Existe un tipo de violencia sexual que no requiere contacto físico, ni siquiera presencia. Ocurre en un teléfono móvil, en cuestión de segundos, a partir de una fotografía que la víctima publicó en su perfil de Instagram o que un compañero de clase tomó del anuario escolar.
El agresor pulsa un botón y de repente, el cuerpo de una adolescente aparece desnudo y hasta participando en una escena sexual que nunca existió. La imagen es falsa pero el daño es, absolutamente real.
Esto es, un deepfake sexual y la nudificación; y está ocurriendo en institutos de toda España a una escala que las autoridades apenas empiezan a dimensionar.
UNICEF lo ha dicho con una claridad que no admite matices: “Aunque las imágenes son falsas, el daño es real”. Un estudio realizado en 11 países (entre ellos México, Colombia, República Dominicana y Brasil) reveló que al menos 1,2 millones de niños declararon haber sufrido la manipulación sexual de sus imágenes mediante inteligencia artificial en el último año.
En algunos países, esto representa 1 de cada 25 menores, el equivalente a un niño por aula. En España, el Proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales, aprobado en 2026, ha tenido que reformar el Código Penal específicamente para penalizar estos deepfakes sexuales, convirtiéndose en norma pionera en Europa.
Este capítulo, explica qué son los deepfakes sexuales, cómo funciona la nudificación, por qué el daño es real aunque la imagen sea falsa, qué está pasando en los institutos españoles, qué dice la ley y sobre todo, qué pueden hacer los padres para proteger a sus hijos.
Definición y terminología: El vocabulario de una nueva violencia
Antes de profundizar, es imprescindible clarificar los términos. La tecnología avanza más rápido que el lenguaje, y muchos padres desconocen las palabras que nombran aquello que debe preocuparles.
Un deepfake es una imagen, vídeo o audio generado o manipulado mediante inteligencia artificial para que parezca real. El término proviene de la contracción de deep learning (aprendizaje profundo) y fake (falso). Aunque los deepfakes pueden tener usos legítimos —cine, arte, educación—, cuando se aplican a la sexualización de personas sin su consentimiento constituyen una forma de violencia sexual.
La nudificación es una variante específica: el uso de herramientas de IA, conocidas como nudify apps o ClothOff, que eliminan o alteran digitalmente la ropa de una persona en una fotografía para crear una imagen falsa de desnudo. La herramienta más conocida en España es ClothOff, que permite introducir fotografías reales de personas para obtener imágenes manipuladas de desnudos o escenas sexuales explícitas de forma automática. El fiscal delegado de Criminalidad Informática de Almería, David Calvo, explicó que este tipo de programas genera diariamente unos 3.900 desnudos virtuales de mujeres, y que el 90% de sus usuarios también produce escenas sexuales completas.
| Término | Definición | Diferencia clave con otros conceptos |
|---|---|---|
| Deepfake sexual | Imagen o vídeo manipulado con IA para sexualizar a una persona | Es el producto final, el contenido falso |
| Nudificación | Herramienta o acción de desnudar digitalmente a alguien | Es el método, la técnica empleada |
| Deepfake de abuso sexual infantil (AI CSAM) | Material de abuso sexual infantil generado con IA | El IWF lo clasifica como material de abuso real |
| Sextorsión | Chantaje con imágenes íntimas | Puede usar deepfakes como herramienta de presión |
| Ciberacoso | Acoso entre iguales | Los deepfakes sexuales son una forma de ciberacoso |
La magnitud del problema: Las cifras que deberían alarmarnos
A nivel global
La Internet Watch Foundation (IWF), organización de referencia en la lucha contra el material de abuso sexual infantil, ha documentado una progresión escalofriante. En 2024 identificó 245 informes procesables con más de 7.600 imágenes generadas por IA.
En 2025, la cifra se disparó: 8.029 imágenes y vídeos evaluados como abuso sexual infantil realista generado por IA. Lo más alarmante es el crecimiento de vídeos: 3.443 vídeos generados por IA en 2025, un aumento del 26.385% respecto a 2024, cuando solo se registraron 13. El 65% de esos vídeos fueron clasificados en la Categoría A, la más extrema.
El IWF advierte que la IA está eliminando las barreras técnicas: “una sola aplicación puede ahora generar imágenes abusivas con un esfuerzo mínimo, eliminando la necesidad de experiencia técnica y reduciendo significativamente las barreras de entrada”. Los propios usuarios de comunidades de dark web “celebran abiertamente la accesibilidad y sofisticación del abuso generado por IA”.
En España: Un mapa que no para de crecer
España no es ajena a esta epidemia. Desde el caso pionero de Almendralejo en septiembre de 2023, cuando una decena de menores fueron identificados por crear fotomontajes de desnudos de sus compañeras, los casos no han dejado de sucederse.
Almería (2026): La Fiscalía investiga la generación de imágenes de desnudos con IA de 18 alumnas menores de un instituto. Se utilizó la aplicación ClothOff para manipular fotografías reales de las víctimas.
Logroño (2026): Un menor de 14 años creó deepfakes pornográficos de nueve compañeras de instituto, los subió a una web pornográfica para adultos y creó un perfil con la descripción “Subo chicas de mi insti hechas con IA”. Las imágenes alcanzaron cerca de 40.000 visualizaciones antes de ser retiradas.
Zaragoza (2024): La Guardia Civil investigó a 13 menores acusados de capturar fotografías de sus compañeras, modificarlas con IA para desnudarlas y difundirlas por un chat. Seis de los trece eran inimputables por tener menos de 14 años. Lo más grave: llegaron a vender algunos montajes por cinco euros.
Sevilla: Cinco jóvenes fueron identificados por manipular y difundir imágenes pornográficas de compañeras menores.
Valencia y Almendralejo: Casos previos que marcaron el inicio de una tendencia que no ha dejado de crecer.
El patrón es recurrente: menores que utilizan herramientas de IA para sexualizar a sus propias compañeras de clase, a partir de fotografías que ellas mismas publicaron en redes sociales. Los agresores conocen personalmente a las víctimas. Las imágenes se difunden en grupos de WhatsApp, en webs pornográficas o en plataformas de contenido para adultos. El daño se multiplica en cuestión de horas.
Cómo funciona la nudificación: El proceso técnico y su accesibilidad
La razón por la que estos casos se multiplican es la extrema facilidad de uso de las herramientas. Ya no se requiere conocimiento técnico, ni softwares complejos, ni horas de edición. El proceso típico es el siguiente:
1. Obtención de la fotografía
El agresor descarga una imagen de la víctima desde sus redes sociales (Instagram, TikTok, Snapchat) o desde el anuario escolar digital. Las víctimas suelen tener perfiles públicos o semipúblicos, y las fotografías son de acceso libre.
2. Uso de la aplicación de nudificación
Aplicaciones como ClothOff, y decenas de otras similares, permiten subir la fotografía y, con un solo clic, generar una imagen de la persona desnuda o en una escena sexual explícita. El proceso es automático y dura segundos.
3. Generación del deepfake
La IA analiza la imagen, identifica el rostro y el cuerpo, y superpone o genera un cuerpo desnudo manteniendo la cara de la víctima. El resultado es tan realista que, como reconoció la propia Guardia Civil en uno de los casos investigados, “generaba una gran dificultad para distinguir entre aquellas imágenes que eran auténticas y las que habían sido modificadas”.
4. Difusión
El agresor comparte las imágenes en grupos de WhatsApp, las sube a webs pornográficas o las utiliza para extorsionar a la víctima. En el caso de Logroño, el menor creó carpetas individuales con datos personales de cada víctima, facilitando su reconocimiento y multiplicando el daño.
La disponibilidad de estas aplicaciones es alarmante. Muchas están disponibles gratuitamente en las tiendas de Apple y Google, y algunas aparecen etiquetadas con la letra “E”, lo que en teoría las hace aptas para menores de edad.
Aunque las principales IA —ChatGPT, Gemini— tienen controles estrictos que impiden generar estos contenidos, existen aplicaciones específicas que se anuncian precisamente por su capacidad de crear desnudos. Y cuando son eliminadas de las tiendas, reaparecen como aplicaciones web que no requieren aprobación de ninguna plataforma.
El perfil del agresor: No es un desconocido, es un compañero de clase
Una de las diferencias más importantes entre los deepfakes sexuales y otras formas de abuso digital es el perfil del agresor. En el grooming, el agresor es un adulto desconocido que se hace pasar por alguien de confianza. En los deepfakes sexuales, el agresor es, en la gran mayoría de los casos, un compañero de clase.
Los datos de los casos españoles lo confirman:
- En Logroño, el agresor conocía personalmente a todas las víctimas y las seguía en sus redes sociales.
- En Zaragoza, los 13 investigados eran compañeros de instituto de las víctimas.
- En Almendralejo, tanto las víctimas como los agresores eran menores del mismo entorno escolar.
Este perfil tiene implicaciones cruciales. La víctima no puede “desconectar” del agresor. No puede bloquearlo y olvidarse. Se lo encuentra cada día en el aula, en el pasillo, en el recreo. La humillación es constante y pública. Y el agresor, a menudo, no es consciente de la gravedad de lo que ha hecho. Muchos adolescentes consideran que “es solo una broma”, que “no es real”, que “no pasa nada porque la imagen sea falsa”. Pero, como veremos, el daño es absolutamente real.
Otro dato preocupante: en el caso de Zaragoza, seis de los trece investigados eran inimputables por tener menos de 14 años. La ley española establece que los menores de 14 años no pueden ser imputados penalmente. Esto significa que, en la práctica, pueden crear y difundir deepfakes sexuales de sus compañeras sin enfrentar consecuencias penales directas, más allá de las medidas educativas o de protección que se puedan adoptar.
El daño: Por qué una imagen falsa puede destruir una vida real
La objeción más común cuando se habla de deepfakes es: “Pero si la imagen es falsa, ¿qué más da?”. La respuesta es clara: el daño no está en la veracidad de la imagen, sino en su difusión, en su capacidad de humillar, en la imposibilidad de la víctima de controlar su propia imagen sexualizada.
La American Academy of Pediatrics (AAP) ha documentado que las víctimas de abuso sexual basado en imágenes generadas por IA experimentan humillación, vergüenza, ira, sensación de violación y autoculpa. UNICEF añade que las consecuencias incluyen aislamiento emocional, daño psicológico que persiste años después de la difusión, estigma y vergüenza social, y extorsión o amenazas.
Impacto en el entorno escolar
Los deepfakes sexuales tienen un efecto devastador en el entorno escolar. Las víctimas son reconocidas por sus compañeros, que han visto las imágenes.
El caso de Logroño es paradigmático: el agresor creó carpetas con datos personales de cada víctima, lo que “facilitó el reconocimiento de las menores y multiplicó el daño emocional y social sufrido”.
Las imágenes alcanzaron 40.000 visualizaciones antes de ser retiradas, y el perjuicio a la intimidad de las nueve menores “se amplificó de manera incontrolable en cuestión de horas”.
Las víctimas pueden experimentar:
- Acoso escolar: burlas, comentarios obscenos, miradas lascivas
- Aislamiento social: vergüenza que les impide relacionarse con normalidad
- Ansiedad y depresión: miedo constante a nuevas difusiones
- Ideación suicida: en los casos más graves
Impacto psicológico a largo plazo
El daño no termina cuando las imágenes desaparecen. La AAP advierte que las víctimas pueden experimentar consecuencias psicológicas graves incluso años después de la difusión.
La circulación de estas imágenes en plataformas digitales dificulta su eliminación total y facilita delitos como la extorsión y el chantaje. La víctima nunca puede estar segura de que su imagen no reaparecerá en otro foro, en otra web, en otro grupo de WhatsApp.
El daño específico a las víctimas mujeres
Aunque los varones también pueden ser víctimas de deepfakes sexuales, los datos muestran que las mujeres son el objetivo mayoritario. El fiscal de Almería señaló que las herramientas de nudificación son “operadas principalmente por hombres” y que generan desnudos virtuales de mujeres en el 90% de los casos.
Esta realidad refleja y amplifica dinámicas de poder y misoginia estructurales: la sexualización no consentida de las mujeres se convierte en una forma de control y humillación.
El marco legal: España y la Unión Europea a la vanguardia
La respuesta legislativa a los deepfakes sexuales ha sido rápida y contundente, especialmente en España y en la Unión Europea.
España: Norma pionera en Europa
El Proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales, aprobado en 2026, ha reformado el Código Penal para penalizar específicamente los deepfakes de contenido sexual y considerar el grooming como agravante para ciertos delitos sexuales.
Además, España propuso a la Unión Europea la prohibición de los sistemas de IA que generen deepfakes sexuales, propuesta que fue acordada por el Parlamento Europeo, la Presidencia del Consejo y la Comisión Europea el 7 de mayo de 2026.
La enmienda incorpora dos prácticas prohibidas: aquellas capaces de generar o manipular imágenes realistas de partes íntimas o que identifiquen a personas en actividades sexuales sin consentimiento, y aquellas capaces de generar pornografía infantil.
A nivel penal, el fiscal de Criminalidad Informática de Almería recordó que “la distribución o generación de imágenes de menores con apariencia verídica constituye delito de pornografía infantil virtual”, equiparando la protección legal de estos productos digitales con la que existe ante representaciones reales.
Unión Europea: Nuevas reglas penales
El Consejo de la UE y el Parlamento Europeo alcanzaron un acuerdo provisional en junio de 2026 para actualizar las normas penales sobre abuso sexual infantil. Las nuevas reglas:
- Penalizan el diseño o adaptación de sistemas de IA para producir material de abuso sexual infantil, así como su distribución.
- Criminalizan la extorsión sexual de menores, incluyendo situaciones donde el agresor amenaza con revelar material de abuso para obtener dinero o más material.
- Penalizan la posesión y distribución de instrucciones sobre cómo cometer abuso sexual infantil o producir material, incluso a través de libros, guías online o prompts de IA.
- Establecen reglas más claras sobre el consentimiento: el silencio o la no resistencia no equivalen a consentimiento, y el consentimiento puede retirarse en cualquier momento.
¿Cómo denunciar?
| Organismo | Contacto | Competencia |
|---|---|---|
| Policía Nacional | 091 / 900 101 062 | Delitos tecnológicos |
| Guardia Civil | 062 | Delitos tecnológicos, protección de menores |
| Fiscalía de Menores | A través de los juzgados | Coordinación de casos graves |
| INCIBE (IS4K) | 017 / WhatsApp: 900 116 117 | Soporte técnico, legal y psicosocial |
| Fundación ANAR | 900 20 20 10 | Orientación psicológica y legal |
Protocolo de actuación: Qué hacer si tu hija es víctima de un deepfake sexual
Paso 1: Contención emocional inmediata
La reacción de los padres determina si la víctima se abre o se cierra. No juzgues. No preguntes “¿por qué publicaste esa foto?”. La culpa no es de la víctima. La culpa es del agresor.
Frases que ayudan:
- “No es tu culpa. Esa imagen es falsa, y quien la creó es el responsable.”
- “Gracias por confiar en mí. Vamos a resolverlo juntos.”
- “Lo que ha pasado es un delito, y vamos a denunciarlo.”
Paso 2: Recopilar todas las pruebas
- Capturas de pantalla de las imágenes difundidas
- URLs de las páginas donde se han subido
- Nombres de usuario del agresor y de las cuentas que han difundido
- Números de teléfono o grupos de WhatsApp donde se han compartido
- No borres nada. Las pruebas son la base de la investigación.
Paso 3: Denunciar
Contacta inmediatamente con:
- Policía Nacional (091 o 900 101 062)
- Guardia Civil (062)
- INCIBE (017 o WhatsApp 900 116 117)
En España, la generación y difusión de deepfakes sexuales de menores está tipificada como delito de pornografía infantil virtual, con penas graves. En el caso de Logroño, el menor agresor se enfrenta a medidas penales y educativas, y sus padres a indemnizaciones de elevada cuantía por responsabilidad civil.
Paso 4: Solicitar la retirada del contenido
Las plataformas digitales están obligadas a retirar el contenido de abuso sexual infantil cuando reciben una notificación. StopNCII.org es una herramienta que permite a las víctimas generar un hash digital de sus imágenes íntimas para que las plataformas las bloqueen automáticamente. El IWF también ofrece servicios de eliminación de contenido.
Paso 5: Buscar apoyo psicológico
El impacto emocional es severo. Un psicólogo infantojuvenil o un terapeuta especializado en trauma digital puede ayudar a la víctima a procesar lo ocurrido. La Fundación ANAR ofrece orientación psicológica gratuita.
Paso 6: Acompañar sin invadir
El proceso de recuperación es largo. La víctima puede sentir vergüenza, rabia, tristeza, miedo. No fuerces conversaciones. Está disponible sin ser invasivo. Mantén la rutina y la normalidad en lo posible.
Prevención: Cómo proteger a tus hijos de los deepfakes sexuales
1. Educación digital desde temprano
Habla con tus hijos sobre deepfakes antes de que ocurra. Explícales que:
- Cualquiera puede crear una imagen falsa de desnudo a partir de una foto pública.
- La imagen es falsa, pero el daño es real.
- Crear o difundir deepfakes sexuales es un delito, no una broma.
- Si alguien les amenaza con difundir una imagen falsa, deben contarlo inmediatamente.
2. Revisión de la privacidad en redes sociales
- Perfiles privados en todas las redes sociales
- No publicar fotos que puedan ser utilizadas para generar deepfakes (primeros planos del rostro, cuerpos enteros)
- Restringir quién puede ver las publicaciones a amigos de confianza
- Revisar la configuración de privacidad periódicamente
El IWF recomienda a los padres revisar la configuración de privacidad, crear grupos de “amigos cercanos” para compartir imágenes de los hijos, y revisar el contenido ya compartido por familiares y amigos.
3. Supervisión activa de las apps instaladas
- Conoce las aplicaciones que usan tus hijos
- Busca términos como “nudify”, “undress”, “deepnude” en las apps instaladas
- Revisa el historial de descargas y las aplicaciones instaladas
- Desconfía de apps que prometen generar desnudos o “desvestir” fotos
4. El contrato digital familiar
Incluye cláusulas específicas sobre deepfakes:
- “No crearé ni compartiré imágenes falsas de nadie, ni siquiera como broma.”
- “Si alguien crea una imagen falsa de mí, lo contaré inmediatamente.”
- “No usaré aplicaciones que generen desnudos de personas reales.”
5. Fomento de la empatía y el respeto
El 90% de los agresores en los casos españoles son varones adolescentes que no han comprendido la gravedad de lo que hacen. La educación en empatía es fundamental:
- “Detrás de cada imagen hay una persona real que sufre.”
- “Una imagen falsa puede arruinar la vida de alguien.”
- “El consentimiento es obligatorio, también en el mundo digital.”
Preguntas frecuentes sobre deepfakes sexuales
¿Qué edad tienen las víctimas más frecuentes?
Los datos españoles muestran que las víctimas son principalmente adolescentes de entre 12 y 17 años, compañeras de instituto de los agresores. Sin embargo, hay casos documentados en niñas de tan solo 10 u 11 años.
¿El agresor puede ser un menor?
Sí, y en la mayoría de los casos lo es. En Zaragoza, seis de los trece investigados eran inimputables por tener menos de 14 años. En Logroño, el agresor tenía 14 años.
¿Cómo puedo saber si mi hijo está creando deepfakes?
Señales de alerta:
- Uso de aplicaciones desconocidas en el móvil
- Búsquedas de términos como “nudify” o “deepnude”
- Imágenes de compañeras de clase guardadas en el dispositivo
- Actitud evasiva cuando se le pregunta por el uso del móvil
¿Qué pasa si mi hijo es el agresor?
Primero, no lo justifiques. Crear deepfakes sexuales es un delito. Busca ayuda legal inmediatamente. Contacta con un abogado especializado en derecho penal de menores. Es probable que tengas que responder civilmente por los daños morales causados a las víctimas. Y busca apoyo psicológico para tu hijo: muchos agresores no comprenden la gravedad de lo que han hecho.
¿Las plataformas retiran las imágenes?
Sí, pero el proceso puede tardar. Denuncia ante la plataforma y ante la policía. Utiliza herramientas como StopNCII.org para bloquear la difusión. El IWF tiene servicios de eliminación de contenido de abuso sexual infantil.
Conclusión
Los deepfakes sexuales y la nudificación representan una de las amenazas más crueles y silenciosas del entorno digital actual. No requieren contacto físico, ni siquiera presencia. Basta con una fotografía pública, una aplicación gratuita y un clic. El resultado es una imagen falsa que puede destruir la vida de una adolescente real.
UNICEF lo ha dicho sin ambigüedades: “Los abusos cometidos mediante deepfake siguen siendo abusos y, aunque las imágenes sean falsas, el daño que causan es absolutamente real”. Los casos españoles —Almendralejo, Almería, Logroño, Zaragoza, Sevilla, Valencia— son la prueba de que esto no es una amenaza lejana. Está ocurriendo ahora, en institutos de toda España, y las víctimas son compañeras de clase de los agresores.
La buena noticia es que la prevención funciona. La educación digital, la revisión de la privacidad, la supervisión activa y, sobre todo, la comunicación abierta y sin juicios pueden reducir drásticamente el riesgo. Y si ocurre, la respuesta debe ser inmediata: contener emocionalmente a la víctima, recopilar pruebas, denunciar, buscar apoyo psicológico y acompañar sin invadir.
Porque en los deepfakes sexuales, como en todas las formas de violencia digital, el silencio es el mejor aliado del agresor. Y la conversación, la mejor defensa.
Este artículo forma parte del Manual de Seguridad Digital para Padres. Si deseas profundizar en otros riesgos digitales y cómo proteger a tus hijos, consulta el índice completo.
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