Las empresas están acelerando el abandono de sus infraestructuras informáticas propias en favor de centros de datos de terceros, una tendencia impulsada por el auge de la inteligencia artificial, el aumento del consumo energético y el creciente coste de mantener instalaciones internas.
Según el último informe de Uptime Institute, por primera vez los centros de datos externos gestionan una mayor parte de las cargas de trabajo empresariales que los centros de datos propiedad de las compañías, reflejando un cambio estructural en la forma en que las organizaciones despliegan sus servicios críticos.
Los centros de datos de terceros ya superan a las instalaciones propias
La encuesta Global Data Center Survey de Uptime Institute, elaborada a partir de las respuestas de más de 800 propietarios y operadores de centros de datos de distintos países, revela que los centros de datos externos ya albergan el 46 % de las cargas de trabajo empresariales, mientras que las instalaciones propias representan el 44 %.
A pesar de ello, alrededor del 10 % de las organizaciones continúa dependiendo de pequeñas salas de servidores o incluso de armarios informáticos en lugar de centros de datos dedicados.
Los analistas prevén que esta tendencia continúe durante los próximos años, con los proveedores externos alcanzando aproximadamente el 48 % del total de las cargas de trabajo para 2028, mientras las pequeñas infraestructuras internas seguirán perdiendo protagonismo.
La inteligencia artificial dispara el consumo energético
Uno de los principales factores detrás de esta transformación es el crecimiento del hardware destinado a la inteligencia artificial, especialmente los servidores equipados con GPU.
La potencia media por rack ha superado por primera vez los 11 kW, una cifra que continúa aumentando a medida que las empresas despliegan sistemas cada vez más exigentes.
Si se excluyen las instalaciones de densidad extrema, la media se sitúa en torno a 7,8 kW por rack, ligeramente por encima de los 7,5 kW registrados en 2025.
Además:
- El 24 % de los operadores ya dispone de racks que consumen 30 kW o más, frente al 19 % del año anterior.
- Cada vez es más habitual encontrar racks superiores a 50 kW, e incluso algunos sistemas de IA que superan los 100 kW por rack.
Mantener un centro de datos propio resulta cada vez más caro
El informe señala que el incremento del precio de la electricidad, la escasez de componentes y el coste del hardware para inteligencia artificial están dificultando enormemente la expansión de las infraestructuras empresariales.
A ello se suman otros problemas importantes:
- Dificultades para prever la capacidad futura.
- Limitaciones en el suministro eléctrico disponible.
- Problemas persistentes en la cadena de suministro.
- Incremento del coste del personal especializado.
Todo ello hace que muchas organizaciones prefieran externalizar sus servicios en lugar de seguir invirtiendo en instalaciones propias.
La escasez de profesionales también afecta al sector
Otro de los grandes desafíos identificados por Uptime Institute es la falta de personal cualificado.
Actualmente, el 53 % de los operadores reconoce tener dificultades para cubrir puestos vacantes, frente al 46 % registrado hace apenas un año.
Los perfiles más complicados de encontrar son:
- Técnicos eléctricos especializados.
- Personal de operaciones junior para centros de datos.
Esta escasez incrementa aún más los costes operativos y dificulta la construcción y gestión de nuevas instalaciones.
Las interrupciones disminuyen, pero siguen siendo muy costosas
Aunque la fiabilidad de los centros de datos continúa mejorando y las interrupciones han disminuido por sexto año consecutivo, cuando se produce una incidencia el impacto económico sigue siendo enorme.
El estudio revela que:
- El 71 % de los operadores sufrió al menos una interrupción cuyo coste superó los 100.000 dólares.
- El año anterior esa cifra era del 57 %.
Entre las principales amenazas siguen figurando:
- Redes eléctricas cada vez más inestables.
- Fenómenos meteorológicos extremos.
- Problemas de suministro de componentes.
Los grandes proveedores mantienen servidores durante más tiempo
Mientras algunas empresas reducen los ciclos de renovación de hardware por debajo de los cuatro años para adaptarse a las nuevas necesidades de IA, los grandes proveedores cloud siguen una estrategia diferente.
Compañías como Microsoft, Google y Meta están ampliando la vida útil de sus servidores hasta los seis o siete años, una medida destinada a reducir los costes de depreciación y maximizar el retorno de sus inversiones.
La externalización ya es la opción preferida
El informe deja claro que el sector atraviesa una etapa marcada por una demanda creciente y recursos cada vez más limitados.
La necesidad de alimentar servidores más potentes, la escasez de personal especializado y el aumento constante de los costes están llevando a un número cada vez mayor de empresas a confiar en proveedores especializados de centros de datos, que cuentan con infraestructuras preparadas para soportar cargas de trabajo de alta densidad y grandes despliegues de inteligencia artificial.
Todo apunta a que esta tendencia seguirá consolidándose durante los próximos años, convirtiendo la infraestructura off-premises en la opción predominante para buena parte del mercado empresarial.




