Sam Altman (CEO de OpenAI) se encuentra en plena búsqueda de una de las mayores rondas de financiación privadas de la historia, con un objetivo que ronda los 50.000 millones de dólares.
En este movimiento, los fondos soberanos del Golfo (especialmente de los Emiratos Árabes Unidos), aparecen como los actores centrales de la financiación..
Arabia Saudí al frente, que ha mostrado un interés estratégico muy marcado en la inteligencia artificial durante Davos 2026. Aunque por el momento, NO se ha llegado a anunciar oficialmente ninguna inversión directa en OpenAI tras el foro.
OpenAI, Capital Extremo y Davos 2026
OpenAI se enfrenta a una realidad ineludible: la Inteligencia Artificial es extraordinariamente cara. El desarrollo de nuevos modelos, el entrenamiento a gran escala y la construcción de infraestructuras de cómputo requieren volúmenes de capital sin precedentes.
A largo plazo, los compromisos de gasto en centros de datos, chips y energía podrían superar el billón de dólares. Situando a OpenAI en una categoría más cercana a las grandes infraestructuras nacionales que a una startup tecnológica tradicional.
En paralelo, Davos 2026 se ha convertido en un escaparate estratégico para los países del Golfo, que buscan posicionarse como:
- Hubs globales de inteligencia artificial
- Centros de datos de hiperescala
- Nodos clave de la infraestructura digital mundial
Este contexto crea una convergencia clara: OpenAI necesita capital paciente y masivo y los Estados del Golfo, buscan diversificar sus economías más allá del petróleo y ganar peso en la economía digital del siglo XXI.
La Mega Ronda de 50.000 millones y el Papel de Emiratos Árabes
Diversas informaciones coinciden en que Sam Altman está sondeando fondos soberanos y a fuentes estatales de Oriente Medio para una ronda de inversión que podría superar los 50.000 millones de dólares, con una valoración objetiva situada entre 750.000 y 830.000 millones.
Los elementos clave de esta operación serían:
- Escala histórica: una de las mayores financiaciones privadas jamás realizadas
- Perfil del inversor: capital soberano de largo plazo, con especial protagonismo de Abu Dabi
- Relación previa: OpenAI ya mantiene vínculos estratégicos y financieros con actores emiratíes
Además, se baraja la participación complementaria de grandes tecnológicas, configurando una financiación híbrida que combine Big Tech con capital estatal paciente.
Arabia Saudí: interés claro, pero sin inversión confirmada en OpenAI
Arabia Saudí ha aprovechado Davos 2026 para reforzar su narrativa como actor central en la carrera global por la IA, alineada con los objetivos de su Visión 2030.
Entre los movimientos más relevantes destacan:
- Inversión masiva en infraestructura: financiación pública para centros de datos y empresas de IA, con planes de expansión a varios gigavatios en la próxima década
- Reposicionamiento estratégico: atraer alianzas con grandes plataformas tecnológicas en lugar de limitarse a consumo de tecnología
- Relación reactivada con Altman: tras tensiones pasadas, los contactos se han intensificado, especialmente en proyectos vinculados a chips y cómputo
¿Por qué Altman mira a Oriente Medio?
El giro hacia Oriente Medio no es coyuntural, sino estructural. La región ofrece ventajas difíciles de replicar en otros mercados:
- Capital a muy largo plazo: fondos soberanos que gestionan billones y piensan en décadas
- Energía abundante y estable: clave para alimentar centros de datos de IA avanzada
- Disponibilidad de suelo: esencial para infraestructuras de hiperescala
- Geopolítica del cómputo: quien controle la infraestructura de IA controla poder estratégico
Este patrón no es exclusivo de OpenAI. Otras compañías punteras del sector están cerrando acuerdos similares, apuntando a un **nuevo eje global de la “computación” centrado en el Golfo.
¿Qué está confirmado y qué sigue siendo especulación?
Con la información pública que se dispone actualmente, se puede afirmar con claridad que:
- Sam Altman está liderando una campaña activa de captación de capital en Oriente Medio para una ronda cercana a los 50.000 millones de dólares
- Emiratos Árabes Unidos aparece como el socio soberano mejor posicionado
- Arabia Saudí está invirtiendo agresivamente en su propio ecosistema de IA y buscando alianzas estratégicas
Lo que sigue siendo especulación es la existencia de una inversión directa, cerrada y anunciada de Arabia Saudí en OpenAI tras Davos 2026. Por ahora, hay convergencia estratégica y canales abiertos, pero no un acuerdo público con cifras y estructura confirmadas.
Conclusión
Si la operación se materializa, marcará un antes y un después en la relación entre Silicon Valley y los Estados del Golfo, consolidando a estos últimos como actores centrales del futuro de la inteligencia artificial.
