Manjaro ha presentado Bian-May, su nueva versión del sistema operativo que llega varios meses después de Anh-Linh y que incorpora importantes actualizaciones en sus principales ediciones de escritorio.
La nueva versión apuesta especialmente por actualizar los entornos GNOME, KDE Plasma y Xfce, además de incorporar el kernel Linux 7.1 como base principal.
GNOME 50 mejora rendimiento y accesibilidad
La edición con GNOME recibe la serie GNOME 50, acompañada de numerosas correcciones y mejoras de estabilidad.
Uno de los cambios más destacados está relacionado con los controles parentales, que ahora permiten supervisar el tiempo de uso, establecer límites para las cuentas infantiles y configurar horarios de descanso. El sistema puede bloquear automáticamente la pantalla cuando se alcanza el límite establecido.
También se han reforzado las funciones de escritorio remoto, con aceleración mediante Vulkan y VA-API, lo que permite aprovechar la GPU para mejorar la transmisión y reducir la latencia y el consumo energético.
La gestión de pantallas también recibe mejoras en VRR y escalado fraccionado, mientras que el cursor mantiene una respuesta más fluida cuando se utiliza una pantalla con alta frecuencia de actualización.
GNOME 50 incorpora además mejoras específicas para equipos con GPU NVIDIA, soporte para la segunda versión del protocolo de gestión de color de Wayland y la posibilidad de compartir o grabar pantallas con contenido HDR.
Plasma 6.7 lleva más funciones al escritorio KDE
La edición Plasma se actualiza a KDE Plasma 6.7, acompañada de Frameworks 6.28 y KDE Gear 26.04.
Entre las novedades destaca un nuevo control rápido para alternar inmediatamente entre temas globales claros y oscuros. La bandeja del sistema también amplía su información para mostrar aplicaciones que funcionan mediante el sistema de procesos en segundo plano, especialmente habitual en aplicaciones Flatpak.
KDE ha trabajado además en pequeños detalles destinados a acelerar las tareas cotidianas, como un cambio más rápido entre escritorios virtuales, mejoras en la gestión de favoritos mediante arrastrar y soltar, una administración de software más intuitiva y una comparación más sencilla de diferentes zonas horarias.
Las notificaciones también estrenan una animación renovada, entrando desde el borde de la pantalla más cercano.
Xfce 4.20 también recibe novedades
La edición Xfce incorpora Xfce 4.20, con varias mejoras centradas en la gestión de archivos y la configuración del escritorio.
El administrador Thunar permite ahora destacar archivos mediante colores personalizados y añade búsqueda recursiva. El panel también gana nuevas opciones para definir su longitud en píxeles y mantenerlo por encima de las ventanas.
Por su parte, el Centro de Control reúne nuevas opciones de configuración para la apariencia, los menús contextuales y el comportamiento de varios monitores.
Linux 7.1 como nueva base
Bian-May utiliza Linux 7.1 como kernel principal, proporcionando acceso a controladores y mejoras más recientes.
Manjaro también mantiene disponibles los kernels Linux 6.18 LTS y 6.12 LTS para quienes necesiten mayor compatibilidad con hardware antiguo.
Con Bian-May, Manjaro continúa actualizando sus diferentes escritorios sin abandonar una de sus principales características: ofrecer al usuario la posibilidad de elegir entre distintas experiencias de Linux manteniendo una misma base de distribución.

