74% de las Afirmaciones Climáticas de las Grandes Tecnológicas sobre la IA carecen de Evidencia Real

Un informe reciente revela que el 74% de las afirmaciones climáticas realizadas por grandes tecnológicas en relación con la inteligencia artificial carecen de evidencia verificable.

El estudio surge en un momento en que compañías como Google y Microsoft enfrentan un escrutinio creciente por el impacto ambiental de sus inversiones en IA y centros de datos.

La coalición detrás del informe incluye organizaciones ambientales como Stand.earth, Friends of the Earth U.S. y Green Web Foundation, exigen mayor transparencia y responsabilidad corporativa en materia energética.

El impacto real de la IA en las emisiones

El crecimiento acelerado de la IA está teniendo un efecto directo en el consumo energético global..

Google reportó un aumento del 48% en sus emisiones de gases de efecto invernadero entre 2019 y 2023, atribuyendo el incremento principalmente al consumo energético de sus centros de datos.

Y Microsoft reconoció que sus emisiones crecieron un 29% desde 2020, debido a la construcción de instalaciones optimizadas para cargas de trabajo de IA.

Estos datos contrastan con los compromisos públicos de neutralidad de carbono y sostenibilidad que muchas de estas empresas han anunciado en los últimos años.

¿Cuánta energía consume realmente la IA?

Diversas investigaciones han mostrado que.. Cada consulta a ChatGPT puede consumir hasta diez veces más electricidad que una búsqueda tradicional en Google.

Según las estimaciones de Goldman Sachs, los centros de datos podrían consumir el 8% de la electricidad total de Estados Unidos cerca del año 2030, frente al 3% registrado durante 2022.. Obviamente, todo esto impulsados por la expansión de la IA.

Este aumento proyectado plantea grandes interrogantes sobre la sostenibilidad a largo plazo del boom de la inteligencia artificial.

Acusaciones de “greenwashing” en la era de la IA

Las organizaciones firmantes del informe, acusan a las grandes tecnológicas de practicar greenwashing (es decir) promover y lanzar mensajes ambientales sin respaldo sólido en datos verificables, ni pruebas reales de lo que emitían.

Entre las principales exigencias hacia las bigtechs se encuentran, las siguientes:

  • Informes detallados y auditables sobre consumo energético de IA.
  • Transparencia en el uso de energías renovables.
  • Responsabilidad legal frente a afirmaciones ambientales no verificadas.

El debate, ya no gira únicamente en torno a la innovación tecnológica, sino también alrededor del coste climático del progreso digital y sobre la ética y moral, de si el consumo energético tan exagerado merece la pena a cambio del beneficio real directo de unos pocos.

IA, crecimiento y sostenibilidad: el gran dilema

La inteligencia artificial promete revolucionar industrias enteras, pero su infraestructura depende de centros de datos altamente intensivos que debe de ser soportados por grandes fuentes de energía constantemente.

El reto para el sector tecnológico será equilibrar:

  • Innovación y competitividad.
  • Expansión de la infraestructura de IA.
  • Cumplimiento real de los objetivos climáticos.

El informe, deja una conclusión clara: sin datos verificables y transparencia, las promesas climáticas de la industria tecnológica pierden credibilidad.