Un nuevo informe de la firma de ciberseguridad VulnCheck ha encendido las alarmas tras descubrir una puerta trasera (backdoor) integrada de fábrica en varios routers del fabricante chino Zbtlink.
Según los investigadores, esta funcionalidad oculta permite que los dispositivos establezcan automáticamente conexiones con servidores ubicados en China, lo que podría otorgar control remoto sobre el router e incluso facilitar el acceso a otros equipos conectados a la misma red.
Los routers contactan con servidores en China nada más conectarse
Durante la investigación, VulnCheck analizó 20 modelos diferentes de routers Zbtlink y encontró el mismo comportamiento en todos ellos.
Según explicó Jacob Baines, director de tecnología (CTO) de VulnCheck, el firmware de estos dispositivos incorpora un implante oculto que intenta comunicarse automáticamente con infraestructura en la nube situada en China.
“Cuando conectas el router a tu red, intenta establecer comunicación con un servidor en China que puede llegar a controlar completamente ese router”, afirmó Baines.
El mayor problema es que esta comunicación se inicia de forma automática, sin necesidad de que el usuario configure ninguna opción ni exponga el dispositivo a Internet mediante puertos abiertos.
Un caso diferente a vulnerabilidades tradicionales
A diferencia de la mayoría de fallos de seguridad descubiertos en routers, no se trata de una vulnerabilidad que un atacante deba explotar, sino de una función integrada directamente en el firmware del dispositivo.
Según Baines, este comportamiento convierte el caso en algo especialmente preocupante:
- El router inicia la conexión por sí mismo.
- No requiere errores de configuración del usuario.
- Podría permitir el control remoto del dispositivo.
- También facilitaría ataques contra otros equipos de la red local.
El investigador aseguró que nunca había visto un implante de este tipo funcionando de manera tan directa en routers comerciales.
Reaviva las dudas sobre los routers fabricados en China
El descubrimiento vuelve a alimentar el debate sobre la seguridad de los equipos de red fabricados por compañías chinas.
Durante los últimos años, distintos gobiernos y organismos de ciberseguridad han mostrado preocupación por la posibilidad de que determinados dispositivos incorporen mecanismos ocultos que puedan utilizarse con fines de espionaje o ciberataques.
Este informe llega pocos meses después de que el estado de Texas demandara a TP-Link, alegando que sus routers podrían haber sido utilizados por el gobierno chino para lanzar ataques informáticos en Estados Unidos.
Sin embargo, hasta la fecha nunca se había encontrado una puerta trasera comparable en dispositivos TP-Link, por lo que el caso de Zbtlink representa un escenario mucho más grave.
La FCC ya endureció las restricciones
Las preocupaciones sobre la seguridad del hardware extranjero también llevaron a la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) a prohibir en marzo la venta de nuevos routers de determinados fabricantes extranjeros, aunque posteriormente concedió excepciones a varias compañías no chinas.
El hallazgo de VulnCheck podría reforzar las medidas regulatorias sobre este tipo de dispositivos.
Más de 100.000 routers podrían estar afectados
Los routers de Zbtlink se comercializan bajo las marcas Zbtlink y Wiflyer, además de aparecer en numerosas plataformas de venta como Amazon.
Aunque suelen estar orientados principalmente a empresas, también pueden encontrarse en pequeñas oficinas y redes domésticas.
Los investigadores estiman que al menos 100.000 dispositivos se encuentran actualmente desplegados en todo el mundo, aunque advierten de que la cifra real podría ser considerablemente superior, ya que solo analizaron una parte del catálogo del fabricante.
Además, recuerdan que muchos fabricantes chinos venden sus productos bajo marcas blancas (white label), por lo que algunos routers comercializados con otros nombres podrían utilizar el mismo hardware y firmware afectados.
¿Qué riesgos supone esta puerta trasera?
Si las capacidades del implante fueran explotadas, un atacante con acceso a la infraestructura correspondiente podría llegar a:
- Controlar completamente el router de forma remota.
- Monitorizar el tráfico de la red.
- Acceder a otros dispositivos conectados.
- Modificar la configuración del equipo sin autorización.
- Utilizar el router como punto de entrada para nuevos ciberataques.
Por el momento, no se ha confirmado que esta puerta trasera haya sido utilizada activamente en campañas maliciosas, pero el simple hecho de que exista ha generado una gran preocupación entre la comunidad de ciberseguridad.
Un hallazgo que vuelve a poner el foco en la cadena de suministro
El descubrimiento de VulnCheck demuestra que la seguridad del firmware y de la cadena de suministro sigue siendo uno de los mayores desafíos del sector tecnológico.
Más allá de las vulnerabilidades tradicionales, este caso evidencia que un componente oculto integrado durante la fabricación puede representar un riesgo mucho más difícil de detectar y mitigar, especialmente cuando afecta a dispositivos que actúan como la puerta de entrada de toda una red corporativa o doméstica.


