Nvidia se enfrenta a un nuevo obstáculo en su carrera por liderar el desarrollo de chips de inteligencia artificial. La compañía ha tenido que replantear el diseño de su futura plataforma Feynman debido a la escasez de capacidad de fabricación en los procesos más avanzados de TSMC.
Este cambio no solo impacta el diseño técnico del chip, sino que también podría tener consecuencias en los costes y el suministro en los próximos años.
Nvidia ajusta el diseño del chip de IA Feynman
Según informes recientes, Nvidia no ha logrado asegurar suficiente capacidad en el proceso A16 (1,6 nanómetros) de TSMC, uno de los más avanzados del mundo. Como resultado, la compañía ha optado por un enfoque híbrido.
El nuevo plan contempla que solo los componentes más críticos del chip Feynman se fabriquen con tecnología A16, mientras que otras partes menos esenciales se trasladarán al nodo N3P de 3 nanómetros, una generación anterior.
Este rediseño implica ciertas concesiones. Entre ellas, un posible aumento de costes de producción, limitaciones en el rendimiento y riesgos de suministro en una plataforma clave para el futuro de la inteligencia artificial.
La falta de capacidad en TSMC, un problema estructural
La situación no es puntual. La demanda de procesos de fabricación avanzados —especialmente en los nodos de 2 nanómetros y menores— lleva años superando la oferta disponible.
Actualmente, la capacidad de TSMC está prácticamente reservada hasta 2028, impulsada por el crecimiento explosivo de la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento. Para hacer frente a esta presión, la compañía taiwanesa está ampliando su infraestructura.
Entre sus planes destaca la construcción de una nueva planta de gran escala en el Parque Científico de Tainan, cuya finalización está prevista para 2028. Sin embargo, estos esfuerzos no aliviarán la escasez a corto plazo.
Además, se espera que TSMC aumente sus precios debido a la alta demanda, consolidando su posición dominante en la industria de semiconductores.
El papel del chip Feynman en la estrategia de Nvidia
Nvidia presentó la arquitectura Feynman durante su conferencia GTC 2026 como sucesora de la familia de chips Vera Rubin. Esta nueva generación está diseñada para impulsar cargas de trabajo avanzadas de inteligencia artificial.
El lanzamiento de Feynman está previsto para 2028, aunque las entregas podrían extenderse hasta 2029 o incluso 2030. Esto lo convierte en una pieza clave dentro de la hoja de ruta a largo plazo de la compañía.
Ante las limitaciones actuales, Nvidia también estaría considerando diversificar su cadena de suministro. Algunas informaciones apuntan a que Intel podría encargarse de fabricar ciertos componentes menos complejos, como el die de entrada/salida.
Un mercado tensionado por la demanda de IA
El caso de Nvidia refleja una tendencia más amplia en la industria tecnológica. La demanda de chips avanzados para inteligencia artificial está creciendo a un ritmo que supera la capacidad de producción global.
Esto otorga a fabricantes como TSMC un poder estratégico sin precedentes, al tiempo que obliga a empresas como Nvidia a adaptarse con soluciones creativas para mantener sus planes de desarrollo.
