Rusia también quiere liderar la carrera de los robots humanoides: estos son sus proyectos más ambiciosos

Noticias Robótica visto en CIBERED

Cuando se habla de robots humanoides, casi toda la atención se centra en empresas como Tesla, Unitree, Figure AI o Boston Dynamics.

Aunque Rusia también lleva años desarrollando sus propios androides y, aunque todavía se encuentra por detrás de China y Estados Unidos, cuenta con varios proyectos que buscan hacerse un hueco en un mercado cada vez más competitivo.

Algunos de estos robots ya se utilizan en entornos comerciales, otros han llegado incluso al espacio y uno de ellos ha conseguido cerrar un acuerdo de exportación con Japón.

Green, la apuesta de Sber para competir con Tesla Optimus

El banco tecnológico Sber presentó Green durante la conferencia AI Journey 2025 como su primer robot humanoide de nueva generación. Con un tamaño similar al de un adulto, el dispositivo incorpora inteligencia artificial basada en GigaChat, lo que le permite comunicarse mediante lenguaje natural y desenvolverse en espacios desconocidos.

Su objetivo no está pensado para el consumidor doméstico, sino para empresas. Entre las tareas previstas se encuentran la reposición de productos en tiendas, la preparación de pedidos logísticos o trabajos básicos de limpieza y asistencia industrial.

Aunque las demostraciones públicas muestran que todavía está lejos de la agilidad de algunos robots chinos, Sber asegura que la primera versión comercial podría estar lista próximamente.

Aidol: el robot que se hizo viral por una caída… y terminó vendiéndose en Japón

Probablemente sea el robot humanoide ruso más conocido en Internet. Aidol ganó notoriedad después de desplomarse durante una demostración pública, un vídeo que rápidamente se convirtió en meme en redes sociales.

Sin embargo, detrás de aquella escena existe un desarrollo tecnológico bastante ambicioso. Sus creadores afirman que dispone de 67 grados de libertad, puede levantar objetos de hasta 10 kilogramos, mantener conversaciones mediante inteligencia artificial e incluso representar diferentes expresiones faciales.

Lo más llamativo es que la empresa responsable anunció un contrato valorado en 250.000 dólares para suministrar asistentes humanoides al mercado japonés, convirtiéndose en uno de los primeros robots rusos con presencia comercial internacional.

Promobot Robo-C: un humanoide con aspecto casi real

Mucho antes de que la fiebre por los robots humanoides explotara, la empresa Promobot ya comercializaba Robo-C, un androide diseñado principalmente para atención al público.

Su principal atractivo no era la movilidad, sino su aspecto. Gracias a una piel artificial y un sistema avanzado de expresiones faciales, podía mantener conversaciones, responder preguntas, indicar direcciones e incluso estrechar la mano de los visitantes.

Con el paso del tiempo, Promobot decidió centrar su estrategia en robots de servicio más tradicionales, dejando en segundo plano el desarrollo de humanoides completos.

FEDOR: el robot ruso que llegó al espacio

Uno de los proyectos más conocidos de la robótica rusa es FEDOR, desarrollado inicialmente como un robot de rescate capaz de operar en entornos peligrosos mediante control remoto.

Su momento de mayor notoriedad llegó en 2019, cuando fue enviado a la Estación Espacial Internacional para realizar diversas pruebas tecnológicas. Aunque no era un robot completamente autónomo, sirvió como plataforma para desarrollar tecnologías que posteriormente se integraron en otros programas espaciales, como el proyecto Teledroid, pensado para asistir a los cosmonautas en futuras misiones.

¿Puede Rusia competir en la carrera de los robots humanoides?

La respuesta corta es que todavía no. Mientras compañías chinas como Unitree ya comercializan robots capaces de correr, bailar o realizar tareas industriales avanzadas, y Tesla continúa desarrollando Optimus para automatizar fábricas, los proyectos rusos siguen estando en una fase menos madura.

Sin embargo, Rusia mantiene varias fortalezas importantes: una industria aeroespacial con amplia experiencia, centros de investigación en inteligencia artificial y un creciente interés por automatizar procesos industriales. Si estos desarrollos continúan evolucionando, el país podría convertirse en un actor relevante en determinados nichos del mercado.

La carrera de los robots humanoides apenas ha comenzado. China domina actualmente la producción, Estados Unidos lidera buena parte del desarrollo de software e inteligencia artificial, y Europa busca su espacio. Rusia, mientras tanto, intenta demostrar que también tiene algo que decir en una de las industrias tecnológicas más prometedoras de la próxima década.

Vistas: 1
Scroll al inicio