Has chocado con un age gate: cómo navegar por la verificación de edad sin comprometer tu privacidad

La verificación de edad en internet se ha convertido en un tema polémico.

Aunque organizaciones como la EFF se oponen a los mandatos de age-gating, millones de usuarios se enfrentan diariamente a la decisión: ¿Seguir usando un servicio aunque me pidan verificar mi edad?

Y si es así, ¿Cómo hacerlo minimizando los riesgos para mis datos personales?

Este artículo te guía sobre cómo manejar estas situaciones, qué preguntas hacer sobre cada método de verificación y cómo proteger tu información frente a fugas o usos indebidos de los datos.

Sigue los Datos: la regla de oro

Para proteger tu privacidad, envía siempre la menor cantidad de datos posible.

Algunas tecnologías, como la estimación de edad por reconocimiento facial, pueden procesar la información directamente en tu dispositivo, reduciendo el riesgo de filtraciones. Sin embargo:

  • La estimación facial funciona peor para personas de color, trans, no binarias o con discapacidades
  • Algunos sistemas usan criptografía avanzada, pero no todos los usuarios ni plataformas tienen acceso a estas herramientas
  • Registrarse en un ID digital implica riesgos: tus datos podrían ser solicitados o filtrados

Antes de elegir un método, considera estos puntos clave:

  • Datos: ¿Qué información se solicita?
  • Acceso: ¿Quién puede ver los datos durante la verificación?
  • Retención: ¿Cuánto tiempo se almacenan y quién los guarda?
  • Auditorías: ¿Hay revisiones externas que garanticen seguridad?
  • Visibilidad: ¿Quién sabrá que estás verificando tu edad y en qué plataforma?

Opciones de Verificación en Plataformas Populares

Meta (Facebook, Instagram, WhatsApp, Messenger, Threads)

Edad inferida: Meta intenta adivinar tu edad usando información ya disponible, como mensajes de cumpleaños.

Reconocimiento facial: Se envía tu selfie a Yoti, que asegura eliminarla tras la estimación. Sin embargo, el riesgo de filtración a terceros persiste.

Subida de ID: Si fallas la estimación facial, puedes enviar un documento oficial, que Meta y Yoti procesan y supuestamente eliminan tras 30 días. Este método expone tu nombre completo y domicilio.

Google (Gmail, YouTube)

Edad inferida: Google intenta estimar tu edad según la cuenta y tu historial en YouTube.

Reconocimiento facial: A través de Private ID, las fotos se procesan sin salir del dispositivo, protegiendo la privacidad.

Correo electrónico o tarjeta: Puedes usar tu email o una tarjeta de crédito para demostrar tu mayoría de edad.

Subida de ID o ID digital: Si los métodos anteriores fallan, Google puede pedir tu ID físico o digital, con riesgos asociados a filtraciones o retención excesiva.

TikTok

Edad inferida: TikTok analiza videos y fotos para estimar tu edad.

Reconocimiento facial: Se envía a Yoti, con los mismos riesgos que en Meta.

Tarjeta de crédito o verificación parental: Puedes usar tu propia tarjeta o la de un adulto responsable para confirmar tu edad.

Subida de ID y comparación facial: Último recurso, gestionado por Incode, que inicia el proceso de eliminación tras la verificación, aunque el riesgo de filtraciones persiste.


Conclusión

La verificación de edad es un mal necesario en muchas plataformas, pero ningún método garantiza completamente la privacidad.

La regla principal sigue siendo: proporciona solo la información estrictamente necesaria, revisa quién tiene acceso a tus datos y cuánto tiempo se retienen.

La EFF continúa oponiéndose a los mandatos de age-gating, trabajando para revertirlos y proteger el derecho a una internet libre, abierta y privada, sin comprometer la seguridad de los usuarios.