Una intensa actividad solar ha encendido las alarmas en la comunidad espacial justo antes de uno de los lanzamientos más importantes de la década.
Una llamarada solar de clase X ha impactado la Tierra pocos días antes del despegue previsto de Artemis II, la primera misión humana más allá de la órbita terrestre baja desde el programa Apolo.
El evento refuerza una preocupación clave para la exploración espacial: la exposición de los astronautas a la radiación en el espacio profundo.
Una llamarada solar de gran intensidad afecta la Tierra
El 30 de marzo se registró una potente llamarada solar clase X1.4, una de las más intensas posibles, que provocó:
- Interferencias en comunicaciones de radio en Asia y Australia
- Una eyección de masa coronal con posible impacto hacia la Tierra
- Activación de alertas por clima espacial
El fenómeno fue monitorizado por el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, que advirtió sobre la actividad solar asociada.
Aunque la NASA ha señalado que no se espera un impacto directo sobre la misión, el evento ha puesto el foco en los riesgos del entorno espacial.
Artemis II y el reto del espacio profundo
La misión Artemis II se lanzó el 1 de abril, marcando un hito histórico: el primer vuelo tripulado más allá de la órbita terrestre desde Apolo 17.
La tripulación estará formada por:
- Reid Wiseman
- Victor Glover
- Christina Koch
- Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense)
Durante su viaje de 10 días alrededor de la Luna, los astronautas estarán expuestos a condiciones mucho más hostiles que en la órbita terrestre baja.
El peligro invisible: radiación solar y rayos cósmicos
Una vez fuera del campo magnético terrestre, la tripulación de Artemis II enfrentará:
- Tormentas solares
- Eyecciones de masa coronal
- Rayos cósmicos galácticos
Estos fenómenos pueden afectar sistemas electrónicos y aumentar la exposición a radiación de los astronautas.
Según datos de la NASA, la exposición base durante la misión será similar a un mes en la Estación Espacial Internacional, lo que representa alrededor del 5% del límite total de carrera de un astronauta.
Sistemas de protección y monitoreo constante
Para mitigar estos riesgos, la misión contará con un sistema avanzado de vigilancia del clima espacial.
La NASA y la NOAA trabajan conjuntamente en un sistema de alerta en tiempo real que incluye:
- Sensores de radiación en la cápsula Orion
- Dosímetros personales para cada astronauta
- Centros de monitoreo en Houston y Goddard
- Datos de múltiples sondas y misiones en el sistema solar
Si se detecta un aumento de radiación, la tripulación puede reconfigurar el interior de la nave para usar el equipo como escudo improvisado.
Un Sol en fase activa del ciclo solar
El evento ocurre en un momento especialmente activo del Ciclo Solar 25, lo que incrementa la frecuencia de erupciones solares intensas.
Algunos expertos han advertido que este periodo podría mantener condiciones de riesgo elevado hasta mediados de 2026.
Aun así, la NASA ha mantenido su calendario de lanzamiento dentro de la ventana prevista. Puedes seguir el viaje de Artemis II desde este mapa de trackeo.
