La startup de inteligencia artificial de Elon Musk, xAI, vuelve a estar en el centro de la polémica: Esta vez no por avances tecnológicos, sino por presuntamente utilizar generadores de gas ilegales para alimentar su gigantesco centro de datos Colossus, que alberga más de 100.000 GPUs Nvidia H100.
Una supercomputadora colosal con un problema energético igual de grande
Ubicado cerca de Memphis, Tennessee, el superordenador Colossus consume cerca de 150 megavatios (MW), suficiente para abastecer una ciudad entera.
Aunque en julio pasado, el sitio solo podía suministrar 8 MW localmente.
¿La solución de xAI? Instalar decenas de generadores que funcionan con gas metano.
Pero hay un gran problema:
Al parecer, la empresa solamente tendría permiso para la instalación de 15 generadores y unas imágenes aéreas actuales, han mostrado que existe al menos 35 funcionando, según el grupo Memphis Community Against Pollution y el periódico The Guardian.
Una laguna legal sospechosa
xAI parece estar aprovechando una laguna legal que permite operar generadores “portátiles” sin permisos si no están fijos en un lugar por más de 364 días.
En enero, xAI solicitó permiso para 15 unidades y las otras 20 no cuenta con autorización formal alguna, pero siguen operando sin restricciones.
La Southern Environmental Law Center denunció que los generadores pueden producir hasta 420 MW convirtiendo el lugar, en la práctica, en una planta eléctrica no regulada y ubicada en una zona residencial.
Riesgos ambientales y para la salud
Según Amanda Garcia, abogada del Law Center: “xAI ha creado una planta eléctrica encubierta en un vecindario, con importantes riesgos para la salud pública”.
Las turbinas emiten sustancias cancerígenas y contaminantes atmosféricos que violan las normas federales de calidad del aire.
Por lo que la organización exige una orden de emergencia para detener la operación y una multa de $25,000 por cada día de funcionamiento sin permiso.
Pero esa cifra representa solo 9.1 millones de dólares al año**, lo que es casi insignificante para una empresa que ha gastado más de $2.500 millones de dólares solamente en tarjetas gráficas.
¿Por qué no esperar simplemente la conexión a la red eléctrica?
La infraestructura eléctrica necesaria para alimentar un centro de datos de este tamaño no existe aún en muchas zonas rurales o suburbanas.
Las grandes tecnológicas suelen tener que esperar años para que se construyan subestaciones o líneas de alta tensión. En lugar de esperar, xAI parece haber elegido una solución rápida y polémica.
¿Qué nos dice esto sobre el futuro de la inteligencia artificial?
Este caso pone en evidencia una tensión creciente entre el desarrollo tecnológico y la infraestructura energética:
- El crecimiento de modelos de IA como GPT-4 y sus sucesores exige recursos colosales.
- Las leyes y regulaciones locales no están preparadas para este nivel de demanda.
- ¿Quién debe adaptarse: la tecnología o la normativa?
