En las últimas semanas, España se ha visto sacudida por un caso que parece sacado de una serie de crackers de Netflix.
Dos chavales de Gran Canaria, menores de 20 años, han sido los protagonistas de una de las mayores filtraciones de datos personales de políticos en la historia reciente del país (o eso parece).
¿Una de las víctimas principales? Nada más y nada menos que el presidente Pedro Sánchez. Pero además, el no parece ser el único.
Dicho esto, últimamente, no dejan de salir publicaciones con grandes bases de datos (supuestas) de España a la venta en diferentes foros de hacking por la deep web.. Como pueden ser, la base de datos de tráfico (DGT), la base de datos de Hacienda pública (AEAT), la base de datos de Comisiones Obreras (CCOO), la base de datos del servicio público de desempleo español (SEPE), la base de datos de la aseguradora Pelayo, la base datos de la tienda online de los supermercados Mercadona (Hacendado), etc.
¿Qué se filtró y por qué su gravedad?
Todo empezó cuando apareció en varios canales de Telegram un archivo de unas 500 páginas repleto de datos personales: DNI, direcciones, fechas de nacimiento, e incluso correos electrónicos privados de Sánchez, ministros, presidentes autonómicos, periodistas y más.

También se filtraron datos de unos 3.000 afiliados de Podemos y personas relacionadas con casos de corrupción.
La Audiencia Nacional no tardó en intervenir y calificó el caso como un posible acto de terrorismo.
¿La razón? No solo se violó la privacidad de altos cargos, sino que se considera que hubo una intención clara de desestabilizar las instituciones y generar miedo.
¿Quiénes están detrás de la filtración de los datos de Pedro Sánchez?
Los nombres que han salido a la luz en la investigación son “Akkaspace” y “Pakito”, los alias de dos chicos nacidos en 2006 que fueron detenidos el 1 de julio en Arinaga, una pequeña localidad costera de Las Palmas de Gran Canaria.
- Yoel O. Q., es estudiante de informática con un perfil técnico y sin antecedentes penales.
- Cristian Ezequiel S. M., sin formación informática, fue vinculado a chats con ideología ultra y conocedor de las actividades de su amigo.
Ambos fueron arrestados tras una operación de la Policía Nacional que incluyó registros domiciliarios, incautación de ordenadores, móviles y otros dispositivos.
El despliegue fue tan llamativo que sembró el pánico y llamo por completo la atención de todos los vecinos del tranquilo y pequeño pueblo de Arinaga.
¿Cómo lo hicieron?
Aquí es donde el caso se vuelve interesante. Aparentemente, la información filtrada venía de fuentes públicas: registros oficiales, declaraciones de bienes, etc.
Aunque, al parecer, otra parte parece haber sido obtenida a través de posibles técnicas de hacking o búsquedas de la dark web.
Esto, en principio, NO debería de ser como tal punible como acusación o denuncia de nada. Siempre y cuando esa información NO fuese usada como delito de odio directo hacia la persona “equis” en cuestión.
Lo más sorprendente de todo es, que los propios chicos se atribuyeron la acción como una especie de “labor social”.
Según algunas de las declaraciones públicas del chico que lo ha realizado, ha dicho:
“Lo hicimos como un servicio para el pueblo”, llegó a declarar uno de ellos con ironía.
“Que me metan en la misma celda que Pedro Sánchez”, añadió.
¿Realmente existe un mensaje político más lejos de la filtración?
Un tema complicado.
Se supone que este no ha sido simple un ataque a la privacidad, habría sido un acto que muchos ven como una forma de activismo digital extremo, incluso con posibles tintes ideológicos.
Las autoridades, si que se lo han tomado muy en serio y los jóvenes están siendo investigados bajo la presunción de haber cometido delitos de terrorismo, amenazas y ciberdelitos.
Por el momento, la Audiencia Nacional mantiene el caso bajo secreto de sumario mientras intenta determinar:
- Cómo accedieron exactamente a la información.
- Si hubo más personas implicadas.
- Qué grado de organización existe detrás.
A pesar de parecer que casi todo esto está bastante claro, ya se sabe como va todo esto, siempre que existen políticos de por medio se le intenta dar mayor gravedad a los posibles actos cometidos.
Ver, elevado a delito de terrorismo el filtrado de unos datos personales por unos chavales sin demasiada cabeza, realmente me provoca nauseas.
Querer equiparar, que estos chicos descerebrados quieren cometer cosas tan graves, como posibles terroristas árabes.. Por ejemplo, realmente me parece una absoluta exageración dentro de la terminología legislativa de este país.
¿Exageración del caso ante la presión que recae sobre el gobierno actual? ¿Cabezas de turco?
Si fueses tú o cualquier común o random más de la calle, muy seguramente nada de todo esto tendría demasiada repercusión o se quedaría en un posible delito menor..
Pero, tras los últimos acontecimientos dados en el seno del PSOE y los cambios ejecutados en el corazón de la justicia de España desde los partidos políticos que gobiernan el país.
Ya se sabe que los políticos, están haciendo todo lo posible por presionar y usar todas las armas posibles para limpiar su imagen, presionando al máximo en intentar imponer leyes o usar todos los medios necesarios para poder cortar de raíz cualquier posible perjuicio contra su imagen personal.
Hay muchas muestras de esto en la actualidad, por ejemplo, los últimos intentos de generar una legislación capaz de controlar en masa a los medios y coaccionar en gran medida la libertad de expresión bajo la premisa de que cualquier cosa que se diga sobre el partido gobernante en la actualidad, son noticias falsas.
Mientras que son los propios políticos del partido político que gobierno en España, PSOE, los primeros que se encargan de difundir y dar altavoz a muchas de las noticias falsas o de tergiversar y convertir en noticia falsa muchas de las informaciones que han estado viendo la luz.
En resumen, el Estado busca coaccionar toda aquella información que no le parece bien o que vaya en contra suya, nada nuevo bajo el sol.
Dicho esto, eso no quiere decir que lo que han hecho estos chicos sea algo bien hecho..
Tampoco sé, hasta que punto el intentar condenar de manera tan exagerada estos actos de primera mano, es bueno para el bien de la justica de este país.
Apunta, que los hechos que han realizado estos niñatos, que no dejan de esto; unos niñatos. Pueden terminar siendo cabezas de turco tomadas por el gobierno para desquitarse de mucha de la presión a la que se somete al PSOE en la actualidad..
Con los antecedentes actuales que el gobierno tiene, sobre la manipulación actual sobre el peso de la justicia en este país, no me queda ninguna duda de que les va a tocar el pato de mucho de lo que no han podido juzgar con anterioridad.
Aunque tampoco descartaría yo, de que usasen a los desastrosos chavales como un método de redimirse y terminar quedando bien ante la sociedad..
Y luego de que terminen siendo juzgados, que terminen siendo amnistiados y que todo termine, en un campaña de blanqueamiento del propio Sánchez.
Sería gracioso, que existan personas amnistiadas y perdondas en este país, luego de cometer delitos tan heavys como intentar usurpar la constitución y apoderarse de una parte territorial del país..
Y que un chaval sin cerebro, termine cumpliendo condena de cárcel por delitos terroristas por el mero hecho -grave, sí- pero para nada tanto como los otros, de haber filtrado cierta información personal que ya per se; se puede encontrar de manera pública (al parecer).
¿Se deberían considerar las filtraciones cómo un acto de hacktivismo político?
La realidad de todo esto es, que los chicos se han arriesgado ha filtrar una información, bajo no sé sabe a ciencia cierta de que premisa u objetivos.
Si bien, hablan de haber expuesto la información personal bajo la premisa de “desenmascarar las injusticias” al partido que gobierna actualmente..
La cierto es, que uno desde fuera no alcanza a ver realmente que posibilidades de desenmascarar en nada a Pedro Sánchez con la supuesta información relevada. En principio, exclusivamente datos personales.
Personalmente, considero de que hablaríamos de un caso enfocado hacía el hacktivismo, si la filtración hubiese revelado realmente datos privados que demostrasen algo desconocido y que puede llegar a insinuar o culpar a las personas de las que se filtra dicha información.
Ósea, hablaríamos de “hacktivismo” en el caso de que se hubiesen penetrado los supuestos correos filtrados y en ellos apareciesen mensajes perturbadores de algún tipo de delincuencia económica perpetrada a lo largo de los últimos años, por ejemplo.
Esto, si que podría tener una posible justificación de peso detrás, ante una posible revelación de esa información personal.
¿El gran debate entre el hacktivismo y la privacidad?
Más allá de las consecuencias legales detrás de todo esto y las posibles causas de la ejecución de los hechos cometidos por los chavales..
Este caso, abre grandes debates dentro del seno de la justicia y la política española, como son:
¿Están realmente protegidos los datos de nuestras figuras públicas?
¿Están realmente protegidos los datos de los ciudadanos españoles?
¿Qué fallas existen en la ciberseguridad institucional?
¿Dónde están los límites de un posible frente de activismo digital?
Más lejos de estos temas que parecen lo suficientemente obvios, existe otro tema que no cabe duda de que también se encuentran detrás de esta problemática y que no deberían de dejarse en el olvido..
¿Es realmente esto un delito terrorista o el gobierno intenta sobredimensionar los delitos cometidos porque requiere de una cabeza de turco?.
Conclusión
El caso del “cracker canario” (a expensas de saber como se encontró la información revelada) no es solamente un crimen informático, de hecho se acerca más a una divulgación de información personal por el mero hecho de hacerse famoso o molestar, acosar a personas concretas que a un hecho de hacktivismo real.
Mientras se esperan nuevas revelaciones, lo que está claro es que este escándalo debería de encender las alarmas y no tanto entre los despachos del Gobierno, sino que debería de encender todas las alarmas entre los ciudadanos españoles.. Ante la infinidad de posibilidades que abren, el filtrado de todas las bases de datos españolas que se han visto vulneradas durante los últimos meses.
¿Existe responsabilidad directa del gobierno en la filtración de todos esos datos?
Preguntas frecuentes (FAQ) sobre la filtración de datos personales de Pedro Sánchez
¿Qué se filtró y por qué es grave?
Se filtraron datos personales como DNI, direcciones y correos de Pedro Sánchez, ministros y otros. La Audiencia Nacional lo considera un posible acto de terrorismo por la gravedad institucional y la intención de generar miedo.
️♂️ ¿Quiénes están detrás de la filtración de los datos de Pedro Sánchez?
Dos jóvenes de Gran Canaria, con los alias ‘Akkaspace’ y ‘Pakito’, nacidos en 2006. Fueron detenidos el 1 de julio. Uno es estudiante de informática y el otro, vinculado a chats con ideología ultra.
¿Cómo obtuvieron la información filtrada?
Parte proviene de fuentes públicas y otra parte posiblemente de técnicas de hacking o búsqueda en la dark web.
️ ¿Existe un trasfondo político en la filtración?
Se plantea que el caso va más allá de una filtración de datos: podría tener tintes de activismo digital o intención ideológica. La Audiencia Nacional lo investiga como posible terrorismo.
⚖️ ¿Es exagerado considerar este caso como terrorismo?
Muchos consideran que la calificación de terrorismo es exagerada, dada la juventud de los implicados y la naturaleza del hecho, especialmente comparado con otros delitos políticos recientes.
¿Se puede considerar hacktivismo lo que hicieron?
No del todo. No revelaron información comprometedora, solo datos personales. Se hablaría de hacktivismo real si la filtración destapara delitos o abusos institucionales.
¿Qué debate abre este caso?
El caso genera debate sobre la ciberseguridad institucional, la protección de datos de figuras públicas y el límite entre activismo digital y delito.