Hay un tipo de acoso que no se limita a un insulto, a una amenaza puntual o a una agresión concreta. Es una persecución silenciosa, constante y obsesiva que se prolonga en el tiempo, que se infiltra en cada aspecto de la vida de la víctima y que convierte lo cotidiano en una pesadilla sin escapatoria.
El stalking digital (o también conocido como ciberacecho o acoso persistente) es la forma de violencia digital más normalizada y, paradójicamente, una de las más devastadoras.
A diferencia del ciberacoso esporádico, el stalking se caracteriza por su insistencia y reiteración. No es un mensaje ofensivo aislado: son cientos de mensajes. No es una llamada perdida: son decenas de llamadas a todas horas. No es una mirada incómoda: es un seguimiento sistemático de cada movimiento, de cada publicación, de cada interacción en redes sociales. El acosador no busca solo hacer daño en un momento puntual: busca controlar, dominar y anular a la víctima.
Los datos del estudio “Código 505. Un estudio sobre las ciberviolencias entre la juventud española”, elaborado por la Fundación Fad Juventud con una encuesta a 1.500 jóvenes de entre 15 y 29 años, son contundentes: el 57% de los jóvenes españoles afirma haber sufrido alguna forma de ciberviolencia en el último año, una cifra que asciende al 69% entre los adolescentes de 15 a 19 años.
Y entre las formas más habituales de ciberviolencia, el stalking y los insultos o expresiones difamatorias se sitúan a la cabeza, mencionados por el 64% de los encuestados en ambos casos. El estudio también revela que el 26% de los jóvenes reconoce haber ejercido alguna conducta agresiva en internet o redes sociales, y que existe una preocupante tolerancia hacia el control digital en la pareja: solo al 34% le parece muy mal el stalking.
El stalking no es un fenómeno exclusivo de relaciones de pareja, pero es en ese contexto donde más se manifiesta. La violencia de género digital ha encontrado en el stalking su herramienta más eficaz de control: el agresor vigila los mensajes, rastrea la ubicación, monitoriza las redes sociales, inspecciona las llamadas. Y lo hace, a menudo, con aplicaciones diseñadas para ello, que permiten espiar el móvil de la pareja o expareja sin que esta lo sepa.
Este capítulo explica qué es el stalking digital, cómo se diferencia de otras formas de acoso, qué tipologías existen, quiénes son las víctimas y los agresores, qué consecuencias tiene, qué dice la ley española y, sobre todo, qué pueden hacer los padres para proteger a sus hijos.
Definición y terminología: Poner nombre al acecho
El stalking —término anglosajón que significa “acecho” o “persecución”— es un patrón de comportamiento persistente e indeseado de vigilancia, seguimiento, comunicación y control sobre una persona, que genera en la víctima miedo, ansiedad o alteración grave de su vida cotidiana.
El stalking digital o ciberstalking es la modalidad que utiliza tecnologías de la información y la comunicación —redes sociales, mensajería instantánea, correo electrónico, aplicaciones de geolocalización, dispositivos de seguimiento— para llevar a cabo ese acoso. La definición académica lo describe como “violencia psicológica de forma continua y permanente hacia la pareja o expareja a través de medios tecnológicos como el teléfono, el correo electrónico, las redes sociales”.
| Término | Definición | Diferencia clave |
|---|---|---|
| Stalking | Patrón persistente de vigilancia, seguimiento y comunicación no deseada | Es un patrón, no un acto aislado |
| Stalking digital | Stalking mediante tecnologías digitales | El medio es digital, pero el daño es real |
| Ciberacoso | Acoso mediante medios digitales | Puede ser esporádico; el stalking es persistente |
| Violencia de género digital | Control y dominación sobre la pareja o expareja mediante tecnología | Incluye el stalking como manifestación principal |
| Doxing | Publicación de datos personales sin consentimiento | Puede ser una herramienta del stalking |
| Suplantación de identidad | Uso de los datos de otro para hacerse pasar por él | Frecuentemente asociada al stalking |
La doctrina jurídica española, recogida en obras como El delito de stalking en la era digital, examina el fenómeno desde una doble perspectiva jurídico-penal y criminológica, analizando “el acecho en el entorno digital y el uso de inteligencia artificial como instrumento de acecho y riesgo añadido para la libertad y la seguridad personales”.
La magnitud del problema: Las cifras que deberían alarmarnos
España: Una realidad normalizada
El estudio “Código 505” de Fad Juventud, presentado en mayo de 2026, ofrece el retrato más completo del stalking entre la juventud española:
| Indicador | Porcentaje |
|---|---|
| Jóvenes que han sufrido ciberviolencia en el último año (15-29 años) | 57% |
| Adolescentes que han sufrido ciberviolencia (15-19 años) | 69% |
| Jóvenes que mencionan el stalking como forma habitual de ciberviolencia | 64% |
| Jóvenes que reconocen haber ejercido conductas agresivas en redes | 26% |
| Jóvenes que han presenciado violencia digital en su entorno | 51% |
| Jóvenes a los que les parece muy mal el stalking | 34% |
El dato más preocupante es la normalización del stalking. Como señala Beatriz Martín Padura, directora general de Fad Juventud: “La ciberviolencia no puede entenderse como algo excepcional o ajeno a la experiencia cotidiana de adolescentes y jóvenes. Determinadas conductas se están normalizando en los entornos digitales y eso hace aún más necesario comprender cómo se perciben, cómo se viven y cómo podemos prevenirlas”.
El informe de la Fundación ANAR confirma la persistencia de estas situaciones: el 22,8% de los casos de ciberbullying se prolonga durante más de un año, un porcentaje que aumenta respecto al curso anterior. Y la Fiscalía General del Estado ha calificado de “alarmante” la concentración de ciberviolencia en adolescentes, destacando que el 28% de las chicas de 16 y 17 años la han sufrido.
Casos documentados en España
Telde, Gran Canaria (2025): La Policía Nacional esclareció un grave caso de ciberacoso continuado (stalking), amenazas y coacciones sufrido por una menor de 17 años. La víctima sufrió durante meses amenazas, insultos y llamadas anónimas. Una mujer fue detenida y dos personas más investigadas.
Alicante (2025): Un menor de edad fue detenido por ciberacosar con amenazas de muerte a la líder de Podemos, Ione Belarra. El joven enviaba mensajes amenazantes a su cuenta personal de Telegram, acompañados de la dirección exacta de su domicilio.
Gipuzkoa (2026): Un menor de 17 años, considerado el principal referente en España de la red extremista 764, fue detenido por orquestar campañas de acoso que incluían doxing y swatting. Entre las prácticas atribuidas a sus integrantes figuran la sextorsión, la difusión de material de explotación sexual infantil y la inducción a las autolesiones.
Tipologías del stalking: No todos los acosadores son iguales
La doctrina criminológica ha identificado varias tipologías de acosadores, cada una con motivaciones y patrones de comportamiento diferenciados.
1. El acosador obsesivo o “enamorado”
Es el perfil más común en el contexto de relaciones de pareja o expareja. El agresor interpreta el rechazo como un obstáculo a superar, no como un límite a respetar. La sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid de 27 de marzo de 2017 aclaró que el estado de “enamoramiento” no puede aplicarse como atenuante para rebajar la pena, pues sería justificar la conducta precisamente sancionada por el Código Penal.
2. El acosador resentido o vengativo
Persigue a la víctima por un agravio real o percibido. Puede ser una expareja que no acepta la ruptura, un compañero de trabajo que se siente menospreciado, o un vecino con un conflicto antiguo. El objetivo no es recuperar la relación, sino hacer daño.
3. El acosador depredador sexual
Utiliza el stalking como herramienta de grooming o preparación para un abuso sexual. Vigila los movimientos de la víctima, conoce sus rutinas, la contacta insistentemente. Puede combinar el acecho digital con el seguimiento físico.
4. El acosador grupal o “troll”
Actúa en grupo, coordinado con otros acosadores. El objetivo no es una relación personal con la víctima, sino el daño por el daño, la humillación pública, la destrucción de la reputación. Es frecuente en el ámbito escolar y en redes sociales.
La motivación del acosador puede ser el amor mal entendido, el desencuentro personal, la venganza o simplemente el deseo de control y dominación. La sentencia del Tribunal Supremo de 7 de julio de 2021 condenó a 1 año de prisión y a no comunicarse con la víctima durante 4 años a una mujer que envió más de 500 mensajes de WhatsApp y SMS con textos insultantes y amenazantes durante 9 meses, combinados con seguimientos por la calle y llamadas telefónicas.
¿Cómo funciona el stalking digital? El catálogo del acoso persistente
El stalking digital no se limita a una sola conducta. Se manifiesta de múltiples formas, y muchas de ellas son invisibles para los adultos.
Formas de stalking digital
Vigilancia y monitorización: El agresor revisa constantemente las redes sociales de la víctima, sus publicaciones, sus interacciones, sus contactos. Utiliza aplicaciones de control parental o spyware para monitorizar el dispositivo: rastrear el histórico de visitas, inspeccionar mensajes y llamadas, conocer la ubicación en tiempo real.
Comunicación insistente y no deseada: Cientos de mensajes, llamadas a todas horas, correos electrónicos, mensajes directos en Instagram, TikTok o WhatsApp. La víctima bloquea un número y el agresor utiliza otro. Cambia de cuenta y el agresor crea una nueva.
Suplantación de identidad: El agresor crea perfiles falsos con la identidad de la víctima, o se hace pasar por ella para contactar con sus amigos y familiares. Puede usar la información obtenida para acosar a la víctima a través de terceros.
Geolocalización y seguimiento físico: El agresor utiliza la geolocalización de las redes sociales o aplicaciones de rastreo para conocer la ubicación de la víctima. Puede aparecer en los mismos lugares, “casualmente”, para intimidarla.
Doxing y amenazas: La publicación de datos personales —dirección, teléfono, lugar de trabajo o estudio— es una herramienta frecuente del stalking. En el caso de Ione Belarra, el acosador enviaba mensajes amenazantes acompañados de la dirección exacta de su domicilio.
El uso de la inteligencia artificial como herramienta de acecho
La obra El delito de stalking en la era digital dedica especial atención al “uso de inteligencia artificial como instrumento de acecho y riesgo añadido para la libertad y la seguridad personales”. La IA permite automatizar el acoso: generar cientos de mensajes personalizados, crear deepfakes de la víctima, suplantar su voz en audios falsos, monitorizar sus redes sociales de forma masiva. Lo que antes requería un esfuerzo humano considerable, ahora puede escalarse industrialmente.
Señales de alerta: Cómo detectar que tu hijo está siendo víctima de stalking
El stalking ocurre, en la mayoría de los casos, en el silencio. La víctima no lo cuenta por vergüenza, por miedo a que el acoso empeore, por temor a que sus padres le quiten el móvil o le culpen. Los padres deben estar atentos a los cambios sutiles.
Señales emocionales y conductuales
| Señal | Qué puede indicar |
|---|---|
| Ansiedad al recibir notificaciones | Cada mensaje puede ser una nueva agresión |
| Miedo a salir de casa o a ir al colegio | Temor a ser localizado |
| Cambio de número de teléfono sin explicación | Intenta escapar de las llamadas anónimas |
| Eliminación masiva de cuentas en redes sociales | Busca desaparecer del radar del acosador |
| Aislamiento social | Vergüenza, miedo a que los amigos se enteren |
| Irritabilidad o agresividad inusual | Estrés extremo, sensación de no tener salida |
| Comentarios autodespectivos | “No valgo nada”, “todo el mundo me odia” |
| Somatizaciones (dolores de cabeza, estómago, insomnio) | El malestar psicológico se manifiesta en el cuerpo |
Señales tecnológicas
- Recepción de mensajes de desconocidos en WhatsApp, Instagram o Telegram
- Llamadas de números ocultos o desconocidos a todas horas
- Aparición de perfiles falsos con la identidad del menor
- Uso inusual de aplicaciones de mensajería cifrada sin explicación
- Preocupación obsesiva por la privacidad de sus cuentas
- Bloqueo compulsivo de números y cuentas
La combinación de varias de estas señales, especialmente si coinciden con un aumento del tiempo de conexión y un cambio brusco en el estado de ánimo, debe motivar una conversación inmediata y sin juicios.
Consecuencias psicológicas: El daño que no cesa
El stalking no es “cosa de celosos” ni una muestra de amor mal entendido. Es una forma de violencia que arrebata a la víctima el control sobre su propia vida y la somete a un estado de alerta constante. Las consecuencias psicológicas son profundas y duraderas.
Impacto a corto plazo
- Ansiedad y estrés: La víctima vive en un estado de alerta permanente, temiendo cada notificación, cada llamada, cada ruido en la puerta.
- Miedo paralizante: Terror a que el agresor aparezca en su casa, a que le haga daño, a que haga daño a su familia.
- Aislamiento: La vergüenza y el miedo la llevan a retirarse de amigos y familiares.
- Depresión: La sensación de no tener salida, de que “la vida se ha acabado”.
- Ideación suicida: En los casos más graves.
Impacto a largo plazo
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- Depresión crónica y trastornos de ansiedad
- Problemas de autoestima e imagen corporal
- Dificultades para establecer relaciones de confianza
- Mayor vulnerabilidad a futuras victimizaciones
La cronicidad del stalking es un factor agravante. A diferencia de otras formas de acoso que pueden cesar con el tiempo, el stalking se prolonga durante meses o años. La víctima nunca sabe cuándo terminará. Nunca puede estar segura de que el agresor ha desistido. Vive en un limbo de miedo e incertidumbre que erosiona su salud mental de forma progresiva.
Marco legal: Qué dice la ley española
Artículo 172 ter del Código Penal
El stalking fue introducido en el Código Penal español por la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, que incorporó el artículo 172 ter en el capítulo de los delitos de coacciones.
El artículo castiga con pena de prisión de 3 meses a 2 años o multa de 6 a 24 meses a quien:
“Acosare a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, alguna de las conductas siguientes, y de esta forma alterase gravemente el desarrollo de su vida cotidiana: 1.ª La vigile, la persiga o busque su cercanía física. 2.ª Establezca o intente establecer contacto con ella a través de cualquier medio de comunicación, o por medio de terceras personas. 3.ª Mediante el uso indebido de sus datos personales, adquiera productos o mercancías, o contrate servicios, o haga que terceras personas se pongan en contacto con ella. 4.ª Atente contra su libertad o contra su patrimonio, o contra la libertad o patrimonio de otra persona próxima a ella.”
Agravantes
Las penas se agravan cuando:
- La víctima es menor de edad o persona especialmente vulnerable.
- El acosador es cónyuge, pareja o expareja de la víctima.
- Se ha cometido quebrantando una pena de alejamiento o una medida cautelar.
Delitos relacionados
| Delito | Artículo | Pena |
|---|---|---|
| Stalking / Acoso persistente | Art. 172 ter CP | Prisión de 3 meses a 2 años o multa de 6 a 24 meses |
| Descubrimiento y revelación de secretos (por uso de spyware) | Art. 197 CP | Prisión de 1 a 4 años |
| Amenazas | Art. 169-171 CP | Prisión de 1 a 5 años (graves) |
| Coacciones | Art. 172 CP | Prisión de 6 meses a 3 años |
| Trato degradante | Art. 173.1 CP | Prisión de 6 meses a 2 años |
Cómo denunciar
| Organismo | Contacto | Competencia |
|---|---|---|
| Policía Nacional | 091 / 900 101 062 | Delitos tecnológicos, unidades de familia |
| Guardia Civil | 062 | Delitos tecnológicos, protección de menores |
| INCIBE (IS4K) | 017 / WhatsApp: 900 116 117 | Soporte técnico, legal y psicosocial |
| Fundación ANAR | 900 20 20 10 | Orientación psicológica y legal |
| Fiscalía de Menores | A través de los juzgados | Coordinación de casos graves |
Protocolo de actuación: Qué hacer si tu hijo es víctima de stalking
Paso 1: Contención emocional inmediata
La reacción de los padres determina si el menor se abre o se cierra. No juzgues. No preguntes “¿y tú qué hiciste para que te acosara?”. La culpa no es de la víctima.
Frases que ayudan:
- “No es tu culpa. Nadie tiene derecho a hacerte esto.”
- “Gracias por confiar en mí. Vamos a resolverlo juntos.”
- “Lo que está pasando es un delito, y vamos a denunciarlo.”
Paso 2: Recopilar todas las pruebas
- Capturas de pantalla de todos los mensajes, publicaciones y perfiles implicados
- URLs de las páginas o perfiles donde se difunde el contenido
- Nombres de usuario del acosador
- Registros de llamadas y mensajes recibidos
- No borres nada. Las pruebas son la base de la investigación.
Paso 3: No responder al acosador
La respuesta —incluso un “déjame en paz”— alimenta el acoso. El agresor interpreta cualquier comunicación como un incentivo para continuar. No responder. No confrontar. No intentar razonar.
Paso 4: Denunciar
Contacta inmediatamente con:
- Policía Nacional (091 o 900 101 062)
- Guardia Civil (062)
- INCIBE (017 o WhatsApp 900 116 117)
En España, el stalking está tipificado como delito en el artículo 172 ter del Código Penal. La denuncia protege a tu hijo y ayuda a evitar que otros menores caigan en la misma trampa.
Paso 5: Buscar apoyo psicológico
El impacto emocional es severo. Un psicólogo infantojuvenil o un terapeuta especializado en trauma puede ayudar a tu hijo a procesar lo ocurrido. La Fundación ANAR ofrece orientación psicológica gratuita.
Paso 6: Acompañar sin invadir
El proceso de recuperación es largo. No fuerces conversaciones. Está disponible sin ser invasivo. Mantén la rutina y la normalidad en lo posible.
Prevención: Cómo proteger a tus hijos del stalking
1. Educación digital desde temprano
Habla con tus hijos sobre stalking antes de que ocurra. Explícales que:
- Vigilar, perseguir o contactar insistentemente a alguien que no quiere es una forma de violencia.
- El control no es amor. Los celos no son una muestra de afecto.
- Si alguien les acosa, no es su culpa, y deben contarlo inmediatamente.
- Bloquear a alguien no es exagerar: es protegerse.
2. Revisión de la privacidad en redes sociales
- Perfiles privados en todas las redes sociales
- No publicar ubicación, rutinas, horarios, direcciones
- Desactivar la geolocalización en todas las apps
- Revisar la configuración de privacidad periódicamente
- No aceptar solicitudes de amistad de desconocidos
3. Supervisión activa y transparente
- Conoce las apps que usan tus hijos (Instagram, TikTok, WhatsApp, Snapchat, Discord)
- Revisa periódicamente sus contactos y conversaciones, con su conocimiento
- Los dispositivos se cargan fuera de la habitación durante la noche
- Pregunta con naturalidad: “¿con quién hablas?”, “¿qué tal en el colegio?”
4. El “plan de salida”
Enséñale a tu hijo qué hacer si alguien le acosa:
- No responder a las provocaciones
- Capturar las pruebas (capturas de pantalla, URLs, nombres de usuario)
- Bloquear al acosador después de capturar las pruebas
- Contar a un adulto de confianza inmediatamente
- Denunciar con ayuda de un adulto
5. Fomento de la autoestima y el pensamiento crítico
Un adolescente con autoestima sólida y vínculos familiares fuertes es menos vulnerable al stalking. Dedica tiempo de calidad sin pantallas. Valida sus emociones. Enséñale a cuestionar la idea de que los celos son una muestra de amor y a establecer límites en sus relaciones.
Preguntas frecuentes sobre stalking digital
¿El stalking es delito?
Sí. Está tipificado en el artículo 172 ter del Código Penal desde 2015, con penas de prisión de 3 meses a 2 años o multa de 6 a 24 meses.
¿A qué edad es más frecuente?
El stalking afecta a todas las edades, pero los datos muestran que los jóvenes de 15 a 29 años son especialmente vulnerables, con un 64% que lo menciona como forma habitual de ciberviolencia.
¿Qué pasa si mi hijo es el acosador?
No lo justifiques. El stalking es un delito. Habla con él, busca ayuda psicológica y, si es necesario, asume las consecuencias legales. La falta de límites y la impunidad solo perpetúan el problema.
¿Cómo hablo con mi hijo adolescente sin que se sienta invadido?
La clave es la naturalidad y la confianza. No esperes a que ocurra algo para hablar de estos temas. Aprovecha noticias, series o conversaciones cotidianas para introducir el tema. Escucha más de lo que hablas.
¿Y si mi hijo no quiere denunciar?
Respeta sus tiempos, pero explícale que denunciar es la forma de protegerle y de evitar que otros adolescentes caigan en la misma trampa. Acompáñale en el proceso. Si no se siente preparado para ir a la policía, puedes contactar primero con INCIBE (017) o la Fundación ANAR (900 20 20 10) para recibir orientación sin denunciar formalmente.
Conclusión
El stalking digital es una de las formas de violencia más normalizadas y, al mismo tiempo, más devastadoras del entorno digital. No se limita a un insulto puntual: es una persecución sistemática, insistente y obsesiva que convierte la vida de la víctima en una pesadilla sin escapatoria.
Los datos del estudio “Código 505” de Fad Juventud son una llamada de atención: el 64% de los jóvenes españoles menciona el stalking como forma habitual de ciberviolencia, el 57% ha sufrido alguna forma de agresión digital en el último año, y solo al 34% le parece muy mal el stalking.
La normalización es el mayor enemigo. Cuando el control se confunde con amor, cuando los celos se justifican como muestra de interés, cuando el acoso se minimiza como “cosa de niños”, estamos sembrando el terreno para que la violencia se perpetúe. La educación digital, la revisión de la privacidad, la supervisión activa y, sobre todo, la comunicación abierta y sin juicios son las herramientas más poderosas para prevenir el stalking.
Y si ocurre, la respuesta debe ser inmediata: contener emocionalmente a la víctima, recopilar pruebas, denunciar, buscar apoyo psicológico y acompañar sin invadir. Porque en el stalking, como en todas las formas de violencia digital, el silencio es el mejor aliado del agresor. Y la conversación, la mejor defensa.
Este artículo forma parte del Manual de Seguridad Digital para Padres. Si deseas profundizar en otros riesgos digitales y cómo proteger a tus hijos, consulta el índice completo.
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