Microsoft está trabajando en una mejora importante para uno de los elementos más polémicos de Windows 11: los menús contextuales.
Desde su rediseño hace unos años, estos menús han sido criticados por ser más lentos, más complejos y por esconder opciones dentro de un segundo nivel llamado “Mostrar más opciones”.
¿Qué problema tienen los menús actuales?
El diseño actual introdujo una interfaz más moderna, pero también varios inconvenientes:
- Rendimiento más lento al abrir los menús
- Doble estructura con opciones ocultas
- Menús cada vez más saturados de entradas
- Inconsistencia entre apps clásicas y modernas
Esto ha provocado que muchos usuarios sigan recurriendo al menú clásico en lugar del nuevo.
Microsoft confirma que están trabajando en una solución
Marcus Ash, responsable de diseño e investigación en Windows, ha confirmado públicamente que la compañía está trabajando en una revisión completa de estos menús.
Según sus declaraciones, el objetivo es claro:
- Hacerlos más rápidos
- Simplificarlos por defecto
- Permitir que sean configurables según el uso del usuario
Aunque no se han dado detalles técnicos, Microsoft asegura que compartirá más información sobre su enfoque próximamente.
¿Qué podría cambiar en la nueva versión?
Aunque aún no hay una implementación oficial, las mejoras esperadas incluyen:
- Menús más ligeros y rápidos al abrirse
- Menos opciones ocultas en submenús
- Posible personalización de accesos frecuentes
- Mejor integración con aplicaciones de terceros
No está claro si Microsoft mantendrá el menú clásico como alternativa o lo eliminará progresivamente.
Llegada a las versiones de prueba
Se espera que estos cambios lleguen primero a las versiones de prueba de Windows 11 dentro del canal experimental (Insider Preview).
Como suele ocurrir, las mejoras se irán desplegando gradualmente antes de llegar a la versión estable del sistema operativo.
Microsoft sigue refinando Windows 11
En los últimos años, Microsoft ha ido ajustando distintos elementos del sistema operativo, como el menú de inicio o la barra de tareas.
El rediseño de los menús contextuales sería uno de los últimos grandes puntos pendientes dentro de la experiencia de usuario de Windows 11.
Conclusión
Microsoft reconoce por fin uno de los problemas más persistentes de Windows 11: unos menús contextuales demasiado lentos y complejos.
Si los cambios prometidos se implementan correctamente, el sistema podría ganar en velocidad y coherencia, mejorando una de las áreas más usadas (y criticadas) del sistema operativo.
