El Congreso de Estados Unidos ha aprobado recientemente una legislación que dificulta significativamente el seguimiento de los vuelos de jets privados, lo que afecta directamente a celebridades como Taylor Swift.
Este cambio legislativo forma parte de la nueva ley de la FAA (Administración Federal de Aviación), que fue firmada por el presidente Joe Biden el 16 de mayo de 2024.
Hasta ahora, el seguimiento de vuelos privados era posible debido a la disponibilidad de datos públicos sobre los planes de vuelo y movimientos de las aeronaves. Sin embargo, con la nueva ley, los detalles de estos vuelos estarán mucho menos accesibles al público en general, dificultando así que los aficionados y otros interesados sigan los desplazamientos de figuras públicas como Swift.
Este cambio surge en un contexto de preocupaciones crecientes sobre la privacidad y la seguridad. Celebrities y personas adineradas han argumentado que la facilidad con la que se podía rastrear sus vuelos representaba un riesgo para su seguridad y una invasión a su privacidad.
Por ejemplo, Taylor Swift ha estado en el centro de esta controversia, con un estudiante universitario que ha estado rastreando y publicando los movimientos de su jet privado, lo que llevó a la cantante a tomar acciones legales para detener esta práctica.
En resumen, la nueva legislación busca equilibrar el derecho a la privacidad de las personas con los intereses del público en el acceso a la información, aunque ha generado críticas por limitar la transparencia en la huella de carbono de los viajes privados de los más ricos y famosos.
