La transparencia Económica de OpenAI: el supuesto ocultamiento del impacto global de la IA

Durante este diciembre de 2025 surgió una controversia significativa sobre las prácticas de transparencia en OpenAI respecto a su investigación económica sobre el impacto de la inteligencia artificial.

Diversos reportajes de medios especializados, junto con testimonios de investigadores internos y análisis financieros independientes, apuntan a que la empresa habría adoptado una postura cada vez más restrictiva frente a la publicación de estudios que reflejan los efectos negativos de la IA en la economía global.

Este informe, examina la evidencia disponible, los conflictos de interés implicados y las consecuencias para trabajadores, gobiernos e inversores.

Un punto de quiebre documentado

A finales de 2025, una investigación periodística reveló un cambio sustancial en la estrategia de publicación de OpenAI, basada en testimonios de fuentes internas.

Según estos relatos, la compañía se habría vuelto reticente a difundir investigaciones que subrayan la pérdida de empleos, disrupciones económicas y riesgos laborales asociados a la adopción masiva de la IA.

Este giro, resulta especialmente relevante si se considera que durante años, OpenAI publicó análisis regulares sobre el impacto económico de sus modelos. Sin embargo, las fuentes coinciden en que recientemente la empresa estaría priorizando resultados favorables, relegando o frenando aquellos que presentan escenarios adversos.

Renuncias estratégicas y conflicto interno

La renuncia en septiembre de 2025 de Tom Cunningham, economista senior del equipo de investigación económica, parece marcar un punto de inflexión. Cunningham expresó públicamente su preocupación por una creciente tensión entre el rigor científico y la defensa corporativa de la empresa.

En su mensaje de despedida, señaló un dilema central: “OpenAI no es solo una institución investigadora, sino también el principal actor que despliega la tecnología que está siendo analizada, lo que genera incentivos contradictorios”.

Su salida, no fue un caso aislado; otras renuncias similares sugieren un patrón de fricción interna entre investigación independiente y objetivos empresariales..

A pesar de que, como todos sabemos, estas renuncias se quedarán en el olvido, más pronto que tarde.

Presión institucional y cambio de narrativa

Luego de estas salidas, los directivos de OpenAI comunicaron internamente la necesidad de “centrarse en crear soluciones” en lugar de publicar estudios sobre “temas difíciles”.

Este enfoque, refleja un cambio profundo de filosofía: de investigar para comprender impactos reales a proteger narrativas alineadas con el negocio.

Dimensión financiera real de la Inteligencia Artificial

En paralelo, los análisis financieros independientes comenzaron a cuestionar la sostenibilidad económica de OpenAI. Los datos sugieren discrepancias entre ingresos reportados y flujos reales, especialmente en relación con los pagos a su principal socio tecnológico.

Lo que parece ser, que terminará por implementar publicidad y anuncios, más pronto que tarde.. Luego de la destrucción del ecosistema publicitario implementado gracias a los buscadores, ahora, OpenAI espera ser el beneficiario de todo el tráfico de Internet que ha logrado ganar respecto a Google, Bing y otros.

Más preocupantes aún, son, los costes de computación. Los que habrían crecido a un ritmo, que podría igualar o superar los ingresos, configurando una seria estructura de márgenes negativos infinita.

Sobre este contexto financiero, se genera un incentivo claro: el minimizar los riesgos regulatorios derivados de estudios que alerten sobre los impactos laborales severos ante la implementación de la IA.

Bajo un contraste incómodo: el caso Anthropic

El contraste con Anthropic (competidor directo de OpenAI) resulta revelador. Su dirección, ha sido explícita sobre los riesgos de la IA, incluyendo advertencias públicas sobre ladestrucción masiva de empleos administrativos a corto plazo.

Mientras Anthropic, ha defendido siempre la obligación moral de advertir sobre las consecuencias negativas, OpenAI aparece, como una empresa que filtra la información más incómoda, debilitando así su credibilidad pública.

Crítica académica y un problema estructural

Los grandes economistas de referencia, ya han advertido que la IA tal y como se está desplegando, podría concentrar beneficios en el capital mientras ofrece ganancias modestas de productividad para la economía real.

A pesar de que existe una alternativa: una IA orientada a complementar al trabajador y no a sustituirlo, pero este no parece ser el camino que OpenAI desea tomar.

El problema es, que sin datos completos y transparentes, los gobiernos y sociedades, tampoco pueden tomar las mejores decisiones realmente informadas sobre la realidad.

Y sí, las empresas que lideran la implementación ocultan la información de datos clave, se estaría bloqueando deliberadamente el debate económico real alrededor de la IA.

La transparencia sistémica en declive

Los informes independientes, demuestran una y otra vez, que la transparencia en la industria de la IA está cayendo. Las empresas, incluida OpenAI, obtienen puntuaciones bajas en áreas críticas como los costes reales, riesgos estructurales y la gobernanza de los datos.

Este retroceso, refuerza la percepción de que la industria se está cerrando sobre sí misma a medida que aumentan los incentivos económicos y geopolíticos.

Problemas clave derivados de todo esto

  • Cara a los trabajadores: la falta de información impide anticipar los cambios laborales y el tomar decisiones profesionales bajo un conocimiento real del futuro más cercano.
  • Cara a los gobiernos: se legisla sobre la IA con información incompleta y sesgada.
  • Cara a los inversores: la opacidad incrementa el riesgo de la burbuja especulativa.
  • Cara a la competencia: la transparencia se convierte en un activo reputacional clave.

Conclusión

La evidencia, sugiere que OpenAI podría estar aplicando una estrategia deliberada de restricción selectiva en la publicación de investigaciones económicas negativas sobre la IA.

Ante las renuncias internas, la presión corporativa, las tensiones financieras y un declive de su transparencia, dibujan realmente un retrato de una empresa que prioriza su supervivencia y narrativa frente a la verdad científica y económica real de la implementación de la tecnología que gestiona.

Ante una tecnología que ya está reconfigurando el mercado laboral y la economía global, esta falta de transparencia no es un detalle menor: es un riesgo sistémico endémico.

La situación actual de OpenAI, refuerza la necesidad urgente de una investigación independiente, una regulación efectiva y la toma de mecanismos obligatorios de una alta transparencia para todas las empresas que lideran la implementación de la revolución de la inteligencia artificial.