Estudio revela que ver la Televisión es peor para el Cerebro que Leer o hacer Rompecabezas

Un nuevo estudio internacional ha puesto en evidencia que NO todas las horas sentadas afectan al cerebro de la misma manera.

Investigadores de la Universidad de Queensland, Australia, han analizado datos de más de un millón de adultos de mediana edad y mayores en 30 países y han encontrado que las actividades sedentarias pasivas, como ver televisión, se asocian con un deterioro cognitivo más marcado..

Mientras que, las actividades sedentarias mentalmente estimulantes, como leer o resolver rompecabezas, parecen proteger la salud cerebral.

Publicado en el Journal of Alzheimer’s Disease, el estudio sugiere que los mensajes de salud pública sobre el comportamiento sedentario podrían necesitar evolucionar más allá de recomendar “sentarse menos”, enfatizando la importancia del tipo de actividad realizada mientras se está sentado.

De estar Sentado a Sentarse con un Propósito

Tradicionalmente, las recomendaciones sobre salud cognitiva y física se han centrado en reducir el tiempo sentado. Sin embargo, los investigadores señalan que la calidad de la actividad sedentaria puede ser tan importante como la cantidad de tiempo invertido.

Estar sentado de forma Pasiva vs. Activa

El estudio clasifica las actividades sedentarias en dos categorías fundamentales:

  1. Sentado de forma pasiva: actividades que requieren un esfuerzo mental mínimo, como ver televisión o consumir entretenimiento pasivo.
  2. Sentado de forma activa: actividades cognitivamente estimulantes que mantienen el cerebro en funcionamiento.

Entre las actividades de estar sentado de forma activa, se incluyen las siguientes propuestas:

  • Leer libros o artículos
  • Resolver rompecabezas o acertijos
  • Jugar a juegos de mesa o cartas
  • Usar la computadora para aprendizaje o trabajo
  • Conducir vehículos

El profesor asociado Paul Gardiner de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Queensland, afirma:

“La mayoría de las personas pasan muchas horas sentadas cada día, por lo que el tipo de actividad que realizan sentadas realmente importa”.

Este enfoque representa un cambio de paradigma en la comprensión de cómo los estilos de vida sedentarios afectan al cerebro.

Impacto en la Función Cognitiva

Los resultados del estudio muestran que los comportamientos sedentarios mentalmente activos se asocian con beneficios significativos para la salud cognitiva:

  • Preservación de la memoria: actividades que requieren concentración y pensamiento lógico ayudan a mantener la memoria operativa y episódica.
  • Función ejecutiva: la capacidad de planificar, tomar decisiones y resolver problemas se ve protegida cuando el tiempo sedentario incluye estimulación cognitiva.
  • Flexibilidad cognitiva: actividades complejas o creativas mantienen la mente ágil y capaz de adaptarse a nuevas situaciones.

Por el contrario, ver televisión de manera prolongada se relaciona con un declive más rápido en estas funciones cognitivas, aumentando el riesgo de deterioro mental a largo plazo.

Evidencia de Estudios Previos

El hallazgo se alinea con investigaciones anteriores, como las del UK Biobank, que identificaron que:

  • Pasar tiempo viendo televisión se asocia con un 24% más de riesgo de desarrollar demencia.
  • Usar la computadora de forma activa se vincula con una reducción del 15% en el riesgo de demencia, incluso considerando los niveles de actividad física.

Esto demuestra que no todo el tiempo sedentario es igual, y que la mente necesita desafíos cognitivos incluso mientras se está sentado.

Implicaciones para la Salud Pública

El estudio tiene relevancia directa para la formulación de políticas de salud pública. Según los investigadores:

  • Reducir el tiempo sentado sigue siendo importante, pero debería complementarse con recomendaciones sobre actividades cognitivamente estimulantes.
  • En lugar de mensajes genéricos como “siéntate menos”, se podrían promover estrategias prácticas para aprovechar el tiempo sedentario: leer, resolver acertijos, estudiar idiomas o participar en juegos mentales.

La idea es ofrecer cambios fáciles y realistas que favorezcan la salud cerebral y reduzcan el riesgo de demencia a largo plazo.

Declaraciones de los Investigadores

La investigadora principal, Cynthia Chen, señaló:

“Cuando pasamos tiempo sentados, elegir actividades que estimulen la mente puede ofrecer protección adicional para nuestro cerebro”.

Por su parte, Gardiner recalcó que este enfoque no sustituye la actividad física, sino que la complementa, ofreciendo beneficios cognitivos adicionales que podrían ser clave para la población envejecida.

¿Por qué esto es tan importante para los adultos?

La investigación adquiere especial relevancia en el contexto del envejecimiento poblacional:

  • La demencia es la séptima causa de muerte a nivel mundial y una de las principales causas de discapacidad y dependencia en personas mayores.
  • Las poblaciones mayores tienden a pasar más tiempo sentadas, aumentando la importancia de elegir actividades mentalmente estimulantes.
  • Actividades que requieran pensamiento activo, resolución de problemas y aprendizaje continuo pueden desarrollar reserva cognitiva, mitigando el deterioro cognitivo progresivo.

Chen explicó:

“Las investigaciones sugieren que las actividades que requieren pensamiento activo y aprendizaje continuo pueden proteger el cerebro frente a la pérdida cognitiva asociada con la edad”.


Actividad Física y Estimulación Mental

Aunque este estudio se centra en el tipo de actividad sedentaria, los investigadores recuerdan que la actividad física sigue siendo esencial para la salud general:

  • El ejercicio aeróbico mejora la circulación cerebral y la salud cardiovascular.
  • Combinado con actividades cognitivas, proporciona un efecto sinérgico, promoviendo la función cerebral y reduciendo riesgos de deterioro cognitivo.

Por lo tanto, la recomendación integral para la población adulta y mayor sería:

  1. Mantener actividad física regular (caminar, ejercicios cardiovasculares o de fuerza).
  2. Durante períodos sedentarios, preferir actividades cognitivamente estimulantes.
  3. Evitar largas sesiones de entretenimiento pasivo, como televisión, sin alternar con tareas mentales.

Aplicaciones Prácticas

Algunas estrategias prácticas derivadas del estudio incluyen:

  • Sustituir series de televisión largas por lectura de libros, revistas o artículos educativos.
  • Incorporar rompecabezas, crucigramas y juegos de mesa en la rutina diaria.
  • Usar la computadora para aprender habilidades nuevas, idiomas o programas de estimulación cognitiva.
  • Alternar el tiempo sedentario pasivo con pausas activas y ejercicio físico ligero.

Estas intervenciones simples pueden tener un impacto significativo en la preservación de la función cognitiva, especialmente en personas mayores de 50 años.


Mensajes Clave para la Sociedad General

  1. No todo tiempo sentado es negativo: la estimulación mental marca la diferencia.
  2. Televisión y entretenimiento pasivo se asocian con mayor riesgo de deterioro cognitivo.
  3. Actividades cognitivamente activas protegen la memoria, la función ejecutiva y la flexibilidad mental.
  4. Las recomendaciones de salud pública deben evolucionar de “siéntate menos” a “elige actividades que desafíen tu mente”.
  5. La combinación de ejercicio físico y estimulación mental es la mejor estrategia para proteger el cerebro durante el envejecimiento.

Conclusión

Este estudio refuerza la idea de que la calidad del tiempo sedentario importa tanto como la cantidad.

Las autoridades sanitarias, cuidadores y educadores deben promover actividades que estimulen la mente incluso cuando el tiempo sentado sea inevitable, incorporando hábitos que fortalezcan la reserva cognitiva y reduzcan el riesgo de demencia.

Mientras la población mundial envejece y el tiempo sedentario aumenta, la elección de actividades cognitivamente activas puede ser una herramienta accesible y efectiva para proteger la salud cerebral a largo plazo.