China ha alcanzado un hito histórico en su transición energética: por primera vez, la capacidad instalada de energía limpia del país supera a la de los combustibles fósiles.
Según datos recientes de Global Energy Monitor, a febrero de 2026, el 52% de la capacidad energética de China proviene de fuentes no fósiles.. Mientras que, el 48% restante se deriva del carbón, gas natural y otros combustibles fósiles.
Este logro posiciona a China junto a Brasil, Francia y Alemania como economías impulsadas predominantemente por energía limpia, aunque la construcción continua de plantas de carbón pone de relieve las tensiones entre ambiciones climáticas y seguridad energética.
Crecimiento récord de energías renovables
La capacidad energética total de China alcanzó 3.890 gigavatios en 2025, impulsada por un fuerte crecimiento de la energía solar y eólica:
- Capacidad solar: 1.200 GW, aumento del 35% interanual.
- Capacidad eólica: 640 GW, aumento del 23%.
- Nueva capacidad instalada (solar + eólica): 430 millones de kilovatios, +22% respecto al año anterior.
La capacidad acumulada conectada a la red de energía solar y eólica ahora suma 1.840 millones de kilovatios, representando el 47,3% de la capacidad total y superando por primera vez a la energía térmica.
El Consejo de Electricidad de China proyecta que, en 2026, la energía solar por sí sola podría superar al carbón y las fuentes no fósiles, podrían alcanzar hasta 63% de la matriz energética del país para finales de año.
La construcción de plantas de carbón no se detiene
A pesar del auge de las renovables, la industria del carbón sigue activa. Según CREA y Global Energy Monitor:
- Nuevas propuestas y plantas reactivadas: 161 GW en 2025, récord histórico.
- Nueva capacidad puesta en marcha: 78 GW, el mayor nivel anual en una década.
Aunque la participación del carbón en la generación eléctrica ha caído, la adición de nueva capacidad refleja la dependencia estructural del país hacia esta fuente. Muchas plantas están diseñadas para operar solo en periodos de alta demanda, cumpliendo funciones de respaldo o regulación.
Seguridad energética: la paradoja china
La persistencia del carbón responde a la preocupación por la estabilidad de la red eléctrica. China sufrió apagones y escasez de energía en 2021 y 2022, lo que ha llevado a las autoridades a considerar el carbón como un seguro contra caídas en la generación hidroeléctrica o picos repentinos de demanda.
A enero de 2026:
- Capacidad operativa de carbón: 1.243 GW.
- Capacidad en desarrollo: 291 GW.
Forbes señala que gran parte de la nueva infraestructura de carbón está impulsada por prioridades locales de confiabilidad de la red, más que por una necesidad real de generar energía adicional.
Conclusión
China ha alcanzado un momento histórico en su transición energética, con más de la mitad de su capacidad proveniente de fuentes limpias como solar y eólica.
Aunque la construcción de plantas de carbón aún continua, evidencia de que la seguridad energética sigue siendo una prioridad crítica.
El desafío de Pekín será, lograr equilibrar la reducción de emisiones con la estabilidad de la red, mientras el país consolida su liderazgo en energías renovables y se aproxima a un futuro energético más sostenible.
