Coca Cola confirma el robo de datos tras el ataque de ransomware a Fairlife

The Coca-Cola Company ha confirmado que durante el reciente ataque de ransomware sufrido por su filial Fairlife también se produjo el robo de información, confirmando así uno de los temores habituales en este tipo de incidentes.

El ataque, revelado inicialmente a mediados de julio mediante una notificación presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), provocó interrupciones temporales en las operaciones de producción de Fairlife, compañía especializada en leche ultrafiltrada, batidos proteicos y bebidas nutricionales, con unas ventas anuales que superan los 1.000 millones de dólares.

El grupo Anubis reivindicó el ataque

Pocos días después de hacerse público el incidente, el grupo de ransomware Anubis se atribuyó la autoría del ataque y aseguró haber cifrado sistemas basados en Nutanix, además de haber sustraído aproximadamente un terabyte de información.

Los ciberdelincuentes exigieron el pago de un rescate para evitar la publicación de los archivos robados. Sin embargo, Coca-Cola optó por no negociar con los atacantes y notificó el incidente a las autoridades competentes.

Coca Cola confirma la exfiltración de datos

En un comunicado emitido posteriormente, la compañía confirmó que el incidente implicó el acceso no autorizado a parte de sus sistemas y la sustracción de determinada información.

Asimismo, indicó que los trabajos de recuperación continúan, aunque la mayor parte de la producción en Estados Unidos ya ha sido restablecida con normalidad.

Por el momento, la empresa no ha detallado qué tipo de información fue comprometida ni el número de personas potencialmente afectadas por la filtración.

Sin impacto en la seguridad alimentaria

Coca-Cola ha querido tranquilizar a consumidores y distribuidores asegurando que la calidad y la seguridad de los productos nunca se vieron comprometidas durante el incidente.

Además, la compañía explica que el inventario disponible permitió minimizar las consecuencias del parón temporal en la producción y evitar problemas significativos de abastecimiento.

Los datos ya habrían sido publicados

Tras expirar el plazo fijado por el grupo Anubis para el pago del rescate, el temporizador de su portal de extorsión llegó a cero y los archivos presuntamente robados ya estarían disponibles para su descarga.

No obstante, la empresa no ha confirmado el contenido de dicha información ni ha realizado declaraciones adicionales sobre la supuesta filtración pública.

Un nuevo ejemplo de la doble extorsión

Este incidente vuelve a poner de manifiesto la evolución del ransomware hacia modelos de doble extorsión, donde los atacantes no solo cifran los sistemas de la víctima, sino que también exfiltran información confidencial para aumentar la presión durante la negociación.

La estrategia convierte las filtraciones de datos en una de las principales amenazas para grandes organizaciones, incluso cuando consiguen restaurar sus operaciones sin pagar el rescate.

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