Si notas que tu Ubuntu se está volviendo más lento que una tortuga cuesta arriba, no te preocupes, no estás solo. Aunque normalmente Ubuntu suele ir fino incluso en máquinas modestas, a veces hay detalles que pueden afectarle al rendimiento. Aquí te dejo mis 10 atajos favoritos para que tu sistema vuelva a volar.
1. Gestiona las aplicaciones al inicio
Uno de los culpables más comunes del lag es tener demasiadas apps arrancando con el sistema. Algunas son necesarias (como el servidor gráfico), pero otras están de más. Usa la herramienta de Ubuntu llamada “Aplicaciones al inicio” para desactivarlas. Menos es más.
2. Usa un entorno de escritorio ligero
Sí, GNOME es bonito y moderno, pero si tu PC sufre, plantéate instalar algo más liviano como Xfce, LXDE, Cinnamon o MATE. Son entornos más rápidos y menos exigentes con los recursos, ideales para equipos más modestos.
3. Instala Preload
¿Quieres que tus apps favoritas se abran como un rayo? Instala Preload, un servicio que “aprende” tus hábitos y precarga las apps que usas con frecuencia. No acelera el arranque del sistema, pero sí cómo de rápido se abren los programas.
4. Activa ZRAM
ZRAM permite comprimir datos en la RAM, lo que “aumenta” la cantidad de memoria útil sin cambiar el hardware. Es perfecto si tienes poca RAM y necesitas más margen para abrir apps sin que el sistema se ahogue.
5. Limpia archivos innecesarios
Cachés, archivos temporales, paquetes viejos… todo eso se acumula y hace bulto. Usa herramientas como BleachBit para mantener el sistema limpio. Tu disco duro y tu procesador te lo agradecerán.
6. Desinstala software que ya no usas
¿Tienes apps que ni recuerdas haber instalado? Fuera. Solo asegúrate de no borrar nada crítico para el sistema. Si es una app de interfaz gráfica que tú mismo instalaste y ya no usas, no tengas miedo en quitarla.
7. Desactiva los efectos visuales
Las animaciones bonitas tienen un coste en rendimiento. Si necesitas más fluidez, ve a Configuración > Accesibilidad > Ver y apaga las animaciones. Es un cambio pequeño pero muy efectivo en PCs con hardware justo.
8. Revisa si hay sobrecalentamiento
Un equipo que se calienta demasiado reduce su rendimiento automáticamente. Mira si los ventiladores están limpios o si hay polvo bloqueando las rejillas. Incluso podrías necesitar reemplazar el ventilador si ya no funciona bien.
9. Plantéate mejorar el hardware
Cuando todo lo anterior falla, es hora de pensar en actualizar tu máquina. Ubuntu pide como mínimo 2 GHz, 4 GB de RAM y 25 GB de disco, pero eso es el suelo. Para ir bien, apunta a 8 GB de RAM y bastante más espacio libre. No quieres que se llene el disco, eso lo frena todo.
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