Sony sigue explorando el futuro del gaming. La compañía japonesa ha patentado un controlador de PlayStation con pantalla táctil que cubre casi toda su superficie, ofreciendo a los jugadores un nivel de personalización sin precedentes.
Aunque una patente no garantiza que el producto llegue al mercado, ofrece una ventana a las ideas que podrían transformar los mandos de consola del futuro.

Personalización y Accesibilidad en el Eje Central del Diseño
Según la descripción de la patente, el nuevo controlador táctil permitiría a los jugadores redimensionar y reorganizar los botones, adaptando la experiencia a sus preferencias personales o necesidades de accesibilidad.
Esto representa un avance respecto a los mandos tradicionales, que suelen tener configuraciones fijas de botones y palancas, diseñadas para ajustarse a un rango limitado de tamaños de mano y estilos de juego.
“Los controladores convencionales pueden resultar incómodos o inadecuados para ciertos usuarios debido a su configuración fija. Esta patente busca permitir diferentes disposiciones y tamaños sin necesidad de fabricar múltiples versiones físicas del mando”, se lee en la descripción.
Innovaciones previas de Sony en patentes de gaming
Sony no es nueva en la exploración de ideas futuristas para consolas.
En los últimos años, ha patentado:
- Herramientas de auto-censura en juegos
- Sistemas que reducen el lag online prediciendo el comportamiento del jugador con IA
- Funciones para revivir momentos de juego al hacer streaming
- Asistentes de IA que juegan automáticamente cuando el jugador se queda atascado
El nuevo controlador táctil se suma a esta línea de innovación, enfocándose en ergonomía, personalización y experiencia adaptativa.
¿Qué significa para el futuro del gaming?
Si esta idea se convierte en producto, podría transformar la forma en que interactuamos con los juegos de PlayStation, ofreciendo un control completamente adaptable, que no dependa de botones físicos tradicionales y que permita experiencias más accesibles y cómodas para todo tipo de jugadores.
Por ahora, se trata solo de una patente, pero sin duda abre la puerta a un futuro donde los mandos de consola sean tan flexibles como la interfaz de un smartphone o tablet, cambiando la manera en que diseñamos y jugamos en consolas.
