Como hemos visto en el artículo anterior, en los sistemas inalámbricos, la información se transmite mediante ondas de radio o microondas.
Y durante su propagación por el espacio, estas ondas pueden verse afectadas por distintos fenómenos físicos que influyen directamente en la calidad, velocidad y alcance de la comunicación.
Fenómenos físicos más habituales que afectan a la transmisión de las ondas
Los principales fenómenos existentes conocidos son: la reflexión, la difracción, la dispersión, la atenuación y las interferencias.
Reflexión
La reflexión ocurre cuando una señal inalámbrica choca contra una superficie que no puede atravesar, como paredes, techos, suelos, fachadas metálicas o grandes objetos, y rebota cambiando de dirección.
Este fenómeno provoca:
- Múltiples trayectos de la misma señal hasta el receptor (multitrayecto).
- Variaciones de intensidad de la señal recibida.
- Posibles desvanecimientos que afectan a la estabilidad de la conexión.
En redes Wi-Fi de interior, la reflexión en paredes, muebles y personas es una de las principales causas de que la cobertura varíe incluso a corta distancia del punto de acceso.
Difracción
La difracción se produce cuando una onda inalámbrica encuentra un obstáculo o un borde (esquinas, muros, edificios) y parte de la señal se curva, rodeando dicho obstáculo.
Gracias a la difracción:
- Puede existir comunicación sin visión directa entre emisor y receptor.
- Es posible recibir señal detrás de una esquina o de un obstáculo parcial.
Como inconveniente:
- La señal llega con menor potencia, reduciendo la velocidad de transmisión o la estabilidad del enlace.
Dispersión (scattering)
La dispersión aparece cuando la señal impacta contra objetos pequeños o irregulares, como:
- Estructuras metálicas.
- Rejas y marcos.
- Vegetación.
- Personas en movimiento.
En este caso, la onda se divide en muchas señales débiles que se propagan en distintas direcciones.
Este fenómeno provoca:
- Fluctuaciones rápidas en la potencia recibida.
- Aparición del fading (desvanecimiento de la señal).
- Dificultad para mantener una conexión estable en entornos urbanos o interiores con mucha actividad.
En entornos con alta densidad de usuarios, la dispersión se combina con la reflexión y la difracción, lo que obliga a planificar cuidadosamente la ubicación de los puntos de acceso y las antenas.
Atenuación
Atenuación con la distancia: la potencia de la señal disminuye a medida que aumenta la distancia entre emisor y receptor, limitando el alcance máximo del enlace inalámbrico.
Interferencias
Interferencias: la presencia de otras redes Wi-Fi, dispositivos Bluetooth, hornos microondas u otros sistemas que usan la misma banda de frecuencia puede reducir el rendimiento y provocar cortes de conexión.
¿Qué relación tienen estos fenómenos respecto con las redes inalámbricas?
Estos fenómenos físicos afectan directamente al funcionamiento de las redes inalámbricas, como Wi-Fi, y están relacionados con la capa física del modelo OSI.
El comprenderlos y tener constancia de ellos es, fundamental para:
- Diseñar correctamente una red inalámbrica.
- Colocar adecuadamente los puntos de acceso.
- Elegir la banda de frecuencia y el canal más adecuados.
- Resolver problemas de cobertura y rendimiento.
Glosario de términos que te interesa conocer
- Atenuación: pérdida de potencia de la señal al aumentar la distancia.
- Difracción: curvatura de la señal al rodear un obstáculo.
- Dispersión (scattering): división de la señal en múltiples direcciones al chocar con objetos pequeños.
- Fading: variación o desvanecimiento de la intensidad de la señal recibida.
- Interferencias: señales externas que afectan negativamente a la comunicación.
- Microondas: ondas electromagnéticas usadas en comunicaciones inalámbricas.
- Modelo OSI: modelo que divide la comunicación en capas.
- Multitrayecto: llegada de la misma señal por diferentes caminos.
- Ondas de radio: ondas electromagnéticas usadas para transmitir información sin cables.
- Punto de acceso: dispositivo que permite la conexión inalámbrica a una red.
- Reflexión: rebote de la señal al chocar con una superficie.
