DevSecOps vs DevOps, ¿Qué diferencias existen?

DevOpsSec: Una Guía completa

DevSecOps puede reducir drásticamente el riesgo cibernético para las organizaciones, especialmente en aquellas que dependen del desarrollo interno de software como motor de innovación y ventaja competitiva.

Aunque el término lleva años circulando, la realidad es que todavía existe mucha confusión sobre qué es exactamente DevSecOps y en qué se diferencia de DevOps.

Este capítulo analiza las diferencias clave entre ambos enfoques y detalla qué controles de seguridad deberían incorporarse a una canalización moderna de desarrollo.

DevOps y DevSecOps: dos definiciones, una misma presión

La forma más sencilla de entender la diferencia entre DevOps y DevSecOps es partir de sus definiciones y, sobre todo, de sus objetivos.

DevOps es la combinación de desarrollo y operaciones orientada a permitir que los equipos de ingeniería desarrollen, prueben y desplieguen software de forma más rápida y eficiente.

El objetivo final es crear un ciclo de vida de desarrollo más ágil que permita a las organizaciones lanzar y actualizar aplicaciones de manera continua, mejorando la experiencia del cliente y generando ventajas competitivas sostenibles.

DevSecOps, por su parte, integra desarrollo, operaciones y seguridad. Su objetivo es incorporar la seguridad como parte nativa del proceso de desarrollo y de las canalizaciones de DevOps, manteniendo la velocidad y la agilidad, pero garantizando que el software sea resistente frente a ciberamenazas desde el diseño hasta la operación.

En la práctica, el “Sec” no significa que aparezca un nuevo silo, sino que los equipos de ingeniería asumen la responsabilidad de que el código que producen sea seguro, apoyados por el equipo de seguridad y por una fuerte automatización.

Hay voces que argumentan que DevOps y DevSecOps deberían ser lo mismo, en el sentido de que la seguridad es un componente inseparable de la calidad del software: si una aplicación no es segura, debería considerarse tan defectuosa como si no funcionara.

En la realidad del día a día, sin embargo, el término DevSecOps se utiliza precisamente para subrayar que hablamos de una canalización DevOps donde la seguridad ya no es un añadido tardío, sino un requisito integrado.

Tabla comparativa: DevOps vs DevSecOps

DimensiónDevOpsDevSecOps
Enfoque principalVelocidad, automatización, entrega continuaVelocidad + seguridad integrada de extremo a extremo
Actitud frente a seguridadFrecuentemente tratada como etapa posterior o bloqueoConsiderada parte de la definición de “software de calidad”
Responsabilidad de seguridadEquipo de seguridad especializadoResponsabilidad compartida con desarrollo y operaciones
Momentos de controlAl final del ciclo (preproducción, auditorías puntuales)En cada fase: diseño, codificación, build, test y despliegue
Herramientas claveCI/CD, gestión de configuración, monitorizaciónCI/CD + SAST, DAST, SCA, análisis de IaC, detección de secretos
Impacto en la culturaRomper silos entre Dev y OpsRomper silos entre Dev, Sec y Ops; cultura de “seguridad por defecto”
Riesgo residualMejora operativa, pero riesgo de vulnerabilidades tardíasReducción del riesgo cibernético de forma medible y continua

¿Por qué el “Sec” es tan importante?

Las organizaciones modernas operan sobre una matriz compleja de infraestructuras locales, nubes públicas, entornos híbridos, microservicios, contenedores, APIs y servicios externos. Cada nuevo servicio desplegado, cada cambio de configuración y cada nueva versión de una aplicación añade superficie de ataque.

Cada vez que se crea o modifica un activo o componente expuesto a Internet –una API, una aplicación web, un contenedor en la nube, un bucket de almacenamiento– existe el riesgo de que una vulnerabilidad o una configuración incorrecta lo deje abierto a ataques, a menudo muy básicos.

La velocidad, la automatización y la modularidad que DevOps aporta al negocio también multiplican la velocidad con la que se pueden introducir errores.

Además, los equipos de ingeniería utilizan un ecosistema creciente de herramientas para automatizar tareas como la configuración y mantenimiento de servidores, contenedores, repositorios de código o registros de imágenes. Si esas herramientas no se configuran con criterios de seguridad, el propio entorno de desarrollo y despliegue puede convertirse en el eslabón más débil.

En resumen, las canalizaciones DevOps generan un enorme valor, pero también se convierten en una fuente crítica de riesgo si la seguridad no se integra de forma explícita. De ahí la necesidad de añadir el “Sec” de DevSecOps: no como una capa extra de burocracia, sino como un conjunto de prácticas y controles que acompañan al código desde su concepción.

Proteger el software y la arquitectura de desarrollo ya no puede ser un punto opcional o algo que “se verá al final”. Debe ser un requisito más del proceso, al mismo nivel que la funcionalidad, el rendimiento o la disponibilidad.


¿Qué significa seguridad en DevOps?

Decir “integra la seguridad en la canalización” es fácil; lo difícil es concretar qué implica en términos prácticos.

En esencia, se trata de introducir controles capaces de detectar y mitigar defectos de seguridad lo antes posible, idealmente antes de que el código llegue a producción.

Algunos ejemplos de defectos a detectar:

  • Vulnerabilidades en el código y en las aplicaciones, incluyendo las que forman parte de OWASP Top 10 (inyecciones, problemas de autenticación, exposición de datos sensibles, etc.).
  • Credenciales y secretos (claves API, tokens, contraseñas) gestionados de forma insegura o hardcodeados en el código.
  • Controles de acceso mal diseñados o mal configurados, que permitan a usuarios o servicios hacer más de lo que deberían.

No todas las prácticas de seguridad pueden integrarse directamente en la canalización sin afectar la velocidad de entrega. Algunas pruebas son demasiado costosas o requieren de intervención humana intensiva. Por eso DevSecOps distingue entre prácticas “en banda” (in-band) y “fuera de banda” (out-of-band).


Prácticas en banda: seguridad integrada en el flujo

Las prácticas en banda son aquellas que se pueden automatizar o ejecutar de forma suficientemente rápida como para encajar en el pipeline sin introducir retrasos significativos. Entre ellas destacan:

Prácticas de codificación segura

La primera línea de defensa es la forma en la que se escribe el código. Aplicar principios de codificación segura reduce la probabilidad de introducir vulnerabilidades desde el origen. Aunque los escáneres puedan encontrar fallos más adelante, la capacidad de un equipo para entregar con rapidez depende en gran medida de que el código que produce esté, en su mayoría, libre de problemas graves desde el principio.

Esto implica formación continua en patrones de diseño seguro, uso de frameworks que minimicen errores comunes y guías internas alineadas con OWASP y otros estándares.

Escáneres automáticos de código y aplicaciones

Los escáneres SAST, DAST e IAST permiten descubrir vulnerabilidades en distintas fases:

  • SAST analiza el código fuente o el bytecode en reposo para identificar patrones potencialmente peligrosos.
  • DAST analiza la aplicación en ejecución, simulando el comportamiento de un atacante externo.
  • IAST se integra en tiempo de ejecución para observar cómo se comporta la aplicación desde dentro mientras se ejercitan sus funcionalidades.

Estos controles pueden ejecutarse de forma automática en la integración continua, con criterios claros de bloqueo (por ejemplo: no permitir pasar a producción builds con vulnerabilidades críticas sin justificar).

Revisión de código por pares

La revisión de código sigue siendo una de las prácticas más efectivas para detectar problemas lógicos y de diseño que escapan a los escáneres automatizados. Aunque es más costosa en tiempo, resulta crucial para identificar vulnerabilidades derivadas de decisiones de negocio, flujos de autorización complejos o uso indebido de APIs internas.

No siempre es viable revisar cada commit en detalle, pero sí resulta razonable establecer revisiones exhaustivas para nuevas funcionalidades, cambios críticos o componentes sensibles.

Análisis de composición de software (SCA)

El análisis de composición de software se centra en las dependencias: librerías de terceros, frameworks, componentes open source. Las herramientas SCA identifican qué versiones se están usando y si existen vulnerabilidades conocidas, licencias problemáticas o componentes abandonados.

Dado que gran parte del software moderno se construye sobre bases de código ajenas, controlar la cadena de suministro es esencial para reducir el riesgo.


Prácticas fuera de banda: profundidad sin bloquear el flujo

Las prácticas fuera de banda son aquellas que, por su coste o naturaleza, no pueden ejecutarse en cada cambio de código sin ralentizar el time-to-market. Se ejecutan en paralelo a la canalización de desarrollo, y sus resultados se integran posteriormente como mejoras y correcciones.

Entre ellas se encuentran:

Pentests y evaluaciones de seguridad

Las pruebas de penetración y las evaluaciones de seguridad profundas requieren días o semanas de trabajo especializado. Sirven para validar la seguridad de una aplicación, un servicio o una infraestructura desde una perspectiva similar a la de un atacante sofisticado.

Aunque no es viable incluir un pentest en cada ciclo de despliegue, sí es recomendable planificar este tipo de evaluaciones con regularidad (por ejemplo, antes de grandes lanzamientos, cambios arquitecturales relevantes o de forma anual).

Los hallazgos se transforman en historias de usuario, mejoras de arquitectura y reglas adicionales para las herramientas en banda, cerrando así el círculo.

Programas de divulgación de vulnerabilidades y bug bounty

Los programas de divulgación responsable y las recompensas por errores permiten que investigadores externos, clientes o la propia comunidad reporten vulnerabilidades de forma segura y estructurada. Son una fuente continua de información de seguridad que complementa tanto los controles automatizados como los pentests.

Lo importante es que los resultados de estos programas se integren en el backlog de desarrollo y se usen para mejorar los controles en banda: nuevas reglas, patrones a evitar, mejoras en configuraciones, etc.


Cómo DevSecOps reduce el riesgo cibernético de forma estructural

Combinando prácticas en banda y fuera de banda se consigue algo que DevOps por sí solo no logra: una reducción sustancial y sostenible del riesgo de enviar código vulnerable a producción.

  • Las prácticas en banda proporcionan una red de seguridad continua, bloqueando defectos comunes antes de que lleguen a producción.
  • Las prácticas fuera de banda aportan profundidad, contexto y validación, descubriendo problemas más complejos y alimentando mejoras en la canalización.

En conjunto, DevSecOps convierte la seguridad en un proceso vivo, integrado y medible, en lugar de un “checklist” de última hora. Esa es, en el fondo, la diferencia más importante con DevOps tradicional: no solo se libera software rápido, sino que se libera software rápido y sobre todo, razonablemente seguro.