El presidente de OpenAI dice que la IA está en una burbuja como la era de las punto com

El presidente de la junta directiva de OpenAI (Bret Taylor) reconoció que la industria de la inteligencia artificial está experimentando una burbuja similar a la de la era PUNOT COM, pero expresó optimismo sobre su potencial transformador, según una reciente entrevista con The Verge.

Taylor, quien también es director ejecutivo de la startup de agentes de IA Sierra, hizo eco de los comentarios del CEO de OpenAI (Sam Altman) quien previamente advirtió que “alguien va a perder una cantidad fenomenal de dinero en IA”.

En la entrevista, Taylor declaró: “Creo que es cierto tanto que la IA transformará la economía—y creo que lo hará—como que, al igual que internet, generará enormes cantidades de valor económico en el futuro. También pienso que estamos en una burbuja y mucha gente perderá mucho dinero”.

Esta admisión surge en un momento en el que la inversión en IA alcanza niveles sin precedentes, con financiación de capital de riesgo llegando a los 91 mil millones de dólares solo en el segundo trimestre de 2025.

La propia OpenAI, según se informa, está buscando recaudar fondos con una valoración de 150 mil millones de dólares, casi el doble de su anterior valoración de 86 mil millones de dólares a principios de este año.

Paralelismos con la burbuja de era punto com

Taylor comparó específicamente el panorama actual de la inteligencia artificial con la burbuja puntocom de finales de la década de 1990, argumentando que el precedente histórico demuestra que las burbujas tecnológicas pueden coexistir con la innovación genuina.

“Toda la gente en 1999 tenía algo de razón”, señaló, refiriéndose a la era puntocom que vio nacer compañías como Amazon y Google a pesar de numerosos fracasos.

Según un informe de Business Insider, Taylor reconoció que hay “aceite de serpiente” en el mercado actual de la IA, pero enfatizó que también se está creando “un valor muy real”.

Argumentó que las burbujas suelen acompañar grandes cambios tecnológicos y pueden fomentar la experimentación que lleva a la creación de empresas duraderas.

El auge de la inversión en inteligencia artificial genera preocupaciones sobre la sostenibilidad

La fiebre de gasto en IA es evidente en múltiples sectores. Las principales empresas tecnológicas están invirtiendo cantidades récord en infraestructura de IA y se espera que Amazon, Microsoft, Alphabet y Meta gasten en conjunto $300 mil millones en gastos de capital en 2025.

Solo el gasto en construcción de centros de datos en EE. UU. alcanzó un récord de $40 mil millones en junio.

Sin embargo, crecen las preocupaciones sobre la sostenibilidad de estas inversiones. Un estudio del MIT encontró que el 95% de los proyectos corporativos de IA generativa no han logrado generar retornos financieros significativos, a pesar de las inversiones de miles de millones.

La propia OpenAI proyecta perder $5 mil millones este año, mientras persigue ambiciosos objetivos de ingresos de $100 mil millones para 2029.

La apuesta multimillonaria de Sierra por los agentes de IA

La confianza de Taylor en el futuro de la IA está respaldada por el éxito de su propia startup.

Sierra, que desarrolla agentes de inteligencia artificial para atención al cliente, recaudó recientemente 350 millones de dólares con una valoración de 10 mil millones en septiembre, más que duplicando su valoración anterior.

La empresa afirma atender a “cientos de clientes”, incluyendo grandes marcas como SoFi, Ramp y Brex.

Taylor predijo que los agentes de IA podrían automatizar trabajos completos y crear “oportunidades de billones de dólares” en modelos de software como servicio.

La plataforma de Sierra ayuda a las empresas a construir agentes de IA capaces de gestionar tareas complejas de servicio al cliente, representando lo que Taylor considera el futuro de las interfaces digitales de negocios.

A pesar de reconocer los riesgos de burbuja, Taylor sigue siendo optimista sobre las perspectivas a largo plazo de la IA, argumentando que el actual auge de inversión está acelerando el progreso en áreas como los sistemas autónomos de IA.

Su perspectiva refleja un sentimiento más amplio en Silicon Valley de que, aunque puedan ocurrir correcciones de mercado a corto plazo, la tecnología subyacente transformará fundamentalmente la economía.