Una investigación de la Universidad de Yale, basada en el análisis de 380 billones de tokens procesados por modelos de inteligencia artificial, concluye que los mercados financieros ya incorporan una “prima de la IA”. Las empresas que los inversores consideran mejor posicionadas para beneficiarse de esta tecnología generan, de media, un 0,64 % más de rentabilidad semanal.
La inteligencia artificial no solo está transformando industrias enteras, sino también la forma en que los mercados valoran a las empresas.
Un nuevo estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Yale y publicado por el National Bureau of Economic Research (NBER) concluye que los inversores están asignando una valoración adicional a aquellas compañías que consideran con mayor potencial para aprovechar la IA.
El trabajo, uno de los más amplios realizados hasta la fecha sobre el uso real de la inteligencia artificial, analizó 380 billones de tokens, equivalentes a las unidades básicas que procesan modelos como GPT, Claude o DeepSeek durante su funcionamiento.
El estudio introduce el concepto de “AI Premium”
Los investigadores desarrollaron un indicador denominado AI Factor, una métrica semanal diseñada para medir el crecimiento del uso global de la inteligencia artificial.
Posteriormente compararon este índice con el comportamiento bursátil de miles de empresas, así como con indicadores del mercado laboral y otros datos financieros.
El resultado fue la identificación de una “AI Premium”, una prima de valoración que refleja cuánto están dispuestos a pagar los inversores por compañías que consideran especialmente beneficiadas por la adopción futura de la inteligencia artificial.
Según el estudio, estas empresas obtienen una rentabilidad adicional promedio del 0,64 % semanal respecto a aquellas cuya actividad se percibe menos favorecida por la IA.
El análisis se basa en millones de usuarios reales
Para realizar la investigación se utilizaron datos anonimizados procedentes de OpenRouter, una plataforma que distribuye solicitudes entre más de 400 modelos de inteligencia artificial, incluyendo GPT, Claude y DeepSeek.
El conjunto de datos abarca desde enero de 2024 hasta abril de 2026 y representa aproximadamente el 2 % del uso mensual mundial de modelos de IA, proporcionando una muestra excepcionalmente amplia sobre cómo se utiliza actualmente esta tecnología.
La IA impulsa la valoración de sectores más allá de la tecnología
Aunque el sector tecnológico sigue siendo uno de los principales beneficiados, el estudio muestra que la percepción positiva de la inteligencia artificial también se extiende a otras industrias.
Los inversores consideran que empresas relacionadas con:
- Bienes de consumo.
- Fabricación industrial.
- Productos duraderos.
- Compañías con grandes activos productivos.
podrían mejorar significativamente su productividad gracias a la incorporación de soluciones basadas en IA.
La denominada “prima de la IA” resulta especialmente visible en Estados Unidos, Europa y otras economías desarrolladas, mientras que en China y los mercados emergentes su impacto es considerablemente menor.
Los modelos comerciales generan mayor confianza
Otra de las conclusiones relevantes es que los mercados valoran más el uso profesional de modelos comerciales de última generación que el empleo de modelos gratuitos o de código abierto.
Los investigadores observaron además un fuerte crecimiento de los agentes de inteligencia artificial, sistemas capaces de ejecutar tareas de forma autónoma sin limitarse únicamente a responder preguntas.
Mientras que en 2024 este tipo de modelos representaban una pequeña parte del uso total de la IA, para 2026 ya procesaban más de la mitad de todos los tokens analizados, reflejando una rápida evolución hacia sistemas cada vez más autónomos.
Comunicación y liderazgo, las profesiones mejor posicionadas
El estudio también analizó la relación entre la inteligencia artificial y el mercado laboral.
Según las expectativas reflejadas por los inversores, las profesiones con mayor potencial para beneficiarse de la IA son aquellas centradas en:
- Comunicación.
- Formación y enseñanza.
- Coordinación de equipos.
- Negociación y persuasión.
Por el contrario, los trabajos basados principalmente en tareas analíticas repetitivas y procesos rutinarios son percibidos como los más expuestos a ser transformados por la automatización impulsada por la inteligencia artificial.
Los autores aclaran que la investigación no mide cambios reales en productividad ni en empleo, sino las expectativas que actualmente descuentan los mercados financieros y que ya se reflejan en la cotización de las empresas.
La IA ya influye en las decisiones de inversión
Los resultados del estudio muestran que la inteligencia artificial ha dejado de ser una simple promesa tecnológica para convertirse en un factor que influye directamente en la valoración de las compañías.
La denominada AI Premium refleja que los inversores ya incorporan el potencial futuro de la IA en sus decisiones, premiando a las empresas que consideran mejor preparadas para aprovechar esta revolución tecnológica.
