GIMP está trabajando finalmente en un nuevo formato de archivo para guardar proyectos, una renovación largamente esperada que busca solucionar algunas de las limitaciones que el conocido formato XCF ha acumulado después de casi tres décadas de desarrollo.
El editor de imágenes de código abierto utiliza XCF desde 1997 para conservar proyectos con sus capas, efectos y demás elementos editables. A diferencia de formatos como JPEG o PNG, guardar un proyecto en XCF permite regresar posteriormente al archivo y continuar trabajando sobre todos sus elementos.
Sin embargo, el equipo de GIMP reconoce que el formato actual está empezando a mostrar sus límites, especialmente a medida que el programa incorpora funciones cada vez más complejas.
Un formato preparado para proyectos más grandes
En una reciente actualización del desarrollo de GIMP, sus responsables explicaron que están encontrando cada vez más limitaciones en XCF. La situación resulta especialmente relevante teniendo en cuenta que el proyecto tiene previstas características como animación y documentos multipágina, que aumentarán todavía más la complejidad de los archivos.
Por este motivo, GIMP ha comenzado a diseñar un nuevo formato basado en una estructura de XML comprimido dentro de un archivo ZIP. El planteamiento no es completamente nuevo.
Este tipo de estructura ya es utilizado por diferentes aplicaciones modernas, especialmente dentro del ámbito de las suites ofimáticas, y permite almacenar de forma organizada los diferentes componentes que forman un proyecto.
Una de sus principales ventajas será la posibilidad de guardar únicamente las partes que hayan cambiado, en lugar de tener que escribir nuevamente todo el proyecto cada vez que el usuario realiza una modificación.
¿Podría llegar por fin el autoguardado?
La nueva arquitectura podría abrir la puerta a una de las funciones más solicitadas históricamente por los usuarios de GIMP: el autoguardado de proyectos.
Si el sistema puede identificar y almacenar únicamente los elementos modificados, guardar periódicamente el trabajo podría resultar mucho más eficiente, algo especialmente importante cuando se trabaja con proyectos de gran tamaño.
No obstante, el equipo todavía no ha confirmado oficialmente que el autoguardado vaya a llegar junto al nuevo formato. Por ahora, se trata de una posibilidad que esta nueva arquitectura podría facilitar considerablemente.
También quedan por definir detalles fundamentales como la extensión definitiva del archivo y otros aspectos técnicos. El formato todavía se encuentra en fase de diseño e implementación, por lo que es demasiado pronto para conocer cómo funcionará exactamente.
XCF no desaparecerá
La llegada del nuevo formato no significa que XCF vaya a desaparecer.
GIMP mantendrá la compatibilidad con los archivos XCF existentes para preservar la retrocompatibilidad. De hecho, el proyecto considera esta compatibilidad a largo plazo uno de los grandes éxitos del formato.
Un ejemplo especialmente llamativo es el primer logotipo de Google, creado en GIMP en 1998 y conservado como archivo XCF. Décadas después, el archivo histórico todavía puede abrirse con versiones modernas del programa.
La intención es mantener esa filosofía incluso después de introducir el nuevo formato.
Los usuarios también podrán seguir trabajando con otros formatos de proyecto compatibles con GIMP, como PSD de Adobe Photoshop y OpenRaster, además de los habituales JPEG, PNG y otros formatos de imagen.
Un cambio importante para el futuro de GIMP
Cuando el nuevo formato esté listo, los nuevos proyectos que utilicen las funciones más avanzadas de GIMP pasarán a utilizarlo de forma predeterminada.
El cambio llega en un momento especialmente interesante para el editor de código abierto. Después de casi 30 años, XCF ha demostrado ser una solución extremadamente duradera, pero las necesidades de un programa moderno son muy diferentes a las que existían cuando fue creado.
La llegada de animación, documentos multipágina y proyectos cada vez más complejos hace necesario disponer de una arquitectura capaz de crecer junto al propio editor.
GIMP todavía tiene por delante bastante trabajo antes de estrenar oficialmente su nuevo formato, pero el movimiento supone un paso importante para modernizar una de las piezas fundamentales del software libre.
XCF seguirá formando parte de GIMP durante mucho tiempo, pero su sucesor podría proporcionar finalmente la base necesaria para afrontar la próxima generación de proyectos gráficos.


