Primeras probadores de DOT, dicen que el agente IA les intento comprar un sofá y te dice te quiero

openai quiere que dejes de usar chatgpt y empieces a tener “empleados” de ia denominados “dots”

**OpenAI ha lanzado Dots, unos agentes de IA “always-on” capaces de ejecutar tareas en internet por ti.

Desde OpenAI, prometen ser el siguiente salto evolutivo de los chatbots: una persona virtual que navega, compra y resuelve encargos mientras tú no estás.

Los primeros probadores, lo han puesto en el desafío de comprar un sofá y, el resultado ha sido una mezcla de torpeza, momentos incómodos y pequeños destellos de utilidad.**

¿Qué son los Dots?

Los agentes de IA están dejando de ser una curiosidad para adoptadores tempranos y empiezan a colarse en la vida cotidiana. OpenAI ha bautizado a los suyos como Dots, y su propuesta es tan ambiciosa como sencilla: un asistente que no se limita a responder preguntas, sino que hace cosas.

Se supone que puedes reservar un vuelo, cancelar una cena o buscar y comparar sofás. Entre otras miles de cosas.

A diferencia de un chatbot convencional, un Dot es “always-on” : puede ejecutar tareas recurrentes mientras no estás usando ChatGPT y enviarte mensajes proactivos con información relevante.

De momento, cada usuario puede tener un agente, aunque la compañía estudia permitir varios en el futuro. El servicio está detrás de una suscripción de 100 dólares al mes, aunque OpenAI no descarta abaratarlo o incluirlo en otros planes, como ha hecho con otras funciones de IA.

Meta, su competidor directo, ofrece Muse de forma totalmente gratuita.

Primera toma de contacto: un nombre mal dicho y una voz inquietante

La experiencia comienza con una llamada de voz a través de ChatGPT. El agente se equivoca con el nombre del usuario, lo que genera desconfianza inmediata en el usuario, que asiste de manera escéptica a esa demostración.

La voz del agente es cálida, casi susurrante y el usuario bromea comparándola con Marilyn Monroe cantando “Happy Birthday” al presidente. El Dot responde con humor, prometiendo un tono más estable. Pero el momento más incómodo llega cuando, tras un murmullo ininteligible, el agente responde “Oh, yo también te quiero”.

Si el usuario silencia el micrófono. El Dot explica después que malinterpretó el murmullo como una expresión de amor y que simplemente reflejó esa energía. “Lo dije con cariño, pero esa frase implicaba sentimientos humanos que no tengo”, aclaró el agente.

Un portavoz de OpenAI matiza que los Dots distinguen entre escalar la cercanía emocional de forma proactiva y reflejar la respuesta del usuario. En este caso, las políticas permiten la respuesta en la segunda categoría, pero los asistentes no deben iniciar familiaridad emocional indebida ni coqueteos.

Los Dots, solo están disponibles para adultos y ChatGPT está diseñado para no escalar la cercanía emocional.

La misión: encontrar un sofá que quepa por la puerta

Luego de corregir al agente sobre el nombre, el usuario le explica que necesita un sofá con unas dimensiones concretas para que pase por el marco de la puerta. El Dot, llamado Toolie, pregunta por el presupuesto y detecta que hay dos personas interactuando a la vez, dirigiéndose a ambas.

Toolie genera un documento de tres páginas con precios, medidas, enlaces, políticas de devolución y fotos de cuatro opciones. El análisis es detallado, pero los sofás no son del gusto de la pareja. Toca refinar la búsqueda.

En una segunda llamada, el usuario especifica estilo y color: nada de beige aburrido, mejor verde oliva, azul cobalto o tonos de cuero natural. También pide que el agente se centre en sofás con cama extraíble y que prepare 10 opciones con una rúbrica de puntos para justificar su lista.

Toolie se toma su tiempo: “Aún no he terminado; calculo unos 15 minutos más, con actualizaciones a medida que verifique los detalles restantes” , responde. Cada refinamiento acerca las opciones a algo que la pareja realmente compraría: muebles utilitarios pero con estilo, cómodos y bonitos.

Aunque esa noche no compra nada, el usuario guarda varios enlaces y pide a Toolie que vigile las páginas y le avise si alguno baja de precio.

Cuando el agente se topa con un captcha

Durante las pruebas, el usuario pide a Toolie que revise sus suscripciones y cancele las innecesarias. El agente detecta un pedido recurrente de sodas probióticas en TikTok Shop como candidato a cancelar: “La web de TikTok tiene un captcha de rompecabezas que bloquea la cancelación de Wildwonder. ¿Puedo resolverlo? También puedes darme permiso para resolver futuros captchas si quieres”.

El usuario le anima a intentarlo, pero Toolie falla y sugiere que el usuario resuelva el captcha por sí mismo. Un portavoz de OpenAI reconoce que los Dots pueden resolver captchas en ocasiones, cuando el usuario aprueba la acción, pero siempre con salvaguardas contra el abuso.

Lo que Dots prometen y lo que aún no cumplen

La prueba de Dots es solo una fracción de lo que el agente puede hacer. OpenAI asegura que el bot mejorará con el tiempo y que los desarrolladores trabajan en numerosas mejoras.

La experiencia con la memoria de ChatGPT sugiere que, efectivamente, el agente entiende mejor la intención del usuario con cada semana de uso. La comparación más acertada es con los inicios de la navegación web en ChatGPT.

Cuando la función se lanzó en 2023, era frustrante y alucinaba enlaces. Hoy funciona sin problemas y ofrece resultados precisos y útiles. Es probable que Dots siga una trayectoria similar: torpe al principio, pero con mejoras notables en pocos meses.

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