Assassin’s Creed Shadows no solo tiene un escenario ambientado en el Japón feudal, sino que también cuenta con una isla llena de gatos para que Naoe y Yasuke puedan explorar y hacer nuevos amigos felinos.
Esta isla es un homenaje a las verdaderas islas de gatos de Japón y tiene mucho más de lo que imaginas.
La Isla de Gatos en Assassin’s Creed Shadows
Si alguna vez te has preguntado sobre las islas de gatos en Japón, Assassin’s Creed Shadows tiene una para ti. La isla se llama Okishima y se encuentra al noroeste de Azuchi, en la región de Omi.
Es una isla relativamente pequeña, pero llena de gatos y gatitos que puedes encontrar paseando o durmiendo cerca del agua.
Una Misión Llenita de Felicidad
Okishima no solo es un lugar para pasear, sino que también forma parte de una de las misiones secundarias del juego (sin spoilers).
Esta misión es increíblemente tierna y te garantiza que visitarás la isla si no te apresuras a completar la historia.
Interactúa con los Gatos y Gatitos ❤️
Algo aún más divertido es que puedes acariciar a los gatos y gatitos como Naoe o Yasuke y ambos tienen reacciones únicas.
Además, si decides quedarte con alguno, puedes llevar a los felinos a tu escondite, creando así tu propia isla de gatos dentro del juego.
Okishima: Basada en un Lugar Real
La isla Okishima no es solo un lugar ficticio de Assassin’s Creed Shadows está inspirada en una isla real en el lago Biwa, conocida como la “Isla de los Gatos”.
Hoy en día, la isla sigue siendo un popular punto de interés, y los gatos siguen siendo una parte importante de su encanto.
Un Extra: ¡Gatos en Kyoto!
Si bien Okishima es increíble, no es el lugar más “lleno de gatos” en el juego. En Kyoto, encontré un santuario llamado Umenomiya Taisha que está completamente abarrotado de gatos, ¡De verdad que le quita protagonismo a Okishima!
Así que no olvides pasar por allí si eres un verdadero amante de los gatos.
Conclusión
En resumen, Assassin’s Creed Shadows no solo ofrece la belleza del Japón feudal, sino que también te da un lugar muy especial para los amantes de los gatos. ¡No olvides visitar Okishima y vivir tu propia aventura gatuna!