones, compartidas públicamente, han servido para reactivar las especulaciones sobre una posible entrada de la compañía en la categoría reina del automovilismo.
Una relación que lleva meses estrechándose
No se trata de un contacto aislado. La relación entre BYD y los responsables de la Fórmula 1 lleva varios meses desarrollándose.
A finales de 2025, Stella Li ya había mantenido un encuentro con Ben Sulayem durante el Gran Premio de Abu Dhabi. Posteriormente, en marzo de 2026 comenzaron a aparecer informaciones que apuntaban a que BYD estaba estudiando su desembarco tanto en la Fórmula 1 como en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC).
Poco después, en abril, la propia directiva confirmó que la empresa estaba valorando seriamente distintas posibilidades dentro del campeonato, reconociendo además que había mantenido conversaciones con Stefano Domenicali durante el Gran Premio de Shanghái.
Las reuniones celebradas ahora en Mónaco parecen indicar que el diálogo continúa abierto.
¿Entraría BYD con un equipo propio o como socio?
Por ahora no existe ninguna confirmación oficial sobre el formato de una hipotética participación.
En los últimos meses han circulado diferentes posibilidades, entre ellas la adquisición de una participación en el equipo Alpine o incluso una colaboración con Christian Horner, histórico director de Red Bull cuya salida del equipo también ha generado numerosas especulaciones dentro del paddock.
Ninguna de estas opciones ha sido confirmada, aunque muestran que el interés alrededor de BYD va mucho más allá de un simple patrocinio comercial.
El principal obstáculo: la dirección tecnológica de la Fórmula 1
Aunque la presencia de BYD podría parecer lógica por su enorme crecimiento internacional, existe un factor que complica cualquier decisión.
La estrategia tecnológica de la Fórmula 1 para la próxima década parece alejarse precisamente del terreno donde el fabricante chino lidera el mercado.
Actualmente los monoplazas utilizan sistemas híbridos altamente electrificados, pero los planes que se estudian para la siguiente generación de motores contemplan el regreso de propulsores V8 con una participación eléctrica mucho más reducida.
Este cambio supondría un giro importante respecto a la filosofía que ha convertido a BYD en uno de los mayores fabricantes mundiales de vehículos electrificados, tanto eléctricos puros como híbridos enchufables.
Una marca que sigue expandiendo su influencia global
Más allá de la Fórmula 1, el interés de BYD por aumentar su presencia internacional es evidente.
La compañía continúa ampliando su producción fuera de China, incrementando su presencia en Europa y consolidando acuerdos estratégicos en múltiples mercados. Una participación en una competición con la exposición mediática de la Fórmula 1 serviría como escaparate global para reforzar aún más su imagen de marca.
Sin embargo, una inversión de este nivel solo tendría sentido si el campeonato evoluciona en una dirección tecnológica compatible con los objetivos de la empresa.
¿Veremos a BYD en la parrilla de la Fórmula 1?
A día de hoy, la respuesta sigue siendo incierta.
Las reuniones con la FIA y Formula One Management demuestran que existe un canal de comunicación activo y que ambas partes mantienen conversaciones. No obstante, eso está muy lejos de significar que exista un acuerdo cerrado.
Además del elevado coste de entrada, BYD deberá valorar si la futura normativa técnica de la categoría encaja realmente con su estrategia de electrificación, uno de los pilares sobre los que ha construido su crecimiento durante los últimos años.
Por ahora, las fotografías tomadas en Mónaco son una señal de que el interés mutuo existe. Habrá que esperar para comprobar si esas conversaciones terminan convirtiéndose en uno de los movimientos más importantes de la Fórmula 1 en los próximos años.
