¿Recuerdas cuando tu mayor logro era meter un jueguito en la calculadora del colegio sin que el profe se diera cuenta?

Pues sí, nosotros no teníamos Schedule I en Steam. Teníamos Drug War en blanco y negro, y con pixeles del tamaño de tu calculadora digital.
La Calculadora, un Primer PC Gamer
Mientras los profes hablaban de vectores o trigonometría (¿alguien usa eso en la vida real?) nosotros jugábamos a vender droga digital con más pasión que Walter White.
El juego se llamaba Drug War y era básicamente Excel con adicción. Aunque no tenía gráficos, sonido, ni sentido del humor, igual lo amábamos.
¿Por qué? Pues porque nos enseñaba lo más importante: Comprar barato y vender caro.
Del Caos al Comercio
Ahora llega Schedule I, el juego donde no solo vendes productos “alternativos” sino que los cultivas, los mezclas, los entregas y hasta contratas empleados.
Es como SimCity, pero si el alcalde fuera un traficante con ideas de negocio.
Y sí, tiene errores porque está en Acceso Anticipado, pero ¿Qué? También tenía errores la vida antes de Google Maps y aquí seguimos.
Productividad Criminal y Buen Humor
Lo bonito de Schedule 1 es que combina ese humor medio absurdo con una gestión de recursos que hasta te hace sentir eficiente.
Contratas a un limpiador, le pones cama, le pagas.. ¿Acaso no es eso más útil que lo que aprendiste en esa clase de química donde solo recuerdas que el profe olía raro?
¿Y el modo cooperativo para cuándo?
Lo único que falta es que dejen jugar esto en cooperativo. Porque seamos honestos, ser criminal con los amigos es otra cosa. Imagínate un servidor lleno de dealers organizados.. o totalmente caóticos. Las risas están aseguradas.
Conclusión
No es que antes fuera mejor. Era más triste, más pixelado y más silencioso. Ahora puedes ver a tu personaje cosechando OG Kush mientras suena música y los NPC hacen comentarios estúpidos.
Así que sí, chaval, disfruta de Schedule I mientras puedas.