El robot humanoide canadiense MH3 quiere hacerse cargo de los trabajos más peligrosos en las fábricas

El robot humanoide canadiense MH3 quiere hacerse cargo de los trabajos más peligrosos en las fábricas visto en ROBÓTICA CiberED

La automatización industrial continúa evolucionando a gran velocidad y cada vez son más las empresas que buscan una alternativa a los tradicionales robots humanoides con piernas.

La última en sumarse a esta tendencia es la canadiense Mirsee Robotics, que trabaja en MH3, un robot humanoide sobre ruedas diseñado para asumir tareas peligrosas, repetitivas y físicamente exigentes en fábricas y otros entornos industriales.

Lejos de apostar por una locomoción bípeda, la compañía ha optado por una plataforma móvil que prioriza la estabilidad, la autonomía y la capacidad de carga. El objetivo es ofrecer un robot capaz de integrarse rápidamente en líneas de producción y operar durante largas jornadas con un mantenimiento reducido.

La empresa prevé iniciar la producción en serie en 2027 y fabricar miles de unidades durante los tres años siguientes, en un contexto marcado por la escasez de mano de obra especializada y la creciente demanda de automatización.

Un humanoide pensado para trabajar donde las personas no deberían hacerlo

Según Mirsee Robotics, el desarrollo del MH3 responde a una necesidad muy concreta: automatizar aquellas tareas que resultan peligrosas, repetitivas o demasiado exigentes desde el punto de vista físico.

En muchos sectores industriales, los operarios siguen realizando trabajos que implican levantar cargas pesadas, manipular materiales peligrosos o acceder a instalaciones de difícil acceso. El MH3 busca asumir ese tipo de funciones para mejorar tanto la seguridad como la productividad.

La compañía ya ha construido ocho prototipos funcionales, que actualmente se encuentran en fase de pruebas y validación antes de su lanzamiento comercial.


Un robot con fuerza para mover cargas industriales

Uno de los aspectos más destacados del MH3 es su capacidad de manipulación.

El robot puede levantar hasta 30 kilogramos con cada brazo, una cifra superior a la de muchos humanoides orientados a tareas de servicio. Esta capacidad le permite mover herramientas, piezas y materiales de gran peso dentro de entornos industriales.

Además, dispone de 31 grados de libertad, lo que proporciona movimientos más naturales y precisos en brazos, manos y torso, facilitando operaciones complejas como el uso de herramientas o el ensamblaje de componentes.


Hasta diez horas de autonomía

La autonomía suele ser uno de los principales retos para los robots humanoides. En este caso, Mirsee asegura que el MH3 puede funcionar hasta 10 horas con una sola carga, una duración suficiente para cubrir un turno completo en muchas plantas de producción.

La empresa también ha desarrollado un sistema propio de baterías modulares intercambiables en caliente (hot-swappable), lo que permite sustituirlas sin apagar el robot y reducir al mínimo los tiempos de inactividad.


Control remoto mediante realidad virtual

Aunque el objetivo final es que el robot opere de forma autónoma, el MH3 incorpora un avanzado sistema de teleoperación para aquellas tareas que requieren intervención humana.

El operador puede controlar el robot desde una distancia de hasta 1.500 kilómetros utilizando:

  • un visor de realidad virtual;
  • guantes con seguimiento de movimiento;
  • transmisión de vídeo tridimensional en tiempo real.

Las cámaras integradas en el robot envían una imagen estereoscópica al visor, mientras que los guantes reproducen con precisión los movimientos de las manos del usuario.

Este sistema permite realizar trabajos delicados o peligrosos sin necesidad de que una persona se encuentre físicamente en el lugar.


Ideal para entornos de riesgo

Mirsee destaca que la teleoperación resulta especialmente útil en instalaciones donde el acceso humano puede ser complicado o peligroso.

Entre los posibles escenarios de uso se encuentran:

  • plantas de tratamiento de agua;
  • instalaciones industriales remotas;
  • zonas con sustancias peligrosas;
  • áreas afectadas por incidentes o averías;
  • operaciones de mantenimiento complejas.

En estos casos, el robot actúa como una extensión física del operario, reduciendo significativamente los riesgos laborales.


Una plataforma diseñada para moverse con total libertad

En lugar de utilizar piernas, el MH3 incorpora la plataforma móvil Advanced Mobile Platform (AMP) desarrollada por la propia compañía.

Su principal característica es el uso de ruedas Mecanum, que permiten un movimiento holonómico.

Esto significa que el robot puede desplazarse:

  • hacia delante;
  • hacia atrás;
  • lateralmente;
  • en diagonal;
  • girar sobre su propio eje.

Todo ello sin necesidad de modificar la orientación del cuerpo, una ventaja especialmente útil en pasillos estrechos o zonas con poco espacio.

Además, la plataforma incorpora suspensión integrada y es capaz de soportar cargas superiores a 300 kilogramos.


Visión artificial impulsada por NVIDIA

La percepción del entorno corre a cargo del sistema propietario Hadron Vision System.

Esta plataforma utiliza procesadores NVIDIA Jetson junto con cámaras estereoscópicas desarrolladas por Mirsee para generar modelos tridimensionales del entorno con un consumo energético reducido.

Gracias a esta combinación, el robot puede detectar objetos, calcular distancias y manipular herramientas con una mayor precisión.


Tecnología propia en prácticamente todos los componentes

Una de las particularidades de Mirsee Robotics es su estrategia de integración vertical.

En lugar de depender de proveedores externos para los principales componentes, la empresa ha desarrollado internamente buena parte de la tecnología del MH3.

Entre sus desarrollos destacan:

  • actuadores de precisión M-Drive;
  • sistemas avanzados de gestión energética;
  • controladores electrónicos;
  • arquitectura propia de transmisión de vídeo de baja latencia;
  • sistemas mecánicos personalizados;
  • baterías modulares.

Este enfoque permite optimizar el rendimiento y reducir la dependencia de terceros.


Más allá de la industria: robots para cirugía

La actividad de Mirsee no se limita a los robots industriales.

La empresa también colabora con la Universidad de Stanford en el desarrollo de robots quirúrgicos compatibles con resonancia magnética.

Estos sistemas utilizan actuadores hidrostáticos híbridos fabricados íntegramente con materiales plásticos, evitando interferencias con los potentes campos magnéticos utilizados en este tipo de equipos médicos.

Aunque se trata de un proyecto independiente, demuestra la capacidad tecnológica que la compañía está desarrollando en diferentes áreas de la robótica avanzada.


Lo que realmente diferencia al MH3

El MH3 refleja una tendencia que empieza a consolidarse en el sector: para muchas aplicaciones industriales, la movilidad sobre ruedas ofrece ventajas más prácticas que la locomoción bípeda.

Al eliminar la complejidad de caminar, el robot puede dedicar más recursos a la manipulación de cargas, aumentar su autonomía y simplificar el mantenimiento, aspectos especialmente valorados en entornos de producción.

Además, la combinación de inteligencia artificial, visión estereoscópica y teleoperación mediante realidad virtual convierte al MH3 en una plataforma muy versátil. Puede trabajar de forma autónoma cuando las condiciones lo permiten y, al mismo tiempo, ser controlado por un operador en tareas delicadas o de alto riesgo.

Con la producción prevista para 2027, Mirsee Robotics aspira a posicionarse en un mercado cada vez más competitivo, donde empresas de Estados Unidos, Europa y Asia buscan responder a los mismos desafíos: escasez de personal, necesidad de aumentar la productividad y mejora de la seguridad laboral.

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